Un documento desclasificado por la Casa Blanca sobre los programas del espionaje de la NSA de EE.UU detalla que el secretismo y la falta de garantías del programa de vigilancia electrónica y telefónica en el extranjero puede no ser útil. También ciertas tensiones entre la administración Bush y parte de los organismos oficiales involucrados en el caso

La Casa Blanca desclasificó este sábado un informe de hace seis años  sobre programas de espionaje electrónico de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) en el que se cuestiona la utilidad de estas tácticas secretas.

El documento fue revelado por la Oficina de Director Nacional de Inteligencia hoy después de una petición del diario ‘New York Times’ y aunque muchos de los detalles de este programa, apodado Stellarwind, ya se conocían, el informe revela roces entre la Casa Blanca de George W. Bush y el Departamento de Justicia tras los atentados del 11S sobre el secretismo de estos programas.

 El documento también señala que el secretismo y la falta de garantías del programa de vigilancia electrónica y telefónica en el extranjero afectaba a su utilidad, ya que agencias como el FBI tenía dificultades para acceder a información o conocer el alcance de las investigaciones en las que trabajaban.

Asimismo, el informe revela que en 2003, tras la salida de uno de los abogados del Departamento de Justicia que redactó las justificaciones, otros funcionarios descubrieron que las premisas utilizadas eran vagas y ambiguas.

El ex analista externo de la NSA Edward Snowden filtró en 2013 detalles de este programa y pruebas de que el gobierno estadounidense dudaba sobre la legalidad de la recopilación en masa de datos sobre correos electrónicos de estadounidenses.

Tras las filtraciones de Snowden y el debate generado el presidente estadounidense, Barack Obama, pidió la entrada en vigor de nuevas legislaciones que garanticen que no se viola el derecho a la privacidad de los estadounidenses y no se debilita la capacidad de la Inteligencia estadounidense de frustrar atentados.

La ‘Ley Patriótica’, que amplió tras el 11 de septiembre de 2001 el alcance del aparato de espionaje estadounidense, debería ser sustituida con una nueva legislación antes del 1 de junio, cuando expira.

No obstante, los legisladores podrían prorrogar la vigencia de la ‘Ley Patriótica’ hasta que republicanos y demócratas acuerden qué reformas adoptar.

 

Fuente: que.es

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