El cura​ Justo Ilarraz fue denunciado por sus pupilos, que tenían entre 10 y 14 años. El Papa Francisco sigue el caso de cerca.

El sacerdote Justo José Ilarraz deberá someterse a una pericia psiquiátrica y física antes de la declaración indagatoria.

El sacerdote Justo José Ilarraz deberá someterse a una pericia psiquiátrica y física antes de la declaración indagatoria. | Foto: Cedoc

El sacerdote​ Justo José Ilarraz está acusado por más de 50 casos de abusos sexualesperpetrados contra menores de edad entre 1984 y 1992. El por entonces responsable delSeminario Menor de Paraná, fue citado por la jueza Susana María Paola Firpo para brindar declaración indagatoria.

El cura se deberá presentar el 21 de abril ante la magistrada de Transición Nº 2 de Paraná pero previamente deberá someterse auna pericia psiquiátrica y física los días 6, 7 y 8 de abril.

El abogado querellante Marcos Rodríguez Allende consideró que “este es un paso extremadamente importante porque nos encontramos en una causa penal que hace tres años que venimos peleando jurídicamente con distintos obstáculos que la defensa ha interpuesto en este proceso investigativo”.

Por otro lado, Rodríguez Allende recordó que la investigación se inició “tras la denuncia de personas, hoy mayores de edad, que en su niñez y adolescencia cursaban en el Seminario de Menores de Paraná. Quien era el tutor y responsable de la educación fue abusando de cada uno de ellos de distinta forma”. Sin embargo, destacó que “este tipo de delitos, después de mucho tiempo, parece muy difícil poder reconstruirlos“.

Las víctimas por los abusos de Ilarraz eran pupilos que tenían entre 10 y 14 años. En octubre de 2012 se formalizaron siete denuncias en su contra en donde los supuestos abusados relataron escenas escalofriantes: “se metía en mi cama”; “me acariciaba”, “me masturbaba”, “nos hacía bañar con él”. La Justicia lo acusó por el delito de “corrupción de menores agravada por su condición de educador”.

Los jóvenes manifestaron “padecimientos psíquicos y espirituales, producto de los abusos sexuales y psicológicos cometidos por quien fuera nuestro prefecto de disciplina” y cuestionaron el accionar de la jerarquía de la iglesia en Paraná, que nunca tomó medidas contra el sacerdote y lo mantuvo dentro de la institución.

Ante esto, el Vaticano abrió una investigación paralela a la judicial contra el sacerdote argentino siendo el primer caso ordenado por el Papa Francisco, en medio de sucampaña internacional contra la pedofilia, respecto de un eclesiástico perteneciente a la Iglesia argentina.

El Papa Francisco está siguiendo el caso porque está muy preocupado por esta situación en donde en un seminario, de las características del de la ciudad de Paraná, se hayan producido tantos abusos por parte de quien tenía la tutela de la educación de los menores“, expresó Rodríguez Allende.

Ilarraz ya fue sancionado en el ámbito eclesiástico pero “ahora, la semana que viene se harán las pericias psicológicas-psiquiátricas y se debe someter como imputado, aunque no es obligación que se someta”, aclaró el abogado.

 

Fuente: perfil.com

 

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