Gráfica de la Fiscalía General de Nueva York que muestra a los presuntos miembros de la pandilla "Bloods" de esa ciudad que fueron arrestados y acusados de operar una red de tráfico de armas a gran escala, que eran revendidas en las calles.

Nueve presuntos miembros de la pandilla “Bloods” en Nueva York fueron arrestados y acusados de operar una red de tráfico de armas a gran escala, que eran revendidas en las calles de esta ciudad, informó la Fiscalía General.

Contra el grupo, entre ellos algunos de sus líderes, se presentaron 367 cargos en la Corte Suprema de El Bronx.

Junto con los arrestos fueron incautadas 93 armas, que adquirían en Nueva York, así como en Maine y Connecticut y que fueron transportadas a esta ciudad en el Metro North para luego revenderlas por una cantidad que varias veces superó el precio original, indicó además la fiscalía en comunicado de prensa.

Como resultado de la “Operación Redrum”, llamada así por el apodo de un líder de la red, William “Redrum” Soler, los miembros de la banda fueron acusados de delitos graves de conspiración y posesión y venta criminal de armas de fuego, lo que conlleva una sentencia de 25 años de prisión.

Soler fue también acusado de conspirar para presuntamente asesinar a un miembro de una pandilla rival, por lo que enfrenta además otra sentencia de 25 años de prisión.

Entre los acusados están los cabecillas Devon Fairburn, también conocido como “Burnz”, “GF” y “El padrino”, y Soler, que operaba bajo los nombres de “Redrum” y “Wobbles”, quienes presuntamente dirigían el grupo de los “Bloods” de la costa este, conocida como “Murderside.”

La pandilla opera en El Bronx, Brooklyn, el condado Westchester, partes de Maine, y en otros lugares.

La investigación del caso comenzó durante el verano del 2014 y, de acuerdo con documentos presentados en la corte, después de que el encubierto presuntamente comprara armas a Soler, comenzó la vigilancia electrónica del grupo, que se comunicaba regularmente a través de mensajes de texto.

De acuerdo con la acusación, las armas que traficaban van desde pistolas hasta armas de asalto. Unas 11 de las 93 que fueron incautadas tenían el número de serie mutilado para que no se pudieran rastrear, indica además el comunicado de la fiscalía.

“Estas acusaciones presentan un panorama perturbador, pero demasiado familiar de tráfico multiestatal de armas y violencia, con Nueva York como destino”, indicó el fiscal general Eric Schneiderman en el comunicado.

El jefe de la Policía, William Bratton, destacó que las armas ilegales que se venden en las diversas comunidades “eventualmente destruirán la familia de alguien”.

“La policía seguirá colaborando con la oficina del fiscal general para apresar a los traficantes y hacerlos rendir cuenta por su rol en la distribución de las armas”, afirmó.

La United Blood Nation se creó en la cárcel municipal de Rikers en Nueva York como una forma de los presos de protegerse de los “Latin Kings”, que era el grupo más fuerte en el sistema carcelario en ese momento, de acuerdo con la Fiscalía.

Fuente: elnuevoherald.com
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