Los intentos de justificación, por parte de simpatizantes del yihadismo de 5elafabook, de los combates contra los enemigos de la religión de Alá carecen de validez y razón. Y aunque este sitio no esté esponsorizado por el Estado Islámico defiende una guerra santa completamente irracional e injusta. La barbarie nunca puede ser afirmada. Ya que no es cierto que se desee la desaparición de un islamismo pacífico y solidario, todo lo contrario, la inmensa mayoría de los musulmanes son gente de bien.

Es natural que ante las muertes y el sufrimiento que está causando el nuevo califato que quiere ser el Estado Islámico, esta nueva red social haya sido atacada y bloqueada en pocas horas en Facebook, algo perfectamente entendible.

Ciertamente, es natural que los simpatizantes de esta barbarie duden de las ventajas y utilidad de esta red social abierta, para sus fines de lucha armada. Porque es verdad que los servicios de inteligencia pueden, afortunadamente, vigilar y controlar los mensajes y la información que circula entre los yihadistas para prevenir atentados, y cualquier clase de delito.

Pero existe otro frente abierto. Es el relacionado con la presencia activa de un número de tuiteros del Estado Islámico que en diciembre de 2014 estaba constituido por, al menos, 46.000 fieles. Parece una cifra considerable por las interacciones comunicativas que pueden producir. Aunque considero que no es preocupante, porque se puede investigar y controlar por la policía, y por las agencias de inteligencia de todo el mundo. Con lo cual se puede alertar, si es necesario, ante posibles acciones violentas de todo tipo. Y además los tuits pueden poner al descubierto información muy útil sobre el yihadismo, y sus planes y actividades.

A mi juicio, lo más peligroso no es el uso de las redes sociales por los simpatizantes del yihadismo. Lo realmente crucial es averiguar y conocer la gran cantidad de información que se puede transmitir por medios no electrónicos.

Los extremistas o yihadistas saben que pueden estar espiados, constantemente, por los sofisticados sistemas de espionaje actuales. Y al no fiarse de las comunicaciones a través de los móviles, optan por el contacto verbal presencial, que es más difícilmente localizable y captable. Y si aumenta el número de yihadistas, el riesgo sube de nivel, puesto que los intercambios verbales se incrementan enormemente. De todas formas, parece que la lucha contra el Estado Islámico está logrando resultados positivos en Irak, aunque sea de modo paulatino. Y esto deja un margen de esperanza.

En cualquier caso, queda mucho por hacer, sobre todo por parte de las grandes potencias mundiales, especialmente Estados Unidos, para que desaparezca esta especie de califato sangriento y bárbaro establecido en Siria.

Supone una clara amenaza para la estabilidad europea y mundial. Y esto es algo que no debe ser infravalorado por ningún estado democrático. Las primeras consecuencias muy graves, ya las ha sufrido Francia muy recientemente.

La impunidad con la que están asesinando a personas inocentes, no debe ser consentida, por más tiempo, por la comunidad internacional. Se tienen que destinar medios militares para impedir, radicalmente, que sigan con estas acciones criminales.

 

Por José Manuel López García

Fuente: diariosigloxxi.com

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