Categoría: LEY SOPA


Cuando se trata de la campaña presidencial en EE. UU., la gente considera que la mayor prioridad para un candidato es el peligro de los ‘hackers’ y no organizaciones como Al Qaeda, según un estudio

La encuesta realizada por la compañía Unisys muestra que los estadounidenses se han tomado en serio las recientes declaraciones e iniciativas de la administración de Barack Obama.

De éstas, las más escandalosas han sido los proyectos de leyes como SOPA y CISPA que tienen como el objetivo proteger EE. UU. contra los cibercriminales, pero al mismo tiempo pueden permitir una sin igual violación de la privacidad de los internautas.

Sin embargo, la mayoría de los encuestados (74%) determina que la seguridad de las redes y computadoras del Gobierno contra los ‘hackers’ es lo más importante que debe tener en cuenta el aspirante de la Presidencia.

El segundo tema que más asusta a la población estadounidense y que, según ella, el futuro presidente tiene que enfatizar, es la protección de ciberataques y atentados a las redes de energía eléctrica, instalaciones de suministro de agua y el sistema de transporte.

Tal vez la gente todavía recuerda el apagón de 2003, cuando unos 45 millones de personas en EE. UU. se quedaron sin electricidad lo que en ocasiones ha generado pánico, disturbios y anarquía en las calles.

Aunque no fue un resultado de un atentado ni un ataque cibernético, sino una serie de fallos informáticos, mostró qué consecuencias pueden tener las averías en grandes sistemas de infraestructura, potencialmente vulnerables a ‘hackers’.

El terrorismo, en tanto, es el tercer aspecto en importancia que deben tener en cuenta los candidatos a la Presidencia de EE. UU., según la opinión del 68% de encuestados. Tal vez los estadounidenses han superado el temor a los ataques suicidas con bombas y, gracias a la línea mediática progubernamental, se enfocan ahora en posibles ciberataques desastrosos.

 

Fuente: rt.com

Durante su programa “Percepción 3.0″, transmitido por Noticias24 Radio, Rafael Núñez conversó con Jose Antonio Maldonado, director de Expoconcultores y experto en redes sociales y mercadeo digital sobre las leyes Sopa, Pipa y Cispa.

Maldonado explicó que la Ley Sopa surgió a raíz de la necesidad de proteger la propiedad integral y la Cispa en contra del terrorismo y en pro de la seguridad de las grandes empresas.

“De acuerdo a esta Ley se favorece que haya un intercambio muy transparente de datos que una vez que quedan compartidos, no se devuelven”, indicó.

Manifestó que muchas personas consideran que están disfrazando la Ley Sopa con la discusión de la Cispa. ” Algo similar sucedió con la Pipa que fue una Ley previa a la Sopa y que de alguna manera terminó arropada por la Sopa y la Cispa“, acotó Maldonado.

Resaltó que la Cispa fue aprobada en la Cámara Baja de Estados Unidos por un amplio margen y que dará a las agencias de seguridad del gobierno la libertad de investigar la correspondencia electrónica personal de cualquier persona.

Sin embargo, expresó que los promotores de esta “polémica ley” aseguran que el proyecto contiene provisiones para garantizar la privacidad ciudadana al tiempo que permite a las compañías de EE UU proteger sus propias redes y clientes corporativos de criminales cibernéticos que buscan robar su propiedad intelectual.

Modelo para el desarrollo digital Corporativo

El experto en redes sociales y mercadeo digital señaló que a través de su organización Expoconsultores han desarrollado un modelo operativo denominado las 4 P: Propósito Claro, Plan de Acción, Presencia Digital Inteligente y Personal Capacitado.

Sobre el talento humano refirió que “cuando hablamos de personas capacitadas, hablamos de tres factores que confluyen allí vinculados a las cualidades que la persona tenga para involucrar a su audiencia, de usar las herramientas y la alineación con la estrategia que tenga la compañía”.

En este mismo orden de ideas, agregó que la publicidad en línea también ayuda a tener una masa crítica de seguidores identificada con el producto que se desee promover.

Para conocer con más amplitud sobre estos temas puede visitar la www.expoconsultores.com o escribir a la cuenta en Twitter @expoconsultores.

Fuente: noticias24.com

A los defensores más acérrimos de la libertad en internet les salen enemigos de debajo de las piedras. La presión ciudadana y la oposición de las grandes empresas del sector tecnológico contribuyeron a frenar la ley SOPA. Ahora la amenaza es otra: la Cyber Intelligence Sharing and Protection Act (CISPA).

Poco tienen que ver en sus objetivos, pero los proyectos legislativos SOPA y CISPA han enervado por igual a los internautas estadounidenses. Ya hay quién dice que la nueva es aún peor que la anterior, como lo anterior era peor que su precedente, y así desde que el mundo es mundo y está conectado a la Red.

El caso es que, mientras SOPA se quedó en el camino, CISPA ha pasado ya su primer trámite legislativo en la Cámara de Representantes, que dio su visto bueno el 26 de abril, con una amplia mayoría bipartidista de 248 a 168. Pero, ¿qué es CISPA y por qué levanta tantas suspicacias?

El gobierno estadounidense está cada vez más preocupado por las amenazas a la seguridad nacional que tienen origen en internet, como el ciberterrorismo, muy complicadas de evitar si la información relativa a las actividades de particulares en la Red permanecen en el anonimato. Ahí entra en juego CISPA, que afianza los lazos entre las empresas privadas (proveedores de acceso a internet, de nombres de dominio, servidores, redes sociales etc.) y agencias gubernamentales de inteligencia, defensa, etc..

Si hay una amenaza, la empresa le cuenta todo lo que sabe al Gobierno, que procederá a localizarla y sofocarla. También se lo puede contar a las empresas amenazadas. Hasta ahí todos contentos. Y si solo es eso, ¿por qué la Casa Blanca ha llegado a amenazar con vetar la norma?

“La ciberseguridad y la privacidad no son mutuamente excluyentes”, defiende la oficina del Gobierno. O, lo que es lo mismo, no es necesario que cualquier dato de cualquier ciudadano esté accesible para las autoridades al toque de corneta. Y el redactado de la ley es suficientemente ambiguo para que así sea. Saltándose todas las leyes en materia de privacidad anteriores.

Aunque tampoco se trata de exagerar. Si CISPA pasa el trámite del Senado (que lo tiene difícil, porque allí se han estrellado ya otras leyes similares) no dará vía libre a las agencias gubernamentales. Hay límites que salvaguardan la privacidad, aunque hecha la ley, hecha la trampa.

Y eso es lo que da miedo a los internautas, que ya comparan el escenario futuro de CISPA con el Gran Hermano de Orwell. ¿Os imagináis un Estado que – por motivos de ciberseguridad, eso sí – tiene el potencial de saberlo todo sobre nosotros?

 

Qué opinan los gigantes tecnológicos?

A diferencia de lo que ocurrió con SOPA, buena parte de los gigantes tecnológicos están guardando silencio ante el avance de esta ley. Y los que hablan, lo hacen en general en voz baja y para respaldarla. Facebook, Microsoft, IBM, Intel, Oracle, Verizon, AT&T, Symantec… Todos están contentos con la posibilidad de compartir información, entre ellos y con el Gobierno federal.

El primero en romper la disciplina ha sido Mozilla, que suele ir a la vanguardia en la defensa de la libertad de internet. En enero se sumó al apagón contra la ley SOPA que también impulsaron Wikipedia y Reddit. Google suele formar parte de esta ‘resistencia’ combativa, pero en esta ocasión no tiene una postura oficial, según han asegurado sus propios portavoces.

 

Fuente: lainformacion.com

BRUSELAS (Reuters) – Un acuerdo global para frenar la vulneración de derechos de autor podría dar derecho a los proveedores de Internet para espiar a los usuarios, violando las leyes de la Unión Europea, según dijo el martes el responsable de privacidad de datos de Europa.

Varios gobiernos del mundo desarrollado han estado presionando para llegar a acuerdos multilaterales que prohíban la vulneración de marcas registradas en medicinas y bienes de consumo, así como páginas web como Megaupload y PirateBay, que facilitan descargas gratuitas de música y películas.

Pero los legisladores dicen que estos acuerdos podrían otorgar a las compañías, como los proveedores de Internet, un acceso sin precedentes a la actividad online de sus suscriptores, lo que ha elevado las alarmas por la privacidad.

El Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA por sus siglas en inglés), acordado por 22 de los 27 países de la UE, Estados Unidos y Japón, entre otros, pero todavía no ratificado por ninguno de ellos, es una de tantas medidas, como la SOPA y la PIPA, que no gustan a la opinión pública.

Estas medidas “podrían implicar una vigilancia a gran escala de la conducta de los usuarios y sus comunicaciones electrónicas”, dijeron en un comunicado los supervisores de protección de datos de Europa, Peter Hustinx y Giovanni Buttarelli.

Y añadieron que estas medidas irían “más allá de lo que permite la legislación europea”.

El objetivo del ACTA es establecer sanciones comunes para la vulneración de derechos de autor, pero muchos países la han rechazado.

Estos países incluyen a Rusia y China, en donde se alojan muchas páginas web de intercambio de archivos, y a India, que establece exenciones de derechos de marca para las medicinas baratas.

El Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA por sus siglas en inglés), acordado por 22 de los 27 países de la UE, Estados Unidos y Japón, entre otros, pero todavía no ratificado por ninguno de ellos, es una de tantas medidas, como la SOPA y la PIPA, que no gustan a la opinión pública.

Estas medidas “podrían implicar una vigilancia a gran escala de la conducta de los usuarios y sus comunicaciones electrónicas”, dijeron en un comunicado los supervisores de protección de datos de Europa, Peter Hustinx y Giovanni Buttarelli.

Y añadieron que estas medidas irían “más allá de lo que permite la legislación europea”.

El objetivo del ACTA es establecer sanciones comunes para la vulneración de derechos de autor, pero muchos países la han rechazado.

Estos países incluyen a Rusia y China, en donde se alojan muchas páginas web de intercambio de archivos, y a India, que establece exenciones de derechos de marca para las medicinas baratas.

 

Fuente: que.es

Portaltic/EP @ 17-04-2012 10:06

Madrid.- Encuentra positivos aspectos que podrían ayudar a mejorar la ‘ciberseguridad’. No obstante, no está de acuerdo con algunos puntos.

Facebook ha publicado un comunicado en el que explica su visión sobre CISPA, una norma sobre ‘ciberseguridad’ que está siendo debatida en Estados Unidos.

El vicepresidente de Facebook para políticas públicas, Joel Kaplan, explica en dicho comunicado que encuentra positivos muchos aspectos que podrían ayudar a mejorar la ciberseguridad, aunque no está de acuerdo con algunos puntos.

CISPA, Ley de Intercambio y Protección de Información de Inteligencia Cibernética por sus siglas en inglés, es para muchos la sucesora de las polémicas leyes ‘antipiratería’ SOPA y PIPA.

Se trata de una norma que está siendo debatida en Estados Unidos y que daría facultades a las empresas privadas para compartir con el Gobierno datos privados de usuarios que sean sospechosos de promover o participar en ciberamenazas sin los requerimientos legales que actualmente se exigen para este tipo de prácticas.

Vigilancia y seguridad

Los detractores de la norma aseguran que esta ley está confeccionada de forma ambigua para posibilitar su uso con fines distintos a los de detectar ciberamenazas, de forma que se podría utilizar como un mecanismo de control y represión para otras actividades de la Red. En este sentido, muchos consideran que CISPA vulneraría la libertad de Internet y la privacidad de los usuarios.

Por contra, los actores a favor de esta ley defienden que su objetivo es mejorar la seguridad y apelan a la independencia de las empresas para facilitar los datos de los usuarios. Facebook se ha manifestado como una de las compañías que estaría a favor de esta nueva norma y ahora matiza su apoyo.

‘Es necesaria’

Facebook destaca que para conseguir tener “una defensa exitosa contra los malos actores de la Red es necesario disponer de información sobre las amenazas informáticas”. Para tener acceso a esa información, desde la red social aseguran que es imprescindible que haya colaboración entre las empresas.

“Cuando una empresa detecta un ataque, el intercambio inmediato de información sobre el ataque con otras empresas puede ayudar a proteger a las otras compañías y a sus usuarios para que no sean víctimas de la misma crisis”, argumenta.

De la misma manera, en Facebook consideran que mantener una comunicación similar con el Gobierno es importante para mantener un control sobre la seguridad.

No obliga

No obstante, la compañía afirma que el texto propuesto no supondría una obligación para Facebook ni para otras empresas de compartir información de los usuarios. Además, Facebook confirma que en caso de que decidiesen compartir información solo sería la relativa a “las amenazas informáticas específicas” de cada momento.

Pese a esta explicación, en Facebook son conscientes de que muchos usuarios siguen desconfiando de las intenciones de CISPA. “Reconocemos que una serie de grupos por la privacidad y las libertades civiles han expresado su preocupación por la ley, en particular sobre la posibilidad de que las empresas privadas puedan compartir datos de forma voluntaria”, escribe Joel Kaplan en nombre de Facebook.

Información limitada

En este sentido, en el comunicado Facebook asegura que su intención no es facilitar datos de forma indiscriminada y ha asegurado que se limitaría a compartir información “específica sobre posibles amenazas informáticas”.

“Hemos estado llevando a cabo reuniones con los legisladores, con grupos de la industria y organizaciones de consumidores sobre los posibles cambios en el proyecto de ley para ayudar a abordar las preocupaciones”, explica Facebook. “El objetivo de cualquier proyecto de ley de ciberseguridad debe ser proteger la seguridad de las redes y los datos privados”, asegura.

 

Fuente: elmundo.es

Después de la conmoción por  SOPA y PIPA . Los intentos por inmiscuirse en la web por parte del Gobierno de EE.UU. se han convertido en algo cada vez más consciente. En los últimos días la ley de Ciber Inteligencia e Intercambio de Información (CISPA en su sigle en inglés) se ha trasladado a la vanguardia. Los críticos de la ley que permitiría a las empresas espiar a sus usuarios de Internet, y como está escrito en CISPA les permiten a los ISP aún más bloquear las transferencias presuntamente infractoras e informar sobre los usuarios piratas a una variedad de organizaciones.

Cuando se trata de la legislación relacionada con Internet, las masas se han vuelto muy paranoicas. Tal vez con razón.

El último proyecto de ley que llama la atención en línea es CISPA, o Ley de Ciber Inteligencia, Intercambio y Protección. Como el título sugiere el principal objetivo del proyecto es hacer frente a la “seguridad cibernética”, pero con una falta de definición en cuanto a lo que realmente implica, esto es también uno de sus principales puntos débiles.

En resumen CISPA les permitiría a las empresas espiar a los usuarios de Internet y recoger y compartir esta información con terceras empresas o agencias gubernamentales. La empresa señala que estas violaciónes de privacidad son necesarias para protegernos contra las amenazas de “ciberseguridad”, que son inmunes a las responsabilidades civiles y penales.

Algunos han descrito el proyecto como una nueva sopa, pero no es nada como eso.Donde SOPA se centró en el cierre de páginas web que infrinjan los derechos de autor, CISPA se dirige directamente a los suscriptores individuales de Internet, incluidos los infractores de derechos de autor.

Si bien la definición de una amenaza cibernética es bastante vaga, la propiedad intelectual se menciona específicamente en el proyecto de ley. Por ejemplo, entre muchas otras descripciones CISPA define un propósito de seguridad cibernética de la siguiente manera.

“Un sistema diseñado o utilizado para [...] proteger un sistema o red de [...] el robo o la apropiación indebida de [...] propiedad intelectual.”

En otras palabras, el proyecto de ley haría posible que los proveedores de Internet monitoreen activamente las comunicaciones privadas de los abonados para detectar y censurar las transferencias de contenidos con copyright. Además, los datos personales de estos usuarios podrían entonces ser libremente compartidos con terceros.

Es difícil no interpretar lo anterior como un gran problema para el derecho del pueblo a las comunicaciones privadas.

Aunque se sabe poco acerca de cómo las empresas y las autoridades planean utilizar el proyecto de ley, su vaguedad y las definiciones generales han conseguido que la gente esté preocupada. Los titulares de derecho de autor deben contar con herramientas para proteger sus derechos, pero tal como está CISPA destruye por completo el derecho del pueblo a la vida privada bajo ciertas circunstancias.

Esto ha causado gran preocupación entre el público, y hace unos días el grupo de derechos digitales EFF envió también un mensaje de alerta a la gente advirtiéndoles sobre la amenaza que se cierne planteada por CISPA.

“Casi no hay restricciones en lo que ellos puedan recolectar y cómo lo pueden utilizar, siempre que una empresa puede solicitar que fue motivado por” fines de seguridad cibernética “,”  escribe EFF.

“Eso significa que una compañía como Google, Facebook, Twitter, o AT & T podría interceptar sus correos electrónicos y mensajes de texto, enviar copias para uno u otro  y al gobierno, y modificar las comunicaciones o impedir que lleguen a su destino, si se ajusta a su plan de detener las amenazas de ciberseguridad. ”

En las últimas semanas CISPA ha ganado el apoyo de más de 100 legisladores en el Congreso, de grupos de presión contra la piratería tales como BSA y la Cámara de Comercio de EE.UU., así como también a empresas de tecnología como Facebook, Microsoft y Verizon.

Estos partidarios es probable que argumentan que el proyecto no será utilizado como una máquina de espionaje masivo, pero si ese es el caso el texto debería modificarse para reflejarlo. Hasta cierto punto CISPA se enfrenta al mismo problema que SOPA, en que la vaguedad de las definiciones dan lugar a especulaciones, en este caso un sistema de esiponaje terrible tipo 1984.

En su forma actual CISPA sólo sirve para alimentar las preocupaciones paranoicas de la opinión pública en la que, irónicamente, la propia ley existe como amenaza a la seguridad.

 

Fuente: partidopirata.com.ar

 

Ayer os hablábamos por primera vez de CISPA y es muy posible que por desgracia nos encontremos ante la nueva SOPA, quizá aún peor. Amparada bajo el término de la “ciberseguridad” esta aberración tendría el poder de actuar sobre cualquiera sin ningún tipo de restricción. Si con SOPA vimos un baile de compañías que la apoyaban y luego se retractaban, CISPA comienza igual, con una lista alargada de grandes corporaciones apoyando los comienzosde una censura sin precedentes. Entre otras, Facebook, Microsoft o IBM.

Y es que HR 3523 o CISPA (Cyber Intelligence Sharing and Protection Act) pasa por ser el nuevo proyecto de los legisladores en Estados Unidos tras el rechazo popular de SOPA y PIPA. Un proyecto con muchas (demasiadas) ramificaciones preocupantes para con los derechos básicos de los usuarios y su privacidad. Una legislación similar a la propuesta del Reino Unido y su proyecto de monitorización de la red en el país, aunque en este caso amparada en la necesidad de la seguridad en Internet. Bajo esta premisa y debido a la vaguedad de sus términos, da pie a las entidades federales del país para actuar sin impunidad, abierta a cualquier tipo de abuso sobre el usuario.

Ayer era la EFF la que explicaba claramente lo que significa CISPA para el futuro de Internet. En un comunicado detallaban que:Con CISPA se crea una “ciberseguridad” de pasaría por encima de cualquier ley existente sobre el mapa digital. No existirían restricciones sobre lo que pueden recopilar y cómo utilizaran esa información siempre y cuando las entidades afirmen estar motivadas por los efectos de la ciberseguridad.

Aún más peligroso resulta pensar qué o quiénes tendrán la posibilidad de actuar bajo HR 3523. Si bien gobierno y federales se apuntan como los principales actores, la NSA (National Security Agency) sería otra de las entidades “beneficiarias”. La misma de la que se supo hace unas semanas que habría construido un complejo secreto en Utah que podría estar operativo en el 2013. Un espacio de espionaje donde se podrán almacenar toda forma de comunicación incluyendo mensajes de correos, llamadas a móviles, búsquedas en Google o cualquier otra forma de comunicación. Un programa que fue creado por el gobierno de Bush.

Cuando se supo de la noticia de este “búnker” que tendría acceso a todo tipo de invasión a la privacidad, la NSA argumentó en el Congreso que no existían actualmente capacidades legales para obtener tales datos. Evidentemente, con CISPA aprobada todo eso cambia.

Por último, se ha filtrado desde hace unas horas un documento de inteligencia de la Casa Blanca donde se muestra una lista de las grandes corporaciones que han escrito ya su carta de apoyo a esta nueva legislación. Sorprende el nombre de algunas que mostraron un fuerte rechazo a SOPA y que ahora, al menos en sus inicios, aprueban la seguridad en la red por encima de muchos de nuestros derechos fundamentales:

  • AT&T
  • Boeing
  • BSA
  • Business Roundtable
  • CSC
  • COMPTEL
  • CTIA – The Wireless Association
  • Cyber, Space & Intelligence Association
  • Edison Electric
  • EMC
  • Exelon
  • Facebook
  • The Financial Services Roundtable
  • IBM
  • Independent Telephone & Telecommunications Alliance
  • Information Technology Industry Council
  • Intel
  • Internet Security Alliance
  • Lockheed Martin
  • Microsoft
  • National Cable & Telecommunications Association
  • NDIA
  • Oracle
  • Symantec
  • TechAmerica
  • US Chamber of Commerce
  • US Telecom – The Broadband Association
  • Verizon

 

Fuente: alt1040.com

El fundador de Megaupload, Kim Dotcom, está sacando el máximo partido a su libertad condicional, concedida tras su repentina detención a principios de año, a petición del FBI, por supuestos delitos de piratería informática y daños a la propiedad intelectual.

Desde entonces Dotcom, así como los tres ejecutivos también bajo sospecha, permanecen en Nueva Zelanda con vigilancia electrónica y con la prohibición expresa de acercarse a internet.

No obstante, escudado tras un ejército de abogados –incluido Robert Bennet quien en su día defendió al expresidente Bill Clinton en el caso Lewinsky- Dotcom sigue haciendo uso de la red en lo que parece una venganza personal.

Cuando el enemigo le hacía la corte

A la espera de la próxima audiencia que decidirá en agosto si se aprueba su extradición a Estados Unidos, Dotcom utilizó portales en internet como TorrentFreak para difundir informaciones contra sus enemigos.

Fue allí donde el fundador reiteró que las grandes empresas del entretenimiento no sólo eran sus clientes y le propusieron varias vaces asociarse con él, sino que éstas tenían pleno derecho de borrar los contenidos que quisieran del portal.

Según él, 490 cuentas de Megaupload pertenecían a miembros de la Asociación del Cine de EE.UU. (MPAA) y de la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIA), quienes habrían subido 16.455 archivos.

Para probar esto, esta semana, el millonario filtró cinco correos electrónicos supuestamente enviados por representantes de las mayores compañías del entretenimiento estadounidense como Disney, Warner Bros y Fox.

Una de las misivas, que según el Dotcom le envió en 2010 Joshua Carver de Warner Bros, decía que la empresa querría “subir todo nuestro contenido de una vez en lugar de hacerlo de uno en uno”.

“Nos gustaría hablar con alguien de marketing sobre su página de internet y sobre cómo podríamos trabajar juntos para promover algunos de los contenidos de Turner en Megavideo”, decía otro correo electrónico fechado en 2009 enviado por quien dice ser responsable de marketing de Turner.

 

Defensa

La defensa de Megaupload dice poder demostrar que 1.058 cuentas del portal pertenecían a funcionarios del gobierno de Estados Unidos, lo que incluiría a trabajadores del Departamento de Justicia y del Senado.

También alegaron que unos 15.634 soldados tenían cuentas en el portal de descargas y que estos habrían subido 340.893 archivos. Por otra parte, los abogados de Dotcom ya lograron que un juez declarase “nula” la orden judicial que llevó a la confiscación sus bienes. La juez neozelandesa Judith Potter dijo que la medida no debería haberse llevado acabo por “errores en el procedimiento” cuando se rellenaron los formularios correspondientes. Ahora Dotcom dice centrar sus esfuerzos en recuperar la base de datos de Megaupload.

 

Los vídeos de la discordia

Los contenidos de la página de descargas permanecen por el momento almacenados en los servidores de la empresa estadounidense Carpathia Hosting, lo que les ha convertido en víctimas del acoso de abogados de ambos bandos.

Los de Hollywood les conminan a que preserven los datos de los 66,6 millones de usuarios del portal para hacer uso de ellos en “potenciales demandas civiles” por violaciones de copyright. Desde la compañía se dijo que no se actuará contra los usuarios de a pie, sino contra los “intermediarios” de Megaupload, sin dar más detalle.

Los abogados de Megaupload le exigen a Carpathia la entrega de la base de datos para respaldar la defensa de Dotcom y sus ejecutivos.

Sin embargo, nadie parece estar dispuesto a pagar a la compañía de almacenamiento de datos los US$9.000 diarios que según afirma la empresa le cuesta tan sólo refrigerar los servidores. La deuda ya ascendería a unos US$500.000 que dicen no poder afrontar.

Respecto a la orden de extradición, si ésta fracasa, las autoridades de Nueva Zelanda tendrán que plantearse seriamente si están dispuestas a financiar con dinero público un litigio iniciado por Estados Unidos.

Si ningún departamento del gobierno neozelandés se hiciera cargo del caso, según informaron fuentes de la Corte suprema de ese país, Dotcom podría recuperar los bienes consfiscados. Lo que no se sabe todavía es si esa hipotética devolución incluiría la ansiada base de datos.

 

Fuente: bbc.co.uk

Los usuarios de la matriz se organizan y protestan ante la guerra asimétrica. Descubren que para el gobierno de la web está permitido intervenir países, tumbar presidentes, financiar movimientos radicales, maltratar inmigrantes… pero no bajarse una canción en MP3.

Un proyecto de ley indica que usar una canción de Michael Jackson en un video de YouTube puede costar 5 años de cárcel. Matar a Michael Jackson apenas le costará 4 años de presidio a su doctor. En un contexto así, parte de la red se declaró en rebeldía.

Las discusiones sobre las leyes SOPA (Stop Online Piracy Action) y PIPA (Protect IP Act) no llegaron al Congreso pero sí desencadenaron en la red global apagones de páginas web, advertencias de especialistas en tecnología y más presión ciudadana. Incluso los community managers más vendedores de humo creyeron que el fin de Twitter y Facebook estaba cerca, con lo que tendrían que volver al espejismo de donde salieron.

El tema de la censura digital volvió a la palestra porque en esta ocasión no se trataba de sistemas de control totalitarios como China o Irán, sino un control férreo de contenidos de parte de industrias culturales sin banderas pero con logos y abogados. Las industrias viven su propia crisis de modelo económico y esperan que el estado libre la lucha por ellos. La SOPA fue congelada hasta febrero, pero es peor. La sopa fría sabe muy mal y la gente no se la traga. Clay Shirky declaró que las leyes no estaban diseñadas para diferenciar a la gente que comparte “legalmente” de la que lo hace “ilegalmente”. La batalla es básica: a las industrias culturales no les gusta que la gente comparta e intentarán que la web sea un espacio de meros consumidores. Es la lógica que les venía funcionando tradicionalmente.

Desde Venezuela, Daniel Pratt insiste en que la lucha también es psicológica. El discurso de la industria intenta culpar a los usuarios por hacer copias, así que se debe entender mejor que “compartir no es un delito”. Piratería es arrasar un pueblo, saquear, viajar en barco y usar un parche. Con la copia sólo hay dos exactos del mismo contenido. Nadie se roba nada. La lógica es otra.

El sueño de la web conversacional donde los usuarios generan contenido, vive su primera gran crisis en 2012. Pero a diferencia del episodio del cierre de Napster hace más de una década, esta vez hay masa crítica.

MUNICIONES DESCARGADAS
Durante los años 2010 y 2011 Internet demostró que su potencial social y político desbordaba a la vida pública y generaba cambios. Hitos como el de Wikileaks, la primavera árabe, los levantamientos de los indignados y las protestas de Anonymous fueron mostrando al colectivo digital que podríamos denominar la primera generación de infociudadanos.

Estos años demuestran que las dinámicas de participación ciudadana están atravesadas por la capacidad comunicacional y comunitaria que permiten las tecnologías. Son ya una variable fundamental aunque sólo 2 mil millones de seres humanos tengan acceso a Internet.

Sin embargo, esta semana ocurrió otro episodio. El gobierno de la matriz demostró que no hacen falta leyes cuando se tiene el poder y la represión. Un día después de que decenas de miles de páginas web protestaran por la ley SOPA, el FBI realizó una operación coordinada para detener en distintos países a los responsables del servicio MegaUpload y sacar del aire los servidores de la mayor plataforma de descarga directa del mundo.

El ataque contra MegaUpload es una cuchillada al concepto de “cloud computing” o “la nube”. La tendencia en los años recientes era que los usuarios compartían o alojaban contenidos en servidores, no en sus computadoras. De esta forma, servicios como MegaUpload, Dropbox, el gigante Amazon y muchos más, ofrecen servicios para alojar esos archivos de manera gratuita y cobrar si el usuario necesitaba más espacio o más velocidad.

Que el FBI toque la puerta de la oficina de alguien en Alemania o Nueva Zelanda sólo demuestra que no hacía falta la ley. Ni siquiera es válido hablar de “¿cómo afecta esto a la gente fuera de los Estados Unidos?”, la industria y sus represores son un ente supranacional.

De inmediato, el colectivo Anonymous lanzó una respuesta feroz que durante horas bloqueó las páginas web de empresas discográficas, de cine, de derechos de autor, e incluso la propia página del FBI. Los anónimos son indetenibles y además, mientras no roben datos y contraseñas serán entendidos como un método de protesta.

Pero a MegaUpload no la veremos por un largo tiempo y las medidas contra los servicios de descarga directa pueden multiplicarse en las próximas semanas después de derribar al líder mundial.

Suena épico. En Twitter no paran de hablar de la World War Web, la primera gran guerra digital. Sin embargo las ha habido antes entre países, las hemos presenciado entre ciudadanos y sus propios Gobiernos, pero jamás de la industria contra sus consumidores.

Es momento de replantear las cosas, porque está claro que en un escenario de caos, la primera víctima es la comprensión del fenómeno. Una cosa es el modelo gratuito planteado por Chris Anderson en su libro Free, en el que se buscan métodos para que al consumidor final no le cueste el producto (la televisión abierta lo ha hecho toda la vida), y otra cosa es creer que la cultura libre es descargarse series.

Otro problema es determinar que las copias digitales son la raíz del problema, en lugar de verlas como la consecuencia de un mercado no satisfecho para los consumidores. Si haces buen cine y lo pones en casa a bajo costo, se paga.

Si haces las cosas más fáciles que salir a comprarlo quemado, la gente no acudirá a la copia y pagará con gusto un servicio fiable y de calidad. Pero a la industria le cuesta adaptarse. Kodak, por ejemplo, no se adaptó a la fotografía digital y esta semana se declaró en bancarrota. Los infociudadanos no tienen la culpa.

En Twitter pedíamos más sancocho y menos sopa. Daniel Esparza, autor del genial @CorreoGuaire, armó una fogata a orillas del río y espesó el caldo de la ciberfilosofía con su: “Propongo la ley sancocho. Todos metemos en la gran olla de la web lo que nos da la gana y todos comemos”. Así entendíamos Internet hasta esta semana. Ahora es un territorio de trincheras sin respuestas sencillas.

Fuente: talcualdigital.com

MADRID, 21 Ene. (Portaltic/EP) -

Ciberdelincuentes están intentando sacar provecho del cierre de Megaupload. Se han detectado varios dominios web que intentan engañar a los usuarios simulando el regreso a su actividad de Megaupload. La mayoría de estas estafas utilizan la imagen de Megaupload o Megavideo para engañar a los usuarios y cobrar ingresos por publicidad por sus visitas.

Megaupload sigue en el centro de la actualidad después de que el FBI procediese a su cierre y a la detención de cuatro de sus responsables. Estados Unidos acusa a los detenidos de delitos contra la propiedad intelectual y de blanqueo de capitales. En Internet los usuarios no han tardado en lanzarse a comentar la noticia y las novedades sobre el caso se siguen atentamente.

Tras el cierre de Megaupload, y de 18 dominios vinculados al servicio, se han producido reacciones de protesta que se han traducido en ataques contra páginas web oficiales de Estados Unidos y de empresas del país. Anonymous es uno de los grupos que más se ha movilizado y está canalizando el descontento de los usuarios en forma de ataques.

Sin embargo, el cierre de Megaupload también ha movilizado a los cibercriminales, que han visto en esta noticia una oportunidad para sacar provecho. Según ESET, los ciberdelincuentes, sabedores de que habrá muchos usuarios buscando alternativas para descargarse archivos, han empezado a preparar trampas para engañar al mayor número posible de internautas.

ESTAFAS DE ‘PHISHING’

Una de esas trampas (parece que la que más éxito está teniendo en estos momentos) consiste en generar dominios falsos que simulan una vuelta a la actividad del sitio web original. Se han observado sitios web que suplantan la identidad tanto de Megaupload como de Megavideo y que muestran contenidos publicitarios pero que también podrían ser usados para propagar malware.

Asimismo, debido a la repercusión de esta noticia, desde ESET ha asegurado que no sería extraño ver métodos de propagación de enlaces maliciosos usando técnicas ‘Black Hat SEO’. Con esta técnica los cibercriminales conseguirían posicionar los enlaces en los primeros puestos de los resultados de los buscadores más usados para ganarse la confianza de los usuarios.

Otra técnica podría ir dirigida a todos aquellos usuarios que pagaron por tener una cuenta Premium y que ahora ven como se quedan sin dinero y sin servicio. Estos usuarios podrían recibir un correo que simula ser un abono de su ingreso. Sin embargo, los ciberdelincuentes en realidad buscarían conducir a los usuarios a un sitio web de ‘phishing’ donde intentarían robar los datos de las tarjeta de crédito.

Desde el laboratorio de ESET en Ontinet.com han asegurado que los usuarios deben extremar las precauciones y tener mucho cuidado con enlaces o correos falsos que simulen ser de Megaupload. En los próximos días se espera que este tipo de amenazas aumenten, por lo que es necesario mantenerse alerta.

 

Fuente: europapress.es

Lo que vimos el jueves 19 de enero fue, quizás, el inicio de una guerra civil por Internet. Algunos diarios en Europa ya titulan sus artículos al respecto como “La primera guerra mundial digital”

Toda acción tiene una reacción. Aunque el gobierno de Estados Unidos niega que la medida en contra de Megaupload y sus fundadores fuera un arrebato por la caída de la ley SOPA, para la comunidad de Internet, en especial la de los hackers, fue más que evidente que se trató de un despliegue de poder, que tal vez trató de incitar a los hackers.

La desobediencia civil no se hizo esperar, y a las pocas horas del anuncio del cierre del sitio de almacenamiento de archivos, Anonymous se atribuyó la caída de los sitios del FBI, Universal Music, BMI y RIAA.

Lo que vimos el jueves 19 de enero fue, quizás, el inicio de una guerra civil por Internet. Algunos diarios en Europa ya titulan sus artículos al respecto como “La primera guerra mundial digital”.

En el portal CNET, la columnista Molly Wood asegura que los hackers llevaron la agresión al terreno termonuclear, o su equivalente en Internet. Su poder se dejó sentir en todo el mundo, especialmente en Estados Unidos.

Con su mensaje de Twitter, “Somos el 99%, Somos Anonymous, esperen, habrá más #Megaupload” el grupo arrancó los ataques a diversos sitios, principalmente disqueras como Warner, Sony Music y universal Music.

Las gráficas de monitoreo de actividad en Internet provistas por Akamai en tiempo real mostraron un incremento de 14% en la zona este de Estados Unidos  y en Europa., en algunos casos hasta 24%.

El ataque, nombrado por el mismo colectivo de hackers como el más grande en toda su historia, llamó más la atención que el cierre de sitios del día previo por parte de Wikipedia y Reddit. Parece que ganaron la primera batalla.

Según la misma Wood, el cierre de Megaupload no fue coincidencia ni estuvo distanciado de SOPA como aseguró el FBI. Según las fuentes de CNET, el arresto de Kim Dotcom y compañeros “piratas” fue un intento desesperado del gobierno por mostrar que tiene el control y, tal vez, iniciar una pelea, luego de la aparente derrota de las leyes SOPA/PIPA.

Con esta motivación, el gobierno estaría buscando demostrar al público el poder que tienen los “villanos” de Anonymous, logrando así el respaldo del público cuando se les detenga y de los hacedores de leyes, que verían entonces la necesidad de respaldar SOPA y PIPA, luego del revés del miércoles.

Pero una cosa es cierta, Anonymous no se irá sin pelear, y cuenta con el apoyo de la mayor parte de la comunidad de Internet, mismo que se puede ver en foros, sitios y mensajes de Twitter y Facebook de todo el mudo.

El diario español El Confidencial reporta que Barrett Brown, periodista relacionado a Anonymous, aseguró: “Esto acaba de empezar. Estamos haciendo una campaña dirigida contra los congresistas demócratas que apoyan la SOPA”.

Por su parte, Anonymous ha dicho, según el diario: “Si esto ha sucedido sin la ley SOPA, imaginen lo qué ocurrirá cuando entre en vigor. Sería el fin del internet tal y como lo conocemos”.

Así, quizás sin saberlo, Estados Unidos peleará otra vez una guerra que en cierta forma inició, pero esta vez, en el mundo digital.

Fuente: vanguardia.com.mx

Congresistas de Estados Unidos postergaron de forma indefinida las polémicas piezas de legislación antipiratería que enfrentan a Hollywood con Silicon Valley, dos días después de que algunas de las principales firmas de Internet protestaron contra la medida con un ‘apagón’.

El líder demócrata del Senado, Harry Reid, pospuso una votación para decidir el futuro de la Ley de Protección de Propiedad Intelectual (PIPA, por su sigla en inglés), que había sido programada para el 24 de enero.

Por su parte, Lamar Smith, presidente republicano del comité de justicia de la Cámara de Representantes, anunció que su panel suspenderá las discusiones sobre la Ley para Detener la Piratería en Internet (SOPA) hasta que haya un mayor consenso acerca del proyecto.

“Está claro que tenemos que revisar el enfoque acerca de cómo lidiar mejor con el problema de los ladrones extranjeros que roban y venden las invenciones y productos estadounidenses”, indicó Smith en un comunicado.

Las leyes buscan limitar el acceso a sitios web extranjeros que trafican contenido robado y productos falsificados, como películas y música. Pero el apoyo a la legislación se ha erosionado en los últimos días por miedo a que las páginas web legítimas puedan quedar en riesgo legal.

La industria del entretenimiento quiere que la legislación proteja sus películas y su música de los falsificadores, pero las compañías de tecnología temen que las leyes minen la libertad en Internet, sean difíciles de aplicar y alienten demandas injustificadas.

Sin fecha prevista

El miércoles, las protestas llegaron a Internet, donde Wikipedia y otros sitios famosos declararon un ‘apagón’ por 24 horas. Google, Facebook, Twitter y otros se manifestaron en contra de la legislación, sin cerrar el acceso.

En un breve comunicado, Reid dijo que “no hay motivos por los cuales no se puedan resolver las dudas en torno a las leyes”. A pesar de ello, no ofreció una nueva fecha para la votación.

La decisión de Reid se conoció un día después de que un destacado colaborador demócrata, hablando bajo condición de anonimato, dijo que la medida no tenía los 60 votos necesarios para pasar un obstáculo procedimental en el Senado, de 100 miembros.

Un grupo de senadores que había coauspiciado la legislación abandonó su defensa luego de las protestas del miércoles. La polémica sobre la ley llevó a la Casa Blanca a indicar, el fin de semana pasado, que el Gobierno no apoyará leyes contra la piratería en Internet “si fomentan la censura, socavan la seguridad o alteran la estructura de la red cibernética”.

Anonymous revela datos del director del FBI

El grupo Anonymous publicó el viernes, por varias redes sociales, los datos personales del director del FBI, Robert Muller, como su dirección (así como las de su esposa e hijas), su cuenta de correo electrónico, y sus números de teléfono.

Lo hizo como parte de su ‘Operación Represalia’, tras el cierre de la página de descargas MegaUpload.

También bloquearon la página de la tienda ‘on-line’ de Warner Bros. y de la Agencia neozelandesa contra el Crimen Organizado y Financiero, que colaboró con el FBI.

Washington (Reuters y Efe)

CARMEN JANÉ / Barcelona 20/01/2012

La demanda penal contra los responsables de Megaupload, el portal de intercambio de contenidos clausurado por la Administración de Estados Unidos, considera que existe una Al Qaeda de las descargas, una ‘organización criminal mundial dedicada a infringir la propiedad intelectual y a lavar dinero a escala masiva’, y en la que incluye a varias de las páginas más populares entre los internautas españoles que descargan y visionan películas como Series Yonkis y Taringa. Estas páginas están acusadas –aunque no formalmente imputadas– de ofrecer vínculos a la red de Megaupload y formar parte del entramado ‘dedicado a vulnerar la propiedad intelectual y lavar dinero’.

Además, incluyen a Peliculasyonkis (como Series Yonkis, propiedad de la empresa madrileña Burn Media), Thepiratecity.org, megarealease.net, ninjavideo.net o surfthechannel.com. Todas ellas permanecen abiertas este viernes. La acusación contra los siete responsables del portal ahora encarcelados –Kim Dotcom, Finn Batato, Julius Bencko, Sven Echternach, Mathias Ortmann, Andrus Nomm y Bram van der Kolk– y las dos principales empresas –Megaupload Limited y Vestor Limited– habla de la existencia de una Mega Conspiracy (jugando con el nombre de varios dominios y empresas de la trama, que comienzan con el prefijo Mega-) a la que acusa de distribuir ilegalmente películas, música, fotografías, programas de ordenador, videojuegos y libros electrónicos, y de ir expandiendo el negocio hacia otras industrias.

Pero también de haber montado una trama para blanquear dinero y escaparlo al fisco estadounidense a través de complejos pagos y transacciones internacionales.  El 4% del tráfico mundial de internet Según la exhaustiva investigación dirigida por el fiscal jefe contra el Cibercrimen, Jay V. Prabhu, tras Megaupload existía una trama de empresas que cobraban sobre todo de la suscripción de los usuarios para tener mejor servicio en las descargas, en precios que iban desde los 9,99 dólares mensuales a los 199,99 dólares ‘de por vida’, y de la publicidad, que obtenían tanto de su propia gestora de medios –Megaclick– como de Google Adwords y otros servicios populares de anuncios.

Por estos conceptos llegaron a obtener, según el fiscal, unos 150 millones de dólares en seis años, desde septiembre del 2005 a junio del 2011. Por publicidad, sin embargo, los investigadores consideran que Megaupload solo obtuvo 25 millones de dólares, pese a sus cifras de 180 millones de usuarios registrados, 50 millones de usuarios únicos al mes y acaparar el 4% del tráfico mundial de internet. Pagos por Paypal En la investigación, además de Google, aparecen involucradas otras empresas que gestionaron pagos de la trama, como Paypal y Moneybookers, dos de las páginas que cerraron las cuentas de apoyo a Wikileaks. A Paypal, propiedad de Ebay –cuyos responsables son contribuyentes del Partido Republicano, impulsores de la ley SOPA, destinada a perseguir las descargas ilegales en internet– se le acusa de haber tramitado 110 millones de dólares de pagos de los internautas a la red.

Moneybooks tramitó 5 millones de dólares a cuentas de los responsables. La demanda también menciona varias transacciones monetarias de los acusados, que movían cantidades superiores al millón de dólares cada 15 días. A estos se les ha incautado numerosos bienes, entre ellos 25 coches y motos de lujo, como 13 Mercedes, un Maseratti y un Lamborghini, además de numerosas pantallas y material informático. Datos albergados en EEUU Megaupload tenía los servidores alojados en el estado de Virginia, a pocos kilómetros de las sedes oficiales del Gobierno estadounidense, incluyendo el Pentágono y el FBI. Su proveedor de hosting, Cogent Communication, albergaba en territorio estadounidense 24 petabytes de información (24 millones de gigabytes) en 525 ordenadores, aunque también tenía otros centros de datos en Europa y Asia.  Según los investigadores, aunque Megaupload se presenta como un servicio para guardar archivos privados, la red guardaba en sus propios servidores una copia pública de este contenido que era el que suministraba a petición de terceros.

Según el texto, la web vulneraba de forma sistemática la política de privacidad–que otorga a los suscriptores la responsabilidad de sus archivos, que considera privados– y situaba de forma pública este contenido para que la descarga fuera más rápida.  Sin buscador, pero con enlaces También describe mecanismos por los cuales Megaupload camuflaba su intención de alojar contenidos que ’infringen la ley de propiedad intelectual’ . Entre ellos, la web no tenía un buscador integrado para localizar contenido desde fuera, pero sí que este era accesible a los suscriptores a través de enlaces. Además les acusa de promover que fueran los usuarios los que colgaran contenido protegido y, aunque admite que Megaupload  ’negociaba una herramienta de abuso para denunciar contenido ilegal’, también les recrimina que nunca borraran este contenido, aunque sí lo hacían con contenidos ‘terroristas y de pornografía infantil’.

Fuente: diariodeleon.es

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