Categoría: CIBERTERRORISMO


Primeramente que es el Ciberterrorismo y el Cibercrimen, El concepto de cibercrimen abarca desde el delito económico, como el fraude informático, el robo, la falsificación, el computer hacking, el espionaje informático, el sabotaje y extorsión informáticos, la piratería comercial y otros crímenes contra la propiedad intelectual, la invasión de la intimidad, la distribución de contenidos ilegales y dañosos, la incitación a la prostitución y otros crímenes contra la moralidad, y el crimen organizado.

Y que es CiberTerrorismo, El ciberterrorismo o terrorismo electrónico es el uso de medios de tecnologías de información, comunicación, informática, electrónica o similar con el propósito de generar terror o miedo generalizado en una población, clase dirigente o gobierno, causando con ello una violencia a la libre voluntad de las personas. Los fines pueden ser económicos, políticos o religiosos principalmente.

¿Como se actúa para la extraer datos personales? (Primeramente esto es con fines de prevenir y eticamente, No me hago responsable de el mal uso)

 

Dinero Obtenido por robos ciberneticos

Los fraudes obtenidos van desde el mail spoofing, Y como actúa esto, se suplanta el correo de la empresa atacante, Un ejemplo seria Pagos@socialrisk.com haciendo creer que es el correo limpio. Un ejemplo de lo que pueden mandar “Este mensaje fue enviado automáticamente por nuestro servidor para verificar su dirección de correo electrónico. A fin de validar su dirección de correo electrónico, por favor haga clic en el enlace de abajo”

 

Malwares

Ya eh hablado mucho de este tema, pero en el ciberterrorismo y el cibercrimen, Los malwares son parte escencial del robo de datos.

La cantidad de malware y la evolución de sus técnicas de infección y propagación se han incrementado de manera considerable a través de los últimos años. No obviemos, que cuando hablamos de malware podemos hacer referencia a un virus, un caballo de Troya, una puerta trasera (backdoor), un programa espía (spyware), o un gusano. Además, a causa de un malware puede derivarse otros ataques como puede ser: DDoS (Distributed Denial of Services), distribución de correo spam, propagación de virus y gusanos hacia otras redes, sitios phishing, expansión de botnets (redes de equipos comprometidos), fraudes de banca electrónica, pharming y driving, entre otros muchos otros (Fuentes, 2008: 4)

 

Grupos CiberTerroristas, Como actúan 

Hablando de este tema, Me acorde de la conferencia de moften, Sobre la arma de al qaeda, Donde podian dar informacion de manera privada. Las tecnicas de estos terroristas son:

Guerra Psicológica

Esto se aplica cuando mientras algún vídeo subido a la red se amenaza a la victima diciéndole que tiene que transferir en cuentas etc, Esto le paso Nicholas Berg, Eugene Armstrong y Jack Hensley, los británicos Kenneth Bigley y Margaret Hassan o el surcoreano Kim Sun-II tras la llamada operación libertad Iraqui en el 2006.

Interconexión y comunicación.

Además, Internet les está proporcionando medios baratos y eficaces de interconexión. A través de la red, los líderes terroristas son capaces de mantener relaciones con los miembros de la organización u otra sin necesidad de tener que reunirse físicamente, tal es así, que los mensajes vía correo electrónico se han convertido en la principal herramienta de comunicación entre las facciones que están dispersas por todo el mundo. No obstante, habría que mencionar que los grupos terrorista utilizan técnicas muy diversas para evitar la intercepción de sus mensajes, entre las que cabe destacar la estenografía, la encriptación o semaforos rojos, (aquí incluye la herramienta que les explique)

 

Fuente: site.socialrisk.com.ar

La Agencia de Seguridad Nacional estadounidense podrá solicitar información sobre usuarios de Internet si un contacto de su directorio de correos electrónicos ha contactado a algún sospechoso de terrorismo.

La Cámara de Representantes de EEUU aprobó hoy un polémico proyecto de ley que permitiría a las compañías de Internet entregar información confidencial de los usuarios al Gobierno de EEUU, pese a la oposición de la Casa Blanca.

Por 248 contra 168 votos y tras más de cinco horas de debate, la Cámara Baja dio el visto bueno al proyecto de ley conocido como CISPA, y que pretende dotar de poderes adicionales al Gobierno de EEUU para proteger sus redes contra ataques cibernéticos y asegurar las patentes y derechos de autor.

La Casa Blanca ha amenazado con vetar la ley, que pasará ahora al Senado, por considerar que permitiría el intercambio de información “sin establecer requisitos para que la industria y el Gobierno minimicen y protejan la información que identifique a las personas”. En cambio, gigantes de Internet como Google y Facebook se han mostrado a favor de la medida, que les dotaría de más libertad frente a las barreras de seguridad.

El borrador da permiso a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense para solicitar información sobre usuarios de Internet si un contacto de su directorio de correos electrónicos ha contactado a algún sospechoso de terrorismo. Además, el texto señala que “pese a cualquier otra provisión de ley”, las compañías pueden compartir información sobre los usuarios, hasta el punto de identificarlos con la NSA, el Departamento de Seguridad Nacional u otras agencias.

Esa cláusula “elimina cualquier ley de privacidad que se haya aprobado jamás por el bien de la ciberseguridad”, aseguró en el debate el congresista demócrata Jared Polis. “Permitir que los militares y la NSA espíen a los estadounidenses en suelo estadounidense va contra cualquier principio sobre el que se fundó este país”, añadió Polis.

Por su parte, el republicano Mike Rogers, que preside el Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, consideró que la ley es “el último bastión de las cosas que debemos hacer para proteger este país”. Rogers insistió en que la medida es necesaria para enfrentar los ataques cibernéticos de Rusia y en especial, de China, cuyo Gobierno “está robando el valor y la prosperidad de Estados Unidos”, aseguró.

El congresista republicano Ron Paul, aspirante a la nominación del partido a la presidencia de EEUU, advirtió en cambio de que el proyecto es “un Gran Hermano a gran escala”.

Fuente: intereconomia.com

La Casa Blanca ha emitido un comunicado oficial en el que ha mostrado su “firme rechazo” a la Ley de Intercambio y Protección de Información de Inteligencia Cibernética (CISPA) -que permitiría al Gobierno supervisar las comunicaciones ‘online’ en caso de que se considerara adecuado- “en su actual forma”.

La Casa Blanca ha argumentado en su comunicado que la legislación propuesta daría potencialmente al Ejecutivo poderes que permitirían a las autoridades federales y compañías privadas espiar las comunicaciones privadas en base a la defensa contra el terrorismo.

La interpretación de cuándo es adecuado o no investigar los datos privados de los usuarios (como el correo electrónico o la información en redes sociales) sería a discreción gubernamental y de las agencias de seguridad.

“La Administración está comprometida con el aumento de los intercambios de la información pública y privada en el marco de las amenazas de ‘ciberseguridad’ como parte esencial de una legislación exhaustiva para defender los sistemas de información vitales y la infraestructura crítica”, apunta el texto.

Sin embargo, ha señalado que este intercambio “ha de llevarse a cabo de manera que preserve la privacidad, la confidencialidad de los datos y las libertades civiles de los estadounidenses”. En este sentido, ha subrayado que “reconoce la naturaleza civil del ‘ciberespacio’” y que “la ‘ciberseguridad’ y la privacidad no son mutuamente excluyentes”.

“Es más, compartir información, siendo un componente esencial de una legislación exhaustiva, no es lo único que ha de ser utilizado para proteger el núcleo de la infraestructura crítica de la nación de ataques a través de Internet”, agrega el documento.

 

Protección de infraestructuras y empresas

Por ello, la Casa Blanca considera que la CISPA “fracasa a la hora de permitir a las autoridades proteger esta infraestructura crítica y permitir que las disposiciones de supervisión electrónica no violen los derechos de correspondencia privada, confidencialidad y libertades civiles”.

Asimismo, la Casa Blanca ha puntualizado que la CISPA “protegería de manera inadecuada a las compañías de aquellas demandas que se interpongan en caso de que las acciones estén basadas en informaciones conseguidas bajo esta ley, independientemente de que sus acciones violaran las leyes federales o provocaran daños o la pérdida de vidas”.

“Esta amplia protección no sólo elimina un fuerte incentivo a la mejora de la ‘ciberseguridad’, sino que potencialmente mina los intereses económicos, de seguridad nacional y de seguridad pública de nuestra nación”, añade el comunicado oficial.

Así, el texto subraya que “sin unas protecciones legales claras y sin una supervisión independiente, la legislación sobre el intercambio de información minaría la confianza de la sociedad en el Gobierno y en Internet”.

Por último, la Casa Blanca ha dicho que “el Ejecutivo considera que una agencia civil -el Departamento de Seguridad Nacional- ha de tener un papel central en la ‘ciberseguridad’ nacional, incluida la supervisión e intercambio de información en este sentido con el sector privado y otras agencias federales”.

 

Fuente: elmundo.es

Si no es posible coordinar acciones de lucha contra el crimen cibernético, Internet se convertirá en una fuerza desestabilizadora global.

Desde este punto de vista, los expertos consideran bastante probable que la Unión Europea (UE) opte por crear un centro de protección contra la delincuencia cibernética. Sin embargo, para dar una solución a este problema es necesario el esfuerzo común de todas las naciones. Rusia ya ha formulado sus propuestas concretas al respecto en su proyecto de convención de la ONU sobre el particular.

Para finales de 2013, los mejores especialistas en informática deben unificar sus esfuerzos en el marco del centro europeo de lucha contra la piratería en la red. No se puede esperar más. Según datos de Bruselas, al menos un millón de usuarios de Internet son atacados diariamente por piratas informáticos. Además, Europa es líder como víctima y como fuente de los ataques de los hackers. Gran parte de las cuentas bancarias y sitios web institucionales son atacados desde ordenadores europeos. La diversidad de los delitos cibernéticos es enorme. Ya no se trata de solamente de los ataques clásicos, dice nuestro experto en inteligencia competitiva, Andrei Masalovich:

—Los acontecimientos de los últimos dos años obligan a cambiar nuestra visión de Internet. Comenzando por la “primavera árabe” y terminando por los actuales sucesos en Siria, la mayor parte de lo que ocurre se inicia y se dirige a través de la red. Ni siquiera los organizadores de estas acciones pensaban que el mando por Internet iba a ser tan eficiente Además, las empresas se han dado cuenta que las buenas reputaciones se destruyen con más facilidad a través de los blogs que mediante las tradicionales técnicas de difamación. Así que en Internet opera actualmente una gama muy variada de hackers y estafadores.

Las amenazas de hackers se clasifican en tres categorías. La primera es de individuos o pequeños grupos que se dedican a las estafas financieras. Los órganos competentes lograr contrarrestar con éxito sus actividades delictuosas. La segunda categoría se refiere a grupos medianamente numerosos, como Anonymous, cuyas acciones son en su mayoría de carácter publicitario. Baste recordar la amenaza de Anonymous de apagar la red global en protesta por la ley contra la piratería cibernética en EEUU. La tercera categoría es la más peligrosa. Son los terroristas informáticos, una de las principales amenazas a la seguridad mundial, según opina el experto Alexander Vlásov:

—Son organizaciones clandestinas que con sus acciones pueden afectar el abastecimiento de energía o de agua, provocando el colapso de los respectivos sistemas. O por ejemplo, pueden dañar el sistema de control de los diques en los Países Bajos, de modo que la mitad del país quede inundado.

La lucha contra las amenazas de hackers se ha desarrollado hasta el momento a nivel nacional o bilateral. Los expertos hablan de decenas de iniciativas y centros coordinadores adjuntos a los servicios secretos de diferentes países, incluyendo los de Reino Unido y Alemania. La OTAN ya ha aprobado programas para combatir a los hackers. Bruselas que hasta el momento sólo había emitido directrices, bastante útiles por cierto, ahora planea crear un nuevo servicio europeo de lucha contra la piratería dentro de la Europol. La propuesta debe ser examinada por los veintisiete países de la UE. Se supone que el nuevo departamento, con un presupuesto anual de casi tres y medio millones de euros, estará integrado por cincuenta y cinco profesionales.

Al evaluar el potencial de esta nueva fuerza de seguridad, los expertos son optimistas pero indican que hoy en día es necesario operar a nivel global. Así lo plantea Rusia, por ejemplo, en su proyecto de convención de la ONU sobre el asunto. El documento elaborado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Consejo de Seguridad de Rusia sugiere combatir la ciberdelincuencia a partir del concepto de seguridad indivisible, señala Andrei Masalovich:

—Me gusta la energía con que actúa Rusia en este sentido: empiezan a aparecer objetivos claros e indicaciones precisas. Se concretan las amenazas y hay entendimiento de cómo contrarrestarlas. Es decir, estamos avanzando rápidamente en la dirección correcta.

Cabe agregar que, según datos de Bruselas, en la red operan actualmente más de ciento cincuenta mil virus diferentes y que Europa pierde más de trescientos mil millones de euros anuales debido a los ataques cibernéticos.

 

Por: Alexandra Dibizhaeva y Polina Chernitsa

Fuente: spanish.ruvr.ru

Jean Carlos Acosta es estudiante de Ingeniería Civil de clase media, de aspecto jovial y tan inteligente “que se come la computadora”, según lo define una vecina suya de la calle Magdalena Suero del sector San Gerónimo, en el Distrito Nacional. Sin embargo, en el expediente instrumentado en su contra se le sindica como el “anarquista” cabecilla de la célula “Anonymous Dominicana”, cuyos miembros enfrentan cargos de “ciberterroristas” por alegados ataques masivos a la base de datos de las páginas de Internet de cuatro instituciones públicas y de dos empresas privadas.

Ángel Capellán Ogando y Alvin Ismael Núñez, sin haber cumplido la mayoría de edad, son técnicos en reparación de computadoras y trabajaban por 500 pesos a la semana en dos centros de Internet de Santiago, desde donde fueron apresados para ser investigados por su presunta vinculación con la banda de los “anonymous” conjuntamente con otros tres jóvenes más.

Los seis implicados no se conocían personalmente. La primera vez que se vieron la cara fue cuando los amarraron dentro de una camioneta, como un saco, para llevarlos al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva para las medidas de coerción.

Empero, según las evidencias presentadas por el Ministerio Público, el grupo sostenía permanentes contactos e intercambios de informaciones en las redes sociales, utilizando cada cual sus respectivos alias o nicks.

“Loquitos viejos”, para algunos, por su aspecto de mozalbetes desgarbados, sus acusadores, en cambio, sostienen que son unos hackers que con sus acciones “pusieron en peligro la gobernabilidad del país”.

A ellos se les imputa la creación del foro o sala de chat 4CHAN, desde el cual se hicieron diversos ataques de denegación de servicios (Denial of Servicios o DoS, por sus siglas en inglés), el diseño de blogs y de utilizar las redes sociales de Twitter y Facebook para difundir informaciones.

Ataques

En la acusación se consigna que, a las 20:16 (8:16 de la noche) del 16 de agosto de 2011, Acosta, utilizando su alias Nmap colgó el texto: “Nos estamos concentrando en una operación sobre Educación”. Capellán Ogando, con su alias Xtreme, le respondió: “Nos vamos a sentir. Es lo que buscamos, que el Estado se enderece”.

La noche siguiente, Nmap nuevamente llamó al grupo para otro ataque. Esta es la conversación: “Entonces, vamos atacar. ¿Nos fuimos con Emarket?”, enviada a las 21:18 (9:18 de la noche), a todos los Anonymous”, y la respuesta recibida, incluyendo la de Roberto Delgado Reynoso, con su alias frank_ostia, fue “¡Disparen todos!”.

Milton David Corniell, otro de los imputados, a través de su alias zerohack, incitó a otro ataque: “¡Hey, colegas!, ¿Qué tal si atacamos a dgii.gov.do? ¿O la página del Senado?”, mientras que desde la cuenta de Twitter de Acosta o (@ZEROHACK2) preguntaba ¿Por qué no lo hacemos con la página de la Presidencia?”

La denegación de servicio a usuarios legítimos es provocada por la pérdida de la conectividad por consumo desmedido (sobrecarga) del ancho de la banda de la red de  la víctima, lo que a su vez satura los puertos y hace que el servidor no dé abasto a la cantidad de solicitudes.

En opinión de los investigadores de los delitos de alta teconología un “anonymous” es lo que más asemeja a una piraña: ataca de manera masiva.
Para la fiscal del Distrito, Yeni Berenice Contreras, no hay que disponer de un equipo sofisticado para “hackear” una base de datos  o una página de Internet. Sólo se necesita conocimiento y una simple conexión a la red, que incluso puede ser desde un BlackBerry o un iPhone.

“Durante la investigación, se identificó las direcciones IP de los “anonymous” que realizaron los ataques. Por ejemplo, el ataque a la Dirección General de Impuestos Internos, el 22 de agosto de 2011, por lo que se procedió a investigar a los suscriptores de las direcciones de IP que atacaron la web site de esa dependencia, y se identificaron los canales del IRC, (los protocolos que cumplen la función de comunicar a dos o más personas) y las redes sociales”, destacan los procuradores adjuntos Germán Vásquez Sosa y Juan Mateo en el expediente acusatorio.

Reacciones

No se requieren equipos sofisticados para realizar ataques cibernéticos, sino una conexión a Internet”.
Yeni Berenice Contreras
Fiscal del Distrito Nacional

Es una acusación viciada. No hay ninguna prueba fehaciente que los vincule a los hechos que se les imputan”.
Martín Peguero
Abogado

En las pesquisas pudimos comprobar que todos los imputados forman parte de la célula Anonymous Dominicana”.
Juan Mateo Ciprián
Procurador fiscal

 

Fuente: elcaribe.com.do

Hace un mes que en la Asamblea Nacional de Diputados se encuentra el borrador de un proyecto de ley para modificar el Código Penal y crear penas por ataques cibernéticos, tanto a entidades del Estado como al resto de los ciudadanos.

La iniciativa fue creada por el Ministerio Público, la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), con la colaboración de la Organización de Estados Americanos (OEA), ante las constantes denuncias de robos de identidad y jaqueos de computadoras y correos electrónicos.

De esos casos sonaron el jaqueo a la cuenta de correo del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, y la computadora de José Raúl Mulino, ministro de Seguridad Pública.

‘Debemos estar preparados para proteger y resguardarnos en esta nueva modalidad de la delincuencia’, sostuvo José Ayú Prado, procurador general de la Nación.

Dionys Sánchez, director nacional de Tecnologías de la AIG, mencionó que lo que se busca es ‘hacer una legislación para que todo el que se sienta vulnerado, tenga dónde acudir’.

Según el experto, desde el 2001 Panamá ha venido participando de cumbres internacionales para adecuar la legislación con las exigencias de la región. Por ejemplo, sancionar la pornografía infantil, bloquear páginas con contenidos para adultos, entre otras.

EL ESTADO SE EQUIPA

Para prevenir ataques informáticos contra el Estado, se aprobó la creación del Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad Cibernética de Panamá, a cargo de la AIG, cuyo mantenimiento cuesta unos 250 mil dólares y en el que ocho personas están pendientes de lo que suceda. Estuvo funcionando cuando atacaron la web de la Asamblea en febrero.

 

Fuente: elsiglo.com

Expertos del continente iniciaron en la sede de la OEA una serie de conversaciones y consultas destinadas a examinar y fortalecer la cooperación entre los países del área en materia de seguridad cibernética.

La jornada se registra en el marco de la 12a reunión anual del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE), que se celebra en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El secretario general, José Miguel Insulza, dijo que si bien las tecnologías en este campo proporcionan nuevos y valiosos servicios a los ciudadanos, también ofrecen a los criminales nuevas vías de ataque.

Advirtió que ”los incidentes cibernéticos pueden tener infinidad de formas y acarrear las más serias consecuencias”, en vinculación con actividades ilegales como tráfico de armas, drogas y terrorismo.

Insulza precisó que el CICTE tiene entre sus metas para el próximo año apoyar a los Estados miembros que aún no han instalado sus Centros Nacionales de Respuesta a Incidentes de Informática (CSIRT).

Buscará mejorar las capacidades técnicas del personal en CSIRT en funciones; promover el desarrollo de estrategias nacionales de ciberseguridad y aumentar la cooperación regional e internacional.

La representante de Granada ante la OEA, Gillian Bristol, cuyo país presidio la CICTE, enfatizó la necesidad de colaboración y cooperación internacional para combatir con efectividad al ‘ciberterrorismo’.

 

Fuente: tvnotas.com.mx

Tal vez lo haya tomado como un juego. O fue un desafío el ser capaz de hackear una página de internet. Lo que seguramente nunca imaginó es que a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia, la Policía golpearía las puertas de su casa y le llevarían todas las herramientas informáticas que fue comprando de a poco.

Policías tucumanos llegaron ayer a un departamento ubicado en Miguel Lillo al 700, luego de que la Justicia local recibiera un exhorto, originado en Colombia, para secuestrar una computadora que está sospechada de haber participado de un ataque masivo contra páginas de organismos oficiales de ese país.

La información proporcionada por una fuente de la investigación indica que el ataque ciberterrorista ocurrió el año pasado, en protesta por una ley impulsada por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, que buscaba penalizar el terrorismo en internet.

Inmediatamente el gobierno colombiano fue tras el grupo que se habría adjudicado el ataque cibernético, que se autodenomina terrorismo anónimo. Indagaron en los IP (es un número que identifica un dispositivo en una red) desde los que se realizaron los hackeos, y cuál es la actividad que prosiguió en los siguientes meses en cada una de esas computadoras.

Así detectaron a cinco lugares de Argentina y tres de otros países sudamericanos. En la investigación intervino Interpol, que requirió a las policías de cada país que se realicen diversas medidas.

El juez de Instrucción de la IV Nominación, Víctor Manuel Pérez, recibió un exhorto enviado por el Juzgado Penal Correccional y Contravencional 18 de Capital Federal, para que se realizara el allanamiento del departamento.

Ayer, a las 13.30, un equipo especial comandado por el subjefe de la Dirección General de Investigaciones, Humberto Ruezgas, y los jefes de la división Homicidios y Delitos Complejos, Miguel Gómez y Hugo Cabeza, llevaron a delante la medida, junto a un empleado especialista en delitos informáticos.

En el lugar, luego de que el especialista revisara cada una de las herramientas informáticas que estaban en una de las habitaciones, se dispuso el secuestro de las mismas. Aún no se sabe cómo seguirá la causa contra el usuario de esas máquinas, pero no se dispuso ninguna detención. El jefe de Policía Jorge Racedo llegó hasta el lugar, ante la dimensión de un hecho inusual en Tucumán: el ciberterrorismo.

 

Fuente: taringa.net

“Acordamos elaborar propuestas para combatir el terrorismo cibernético”, afirmó el ministro ruso Rashid Nurgalíyev, al finalizar una reunión del G-8.

Los asistentes se manifestaron en contra de la concesión de asilo político a terroristas y encomendaron a expertos perfeccionar mecanismos legales internacionales para castigar el terrorismo, dijo el ministro ruso.

El G-8 ayudará a controlar las páginas de Internet dedicadas a la difusión de propaganda terrorista

“El G-8 ayudará a las instituciones competentes a controlar las páginas de Internet dedicadas a la difusión de propaganda terrorista”, subrayó Nurgalíyev, quien destacó que las organizaciones extremistas adquieren fondos y reclutan voluntarios por la red.

Según Nurgalíyev, los ministros analizaron otros aspectos del crimen cibernético como la pornografía infantil, fraude, robos bancarios, así como la violación de la seguridad de redes y sistemas informáticos de entidades privadas y públicas.

Fuente: 20minutos.es

Eugene Kaspersky bien pudo ser el nombre que encabezara la lista de los cibercriminales más buscados del mundo. En vez de eso fundó su propia empresa de seguridad informática, una de las más importantes del mundo.

Y es que con todo lo aprendido en el Instituto de Criptografía, Telecomunicaciones y Ciencias de la Computación en Rusia, el genio podría haber amasado una fortuna delinquiendo en la red. Sin embargo, asegura que eligió el bando de los buenos.

“¡Oh, no! ¡No podría! ¡No puedo robar! Mi madre no me enseñó a robar. Tal vez es culpa de mi madre que no robe. No, nunca me sentí tentado por ‘el lado obscuro’”, dijo a REFORMA.

Para él, pertenecer a uno u otro bando lo determina la educación, no sólo académica, sino también la inculcada en casa. De ahí que no le agrade Anonymous. No confía en ellos, no los apoya y los ve más bien como un potencial grupo de terroristas.

“Ellos atacan a otros sitios como una protesta, pero el movimiento podría deformarse. Lo hemos visto a lo largo de la historia. Diversos movimientos de protesta derivan en pequeñas células que reinterpretan el movimiento inicial y terminan en grupos terroristas que lastiman a las personas”, alertó.

Aunque hasta el momento en Kaspersky no cuentan con datos de que esto ya esté ocurriendo, no descartó que eventualmente algunos miembros de Anonymous sean reclutados por grupos terroristas o mafias, e incluso que ellos mismos inicien movimientos alternos.

“Creo que los cárteles no están interesados en cibercrímenes porque están más preocupados en hacer dinero con sus métodos. Sin embargo, sí podrían interesarse por el ciberespionaje a gobiernos o a fuerzas policiales, pero creo que no es una buena idea darles esa idea”, agregó.

Respecto a la reciente guerra que declaró Anonymous, Kaspersky prefiere tomarlo con calma y dimensionar el término “ciberguerra”.

“No creo que sea el inicio de una ciberguerra. Una ciberguerra será cuando un país utilice ciberarmas para atacar a otro país y éste responda ya no con otro ciberataque, sino con armas de verdad”, explicó.

No obstante de que descartó que en este momento Anonymous inicie una, augura un futuro conflictivo en el que sí veremos una verdadera ciberguerra y planteó algunas situaciones posibles.

“No tengo idea de cómo será, pero llegarán tarde o temprano. Veo distintos escenarios, quizá ataquen la transportación de datos en sistemas industriales o quizá haya ataques de denegación de servicio o malware infectando móviles que comiencen a hacer tantas llamadas al azar o a enviar mensajes que se paralicen los sistemas de comunicación. Podría pasar muy pronto, no sé cuándo, quizá en los próximos cinco años, en la próxima década”, aseguró.

 

Fuente: udual.wordpress.com

La ciberguerra está a punto de estallar.

Lo advirtió el secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta: “El próximo Pearl Harbor que enfrentemos podría ser un ciberataque que mutile nuestra red, nuestros sistemas de seguridad, financieros y del gobierno”, señaló ante el Senado. No es una amenaza teórica o futurología apocalíptica, sino de una realidad que ya causa miles de millones en pérdidas y expone enormes brechas de vulnerabilidad, sólo que es tan difícil de ver como los intangibles bytes en internet.

“La ciberguerra ya está ocurriendo, y se puede poner mucho, mucho peor”, indicó en la revista Foreign Policy el experto Joel Brenner, ex inspector general de la National Security Agency (NSA) y autor de America the Vulnerable, quien resaltó que “Estados Unidos no carece de enemigos que querrán atacar al país de este modo”. Mike McConnell, ex director de la NSA para George W. Bush, fue aún más categórico: “Estados Unidos está peleando una ciberguerra, y la está perdiendo”.

Washington ya lo ha comprobado: en marzo pasado, el Departamento de Defensa sufrió unos de los peores ciberataques de su historia, cuando hackers extranjeros -presuntamente trabajando para el gobierno chino- ingresaron a la red de un contratista militar del Pentágono y sustrajeron 24.000 archivos con información sensible, incluyendo programas de rastreo de misiles, navegación satelital, drones y jets. El hecho estuvo lejos de ser aislado; se calcula que hacia 2007, espías informáticos ya habían sustraído unos siete terabytes de información clasificada de las más de siete millones de computadoras que integran la red del gobierno. Para ponerlo en perspectiva, los 130 millones de libros y documentos de la Biblioteca del Congreso estadounidense pesarían unos 20 terabytes.

Según James Lewis, director del Centro de Tecnología del Center for Strategic and International Studies (CSIS), quien habla de la “era dorada” del espionaje digital, “es difícil estimar las pérdidas por el ciberespionaje y el cibercrimen”, pero sólo en términos de propiedad intelectual se calcula en Estados Unidos que los daños fluctúan entre 240.000 millones de dólares y un billón. El problema es que hay una “asimetría entre nuestra considerable dependencia en las nuevas tecnologías y nuestra habilidad para asegurarla: internet es increíblemente valioso, pero es fácil de atacar, lo que le da a nuestros potenciales atacantes una ventaja que no han sido lentos en aprovechar”.

Barack Obama ya tomó nota. El año pasado, la Casa Blanca lanzó un documento con su “ciberestrategia”, según la cual el Pentágono se reservará el derecho de responder con medios militares a cibertataques que causen graves daños materiales o una amplia perturbación de la vida pública en Estados Unidos. “Si tú apagas nuestra red eléctrica, puede que nosotros metamos un misil por tu chimenea”, afirmó una fuente militar a The Wall Street Journal, aludiendo a la capacidad del virus informático Stuxnet, que infectó a unos 30.000 computadores en Irán y demostró su capacidad para causar daño en infraestructura y equipos críticos, como el programa nuclear de Teherán.

Lewis señala que hoy sólo hay cinco o seis países que cuentan con la tecnología para lanzar ataques tipo Stuxnet, los cuales difícilmente lo utilizarán en contra de Estados Unidos. Sin embargo, advierte, “estas naciones ciertamente usarán ciberataques si entramos en un conflicto militar con ellas”. Además, países confrontacionales como Corea del Norte e Irán, que aún no podrían lanzar ataques exitosos, están haciendo serios esfuerzos por adquirir la tecnología, y “es inevitable que lo logren”.

Para contrarrestar estas amenazas, el jefe del recientemente creado “Cyber Command”, el teniente general Rhett Hernandez, anunció la semana pasada la intención de Estados Unidos. de reclutar a unos 10.000 “cibersoldados”, un cuerpo de élite para enfrentar posibles amenazas cibernéticas. Washington, además, dejará este departamento ajeno a los recortes presupuestarios anunciados para el resto de las agencias de Defensa: entre el Pentágono y el Departamento de Seguridad Interior gastarán 0.500 millones de dólares en ciberseguridad hasta el 2015.

La inversión se justifica no sólo por los ataques militares o de espionaje industrial, sino también por el creciente “hackeractivismo”, que aunque hace un daño mucho menor, está demostrando su capacidad de acción.

Esta guerra parece recién estar empezando. Según el “Reporte de amenazas 2011″ de la empresa de seguridad informática McAfee, tanto el cibercrimen como el “hackeractivismo” “llegaron para quedarse”, y advierte que estas guerras cibernéticas “ciertamente” tienen el “potencial” de convertirse en “otra forma de violencia planetaria”.

Habrá que ver quién provoca el próximo Pearl Harbor.

 

Fuente: elpais.com.uy

En un ambiente de creciente preocupación mundial sobre el desarrollo de ‘ciberguerras’ los ejércitos de diferentes países, Estados Unidos especialmente, se apresuran a reclutar a informáticos de alto nivel que podrían ser claves en los conflictos del nuevo siglo. Lo difícil es atraer a esta gente, a menudo ultra individualista, a una estructura tan rígida y estricta como la del Ejército.

Según uno de los más importantes especialistas en ciberseguridad, Ralph Langner, “en el mundo hay unos diez especialistas de este nivel”. “Y prácticamente ninguno querrá participar en programas militares”, apuntó Langner en declaraciones a la agencia Reuters. Representantes del Ejército cuentan que suelen perder a muchos empleados, que deciden irse a empresas punteras como Microsoft y Google, donde no se exige un cierto corte de pelo o entrenamiento físico o militar.

Los problemas a los que se enfrentan en la búsqueda

Un problema más es encontrar a militares de alto rango que puedan dirigir a estos especialistas: después de las guerras en Irak y Afganistán que se conducían a un nivel técnico bastante básico, los oficiales occidentales no avanzaron absolutamente nada en el uso de tabletas o smartphones. No obstante, el tiempo para rellenar estas lagunas es un lujo que el Pentágono simplemente no se puede permitir, admitiendo que sus ordenadores son atacados millones de veces cada día.

Una cosa de la que no carecen las fuerzas militares es de dinero para este asunto. Mientras el presupuesto militar estadounidense está sufriendo unos importantes recortes, la necesidad de mejorar las posibilidades de resistencia ‘informática’ es tan urgente que se asignaron a esta tarea unos 2.300 millones de dólares.

Los objetivos de los militares

La primera ‘ciber brigada’ de EE. UU. se fundó en diciembre del año pasado y se ocupa tanto de la protección de los sistemas y redes del Ejército estadounidense como del desarrollo de técnicas de ataque que les darían ventaja en cualquier conflicto venidero. Estos, según dicen varios especialistas, incluyen la habilidad de hackear y destrozar sistemas militares e industriales, por ejemplo sistemas de control de tráfico y electricidad.

Estados Unidos marcó la pauta para la comunidad mundial y otras naciones también se ocupan ahora de ampliar sus capacidades cibernéticas, especialmente Rusia y China, que planean hacer contrapeso a EE. UU. en este campo. Sin embargo, algunos expertos desaprueban esta nueva ‘moda’ gubernamental. Ralph Langner señala: “Mi teoría es que las grandes agencias de defensa entienden muy poco sobre lo que es la ‘ciberguerra’ y simplemente tratan de acumular todos los conocimientos posibles sin pensar en su uso”.

Fuente: actualidad.rt.com

Si partimos de la base de que la información es poder y lo trasladamos al siglo XXI, resulta que la información, además, es dinero. Lo estamos viendo con las noticias que nos llegan a diario sobre infinidad de situaciones que los ataques cibernéticos están causando a lo largo y ancho del planeta: robos de datos bancarios, datos de tarjetas de crédito, redes sociales, fotos, spam, acceso a contactos en agendas personales, datos de empleados, espionaje industrial, venta de material confidencial y muchos más actos delictivos.

En el mundo de los sistemas de información y comunicaciones no podemos dejar de hablar de las ventajas de la red internet, de su uso y de las posibilidades que nos abre en todos los campos.

Utilizar internet es ya una faceta cotidiana de la vida familiar y profesional y no podemos rehuir el uso de la misma para nuestras transacciones de compra/venta y bancarias. No sólo eso sino que, además, los sistemas de las Administraciones Públicas y la Banca basan ya sus operaciones y transacciones en internet.

La mayoría de los desarrollos que una empresa realiza son para acercar al usuario, proveedor o cliente hacia su negocio, bien para que compre, bien para fidelizarle o bien para que al final introduzca sus productos y servicios como oferta a la compañía. Es decir, una aplicación web está pensada para permitir la compra y venta on-line de bienes productos o servicios.

Dicho de esta manera, deberemos entender que el desarrollo de una web, además de ser agradable a la vista (es nuestra imagen de empresa hacia el exterior), debe ser segura porque expone las bases de datos que gestiona a un mundo amplio de usuarios y empresas a nivel mundial.

No sólo debemos pensar ya en esto sino en la importancia que cobran las redes sociales, donde se comentan y desarrollan foros de opinión que generan demanda (economía) o castigan a las empresas y personas (reputación).
Esto significa que nuestra web queda expuesta al mundo exterior, al mundo interno y a la imagen que damos y que dan de nosotros.

Podemos dar múltiples ejemplos de cómo el ataque a un sitio web está siendo parte interesada de las personas que sin pretender robar dinero físico, sí que tienen gran interés en crear daño a la empresa u organismo. Quizás lo último que podamos recordar sea el ataque de Anonymus a la web del gobierno americano (Federal Bureau of Investigation) a raíz del cierre de Megaupload.

Estos actos delictivos se ejecutan en base a un grupo alto de participantes dispersos que, vía las redes sociales e internet, se ponen de acuerdo en atacar determinada empresa con el fin de dejar sin servicio los sistemas, no se trata de robar dinero, el objetivo es causar un daño a la imagen de la institución por determinadas protestas que quieren reivindicar, es la llamada ciberprotesta.

Pero no debemos desestimarla porque dejar fuera de servicio, en un ataque sincronizado, una web significa que el servicio que la empresa u organismo está proporcionando a sus clientes o ciudadanos no se puede dar, su imagen cae, su prestigio también y sus transacciones económico-financieras se ven afectadas igualmente.

Es cierto que no es lo mismo dejar inoperativa la web de un banco que la de una operadora de telefonía o la de una empresa energética o de la Comisión del Mercado de Valores, pero si el lector analiza con calma los impactos que puede producir este tipo de ataque y la mala planificación y ejecución de seguridad en este tipo de compañías, verá como el impacto es de un coste económico altísimo y, según a quién se ataque, incluso llega a transcender al país en su conjunto o a la seguridad nacional.

Si pensamos en lo que pudo significar el caso de stuxnet si, en vez de lanzarse contra Irán y retrasar el plan de enriquecimiento de uranio, se hubiera lanzado contra los sistemas SCADA que no estuvieran bien protegidos, parando la producción y transporte de energía eléctrica en un país, el impacto afectaría a grandes núcleos de población y tejido industrial. Si ese mismo tipo de ataque lo lanzásemos contra una operadora de telefonía y dejáramos sin servicios un sistema de emergencias, infraestructuras críticas o  comunicaciones en Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ¿cuál sería el impacto?

Un ejemplo más, ¿cuál es el impacto económico para un país si su Mercado de Valores no puede operar un día, un solo día, por recibir un ataque de ciberterrorismo, ciberprotesta o lo que llamo Terrorismo Económico? Dejo al lector que analice, en el caso de España, el número de transacciones que circulan en un día a través de la Comisión del Mercado de Valores, el tipo medio de valores, las inversiones nacionales e internacionales y la imagen del país.
Como vemos, el hacktivismo o ciberprotesta, no tiene un objetivo final de robar datos y usarlos fraudulentamente sino de causar un daño de imagen, un daño reputacional de la compañía u organismo. Es un ataque movido por una ideología que, sin objetivo económico directo, causa un impacto en la imagen y reputación, a la vez que mediático, político y económico indirecto.

Podemos sacar algunas ideas específicas y básicas:

. El acceso a las transacciones on-line y los negocios a través de internet es un hecho objetivo y real que forma parte de la vida cotidiana de la interrelación de personas, empresas y organismos públicos.

. El número de usuarios y dispositivos que se conecta a internet es un número creciente, de igual manera, la posibilidad de transacciones electrónicas y los riesgos que las acompañan.

. El ciberterrorismo no es un arma clásica, es un arma moderna, con un disparador (la tecla de enter), un cañón (la WiFi o el cable de conexión a internet) y con una munición (los tipos de ataque que existen para causar daños económicos y daños reputacionales).

. El ciberterrorismo está al alcance del crimen organizado, de los delincuentes, de los grupos terroristas y de los grupos activistas con demandas políticas.

. El terrorismo económico persigue robar datos en las transacciones y aprovecharse de ellos para conseguir acceder a un robo mayor que es el del dólar o el euro.

. El terrorismo económico persigue hacer daño al atacado, bien sea una empresa u organismo público, y causar un mal económico y reputacional que da prestigio al atacante.

No debemos bajar la guardia. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado trabajan en ello, los fabricantes de software y hardware de los sistemas de información trabajan en ello, los organismo legales trabajan en ello, y así sucesivamente, no siempre al mismo ritmo, pero el problema mayor en estos momentos es que se require:

. Dotar presupuestariamente una partida de seguridad para la actualización de equipos, aplicaciones, personal, formación y procedimientos.

. Preparar, implantar y ejecutar un Sistema de Gestión de los Sistemas de Información con un Plan Director de Seguridad incorporado (contemplando los riesgos físicos y los riesgos lógicos).

. Implantar las mejores prácticas del mercado de la seguridad en las empresas.

. Monitorizar alertas tempranas, planes y riesgos de manera diaria, con revisiones semanales, mensuales y anuales.
. Estar presente en los foros de seguridad que cada sector mantiene operativos.

. Estar informados y formados a través de las asociaciones, organismos, universidades, etc, de las políticas y procedimientos de seguridad.

. Formar al empleado y a la familia de la conciencia de seguridad y de la sensibilidad por la información y la protección de los datos, la intimidad y la confidencialidad.

Y todo esto es al final mucho dinero que, en la empresa y en la economía familiar, pesa mucho pero que no se debe menospreciar pues el riesgo y el impacto puede ser todavía peor.

 

Por: Francisco José Cesteros

Fuente: ateneadigital.es

El ciberterrorismo, las nuevas amenazas ‘as a service’, la ingeniería social y el fenómeno conocido como Bring Your Own Mobile, se han convertido en los principales objetivos de los hackers.

Infraestructuras críticas, el objetivo de mira más sensible y olvidado

Este año, nos hemos encontrado con varias noticias relacionadas con ataques a infraestructuras críticas o sistemas SCADA (centrales nucleares, transporte, red eléctrica, suministro de agua, etc.). Diversos fabricantes de soluciones de seguridad han alertado del peligro de los ataques a estas infraestructuras debido a su exposición a Internet y a que éstas no hayan sido diseñadas con la seguridad como premisa básica, pudiéndose producir una amenaza real a la seguridad nacional.
Un ejemplo lo encontramos en una noticia publicada recientemente sobre la denuncia de un hacker ante la vulnerabilidad de los sistemas que controlan el suministro y el tratamiento del agua. PrOf, que así se dio a conocer el hacker, publicó datos de una planta de Polonia de tratamiento de aguas residuales, los datos de un programa de gestión de un generador, y lo que se atribuye a archivos de medición de agua de España y Portugal. El hacker solo quería criticar la pobre configuración de los sistemas, el bajo nivel de las contraseñas y la inexistencia de restricciones al acceso del interfaz.
La protección de las infraestructuras críticas sigue siendo la asignatura pendiente para empresas y para administraciones públicas. Los fabricantes de servicios y productos de seguridad recomiendan potenciar la colaboración y el intercambio de información entre todos los participantes en este ámbito; la colaboración público-privada; garantizar la adaptabilidad de la protección a nuevas situaciones; y abordar la protección desde el punto de vista físico y lógico.
Cloud, la desconfianza de una información en manos de terceros

Las empresas se enfrentan al reto de gestionar los programas maliciosos e infecciones, pero también, han de mantener vigilados los nuevos métodos de acceso a aplicaciones y datos, como los que se ofrecen a través del cloud computing. La seguridad y la disponibilidad de la información se han convertido en uno de los grandes hándicaps de los servicios en la nube, ante la desconfianza de que los datos corporativos estén en manos de terceros. Y es que el modelo aún se basa en componentes de hardware por lo que no es inmune a la pérdida de datos. En este sentido, el CPD que aloje estos servicios debe de disponer de sistemas que garanticen la disponibilidad de la información, una red tolerante a fallos, que garantice el acceso en tiempo real desde cualquier ubicación, políticas de backup, control de acceso a través de procesos de autenticación, administración de identidades, y soluciones de disaster recovery.
Por su parte, los clientes que hayan contratado o vayan a contratar servicios en la nube deben conocer dónde están sus datos y qué medidas aplicará su proveedor para la protección de la información. También, es necesario controlar quién accede a la información y asegurarse de que las comunicaciones sean seguras. En este nuevo paradigma, la carga recaerá en los administradores de TI, que tendrán que garantizar la seguridad de los datos críticos de su empresa a medida que se suban datos y aplicaciones corporativas a las nubes públicas.
Las redes sociales redefinen la privacidad

El gran abanico de posibilidades de comunicación y de interacción que ofrecen las redes sociales está dando lugar también a una nueva problemática, especialmente en las empresas, fruto de los problemas en la seguridad y la privacidad de la información, y cada vez más, de los intentos de ataques por parte de ciberdelincuentes. Los ataques a través de la ingeniería social está siendo utilizado para llegar a más víctimas potenciales en las redes sociales.
Los llamados spammers y scammers han sabido aprovechar los ‘trending topics‘ de los medios sociales para mejorar sus tácticas y métodos de piratería e ingeniería social, robando datos de millones de usuarios de redes sociales en todo el mundo. Como consecuencia, los legisladores han comenzado a exigir que los sitios de redes sociales implementen políticas y mecanismos para proteger la privacidad de sus usuarios. En el último año, Facebook, Twitter y Youtube han sido las redes preferidas por los ciberdelincuentes, que han aprovechado su gran popularidad para conseguir nuevas víctimas que les reportaran beneficios económicos.
El reto de la movilidad y de la tendencia ‘Bring your on device’

La proliferación de los dispositivos móviles, como los smartphones y los tablets, está dando lugar a una tendencia a nivel global que se ha denominado como ‘Bring your on device’ (traiga su propio dispositivo), en la que los trabajadores cada vez más tienden a utilizar su dispositivo móvil personal, además, como herramienta de trabajo. Esto estimulará la adopción de soluciones VDI (Virtual Desktop Infraestructure), y la conectividad inalámbrica, entre otras cosas, pero también, el acceso a información confidencial, que generará una nueva problemática para los responsables de TI en el ámbito de la seguridad y del cumplimiento de las políticas corporativas. Por este motivo, se prevé que las organizaciones inviertan mucho tiempo, dinero y esfuerzo en este aspecto. Y es que, será necesario concentrarse en contar con la protección básica para los nuevos modelos y dispositivos utilizados, sin olvidar las herramientas de s eguridad dentro también de la empresa.
Fuente: computing.es

Muchas de las iniciativas y proyectos que cursan en el Congreso de los Estados Unidos motivan la susceptibilidad o la crítica de distintos sectores de la opinión de ese país. Y también del mundo entero, pues lo que allí se apruebe puede repetirse en las demás naciones. Así sucedió con el proyecto de reforma de ley antipiratería SOPA, que temporalmente sucumbió ante la presión internacional.

Ahora, el congreso norteamericano estudia un proyecto que busca reforzar la capacidad del gobierno para regular la seguridad informática de las industrias.

Mejor seguridad
Este proyecto de ley, que puede ser aprobado en los próximos días, tiene por objeto garantizar que los sistemas informáticos que ejecutan las centrales eléctricas y otras partes esenciales de la infraestructura de los Estados Unidos, queden mejor protegidos del posible ataque de “hackers, terroristas u otros delincuentes”.

Los pormenores de estas partes del proyecto son los que han levantado la polémica, aunque buena parte del contenido de la iniciativa se ha mantenido en reserva en consideración, especialmente, a que podría tratar temas de seguridad nacional, en la medida en que busca impulsar la seguridad cibernética en contra de los constantes ataques que se dirigen al gobierno de EU, además de afectar las empresas norteamericanas, las redes de computadoras y las cuentas personales.

Esto demuestra también que las autoridades están cada vez más decididas a ponerse en guardia frente a los cibercriminales, quienes últimamente han tratado de apoderarse de más sistemas de los que controlan el funcionamiento interno de acueductos, plantas de energía eléctrica, nuclear u otras similares.

Infraestructura en riesgo
En los Estados Unidos esto afecta por igual y en medida significativa al sector público y el privado, si se tiene en cuenta que al menos el 85% de la infraestructura más importante, y en muchos casos secreta, de ese país, es propiedad y está operado por empresas privadas.

Por una parte están quienes sostienen que al proyecto le falta fuerza, mientras que los privados sostienen que en las disposiciones que establecería la ley quedarían limitadas las industrias que podrían ser objeto de regulación.

En medio de todo esto, al común de la gente lo que le va quedando entendido es que el punto crítico no es solamente la necesidad de establecer mayores controles y disposiciones que aumenten la seguridad informática que, sin duda, ha sido un problema creciente, sino la relación público-privada que se ha formado en busca de la eficiencia en la prestación de ciertos servicios públicos.

Daños catastróficos
En síntesis, estamos comenzando a ver de qué manera sin que se atente contra la libertad de acción de las empresas privadas, se puede legislar contra lo que han llamado el cibercrímen, cuando este puede atacar servicios públicos “cuya interrupción podría dar lugar a la interrupción de los servicios de mantenimiento de la vida, el daño económico catastrófico o la degradación severa de las capacidades de seguridad nacional.”

En pocas palabras, del debate de las normas contra la piratería, el congreso de los Estados Unidos pasó al de la seguridad nacional frente al cibercrímen y en ambos casos se ha visto envuelto en interesantes polémicas que irán definiendo los modelos mundiales en estos asuntos.

Publicada por
JUAN MARTÍNEZ MARTÍNEZ
Fuente: vanguardia.com
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