Documento filtrado por WikiLeaks revela que la embajada de Arabia Saudí en Irán tenía planeado apoyar a los opositores al sistema político de Irán.

Según uno de los documentos de los 60 mil cables diplomáticos saudíes filtrados ayer viernes por WikiLeaks, el embajador saudí en Teherán solicitó a las autoridades de Riad que siguieran sus directrices y apoyaran a los opositores iraníes para cambiar el sistema de Irán.

Como indica el documento, el embajador saudí alegaba que, por la alta tasa de desempleo e inflación, entre otros problemas, se advertía un ambiente de decepción entre los ciudadanos iraníes, y por lo tanto, se podía trabajar en un proyecto para provocar un cambio de sistema en el país persa.

En su carta, el embajador proponía a las autoridades saudíes que, valiéndose de los medios de comunicación, exageraran los problemas políticos, económicos y sociales de Irán para lograr su meta.

Junto a esta medida, el embajador saudí proponía usar contra Irán lo que calificaba de “ intervenciones de Irán” en los asuntos de Irak, Siria, El Líbano, Yemen, y los países del Golfo Pérsico.

También plantea el uso de Internet y redes sociales como Facebook y Twitter, revistas y periódicos en línea y cadenas de habla persa y árabe para provocar descontento entre los árabes del sur y oeste de Irán.

De igual manera, solicitaba a Riad que apoyara a los “opositores iraníes residentes en el extranjero” (el grupo terrorista antiraní Muyahedin Jalq (MKO, en inglés)) y se coordinara con ellos para hacer públicos documentos contra el Gobierno de Irán.

Con la coordinación de los esfuerzos de varios países de la región se podría “contrarrestar” la influencia creciente iraní en la región del Oriente Medio, añadía.

Ayer viernes, WikiLeaks filtró unos 60 000 cables diplomáticos saudíes, procedentes de intercambios de correos electrónicos entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí y terceros países, así como informes confidenciales de otras carteras saudíes, y anunció que desclasificaría medio millón más en las próximas semanas.

“Los cables saudíes revelan que la dictadura se está volviendo cada vez más impredecible. Este año no solo ha llevado a cabo su centésima decapitación, también se ha convertido en una amenaza para sus vecinos y para sí misma”, denunció fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en alusión a la agresión saudí a Yemen.

No obstante, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, ha decidido censurar las páginas Web que publican estos documentos y ha pedido a los saudíes que eviten su divulgación para neutralizar amenazas a la seguridad saudí.

Uno de esos documentos filtrados por WikiLeaks revelan que el fallecido rey saudí Abdolá bin Abdulaziz Al Saud ordenó que, fuera como fuese, impidieran que la cadena iraní de habla árabe Al-Alam siguiera transmitiendo.

 

Fuente: hispan.tv

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