Rubén Zacarías no pudo justificar ante la Justicia casi $700 mil y la compra de vehículos. Él y sus tres hermanos son investigados por el tráfico de efedrina

 

El ex subjefe de Protocolo y Ceremonial de la Presidencia desde el inicio de la gestión de los Kirchner hasta 2013, Rubén Zacarías, fue imputado por el delito de lavado de dinero al no poder justificar 700 mil pesos entre sus haberes y la compra de varios vehículos, según informó hoy el diario Clarín.

Rubén es un hombre del riñón de Néstor, a quien conocía desde 1983. Es además uno de los cuatro hermanos investigados en la causa de la narcoefedrina. Miguel, Máximo y Luis también están implicados.

En este caso, el fiscal federal Juan Pedro Zoni lo imputó por trasferencias en su cuenta bancaria desde 2011, cuando todavía formaba parte de la Secretaría de Presidencia.

Los Zacarías deberán responder por las sospechas que pesan sobre la familia a raíz de los negocios que unen a su empresa de emergencias médicas (Emerger) con el Estado, y de los lugares que algunos de sus miembros ocuparon en el Gobierno, claves en los procesos de importación de efedrina.

Según un reporte de operaciones sospechosas (ROS) de la Unidad de Información Financiera (UIF), el ex funcionario recibió en su cuenta del Banco Hipotecario transferencias por 328.555 pesos entre junio de 2011 y diciembre de 2012. Una de ellas proviene de un presunto ex empleado de Emerger, Federico García.

Zacarías intentó justificar esas operaciones con facturas emitidas por esa firma, una de las cuales era posterior a la fecha de la transferencia. De acuerdo al informe de Clarín, hay otros cuatro movimientos bajo sospecha. Uno es por 30 mil pesos y proviene de la cuenta de David Trotta, un ex empleado de Presidencia y dueño de una de las ambulancias. Otros tres ROS fueron denunciados por el Banco Hipotecario y en total suman 669.089 pesos los que no podrían justificarse, de los cuales 412.500 fueron retirados en efectivo.

Tampoco pudo explicar Miguel cómo compró un total de cinco vehículos, algunos de los cuales fueron destinados como ambulancias, con un sueldo de 23.788 pesos.

El mismísimo ex secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, reconoció que “Rubén Andrés Zacarías trabajaba en la Dirección de Ceremonial de la Provincia de Santa Cruz cuando Kirchner llegó a la Gobernación y siguió haciéndolo hasta Mayo de 2003 cuando al asumir la Presidencia lo nombró como Director de Ceremonial y Protocolo de la Presidencia de la Nación, cargo que ejerció hasta el 9 de enero de 2013, en que renunció por motivos personales”. Sobre ese caso, indicó “es el único de los hermanos Zacarías que tuvo nombramientos por parte de Néstor Kircher y de la presidente Cristina Fernández de Kirchner”.

Máximo Zacarías, quien fuera director ejecutivo del PAMI en Santa Cruz, está acusado de comprar 1.000 kilos de esa sustancia en 2008, valiéndose del apoyo de Miguel, quien oficiaba como secretario del entonces jefe de la Sedronar, José Granero. El caso se inició a mediados de año, cuando Servini de Cubría procesó a Granero junto a otros funcionarios de la Sedronar por su responsabilidad en la autorización para la importación de efedrina. Según se pudo determinar, entre 2004 y 2009 ingresaron al país 47 mil toneladas de ese químico, de las cuales se estima que 40 mil estaban destinadas a la fabricación de drogas.

No pasó mucho tiempo para que la investigación diera con la familia Zacarías. Para ello fueron claves las pesquisas sobre los cientos de llamados telefónicos que comunicaban a la Casa Rosada con representantes de droguerías sospechadas por narcotráfico.

 

Fuente: infobae.com

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