Manifestación contra TTIP

La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), que reúne a 4,5 millones de trabajadores en 700 sindicatos de 150 países, anunció una movilización mundial contra el Acuerdo de Comercio en Servicios (TiSA, según sus siglas en inglés) que negocian 50 gobiernos y que fue revelado por Wikileaks.

Según un comunicado, la organización quiere frenar lo que ha tachado de “pacto internacional para robar a los obreros y enriquecer a los gigantes del transporte global”.

El presidente de la ITF, Paddy Crumlin, denuncia que “estos textos pondrían el turbo a las más poderosas compañías de la industria del transporte, dándoles tratamiento preferencial”.

Según Crumlin, “lo que se echa en falta en esta ecuación es cualquier valoración de los trabajadores y los ciudadanos. Crearía importantes barreras a cualquier Estado que quisiera invertir en su infraestructura nacional, así como gestionarla y dirigirla, y –aun más crucial– impediría la defensa del trabajo digno y de condiciones laborales decentes en todo el transporte internacional”.

Medio centenar de gobiernos, liderados por Estados Unidos, están negociando en secreto el conocido como Trade in Services Agreement (TiSA), una alianza planetaria “más antidemocrática y neoliberal” que el Tratado entre Washington y la Unión Europea (TTIP), según publicó el miércoles en exclusiva para España el diario Público, con los cables revelados por Wikileaks.

“Se trata de un golpe de estado económico mundial. Esta alianza, de la que forma parte España, pretende tomar el poder económico por encima de los gobiernos”, explicó a Sputnik Nóvosti Carlos Enrique Bayo, director de Público y autor de la exclusiva.

El objetivo de TiSA es construir un complejo entramado de normas y reglas diseñadas para evadir las regulaciones estatales y burlar los controles parlamentarios sobre el mercado global, según apunta Público tras acceder a los documentos originales de la negociación que está en curso.

Esta alianza trata de “continuar e intensificar” el sistema que provocó la crisis financiera global de 2007-2008, iniciada con el crash mundial simbolizado por el hundimiento de Lehman Brothers.

El sindicato muestra su preocupación por el intento de liberalizar los sectores del transporte marítimo y aéreo, así como la industria de correos y mensajería internacional.

“La ITF está colaborando con sus organizaciones hermanas en el movimiento sindical global, y cooperará con la sociedad civil y otros aliados, para hacer frente a los efectos nocivos del TiSA”, destacó Crumlin.

Entre los objetivos del TiSA que la federación sindical marca como gravemente perjudiciales destaca la liberación de “los servicios de combustible en alta mar, con riesgos para el medio ambiente y la sostenibilidad” o la de “crear una industria de aviación dominada por gigantes globales y permitir las banderas de conveniencia como una práctica establecida en el mercado de la aviación”, entre otros puntos.

Fuente: sputniknews.com

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