En conversación reciente con mi colega en los medios por Radio Una 1340AM, Yareli Romero, una reportera experimentada natural de Honduras, le estaba explicando sobre la comparación entre un periodista (reportero) y un agente (oficial) de inteligencia. Fue por la Sra. Romero que me motivé a escribir sobre este tema porque de verdad les digo que no hay muchas diferencias. Desde la perspectiva de un oficial de inteligencia les presentaré la comparación que hay entre ambas profesiones.

Antes de que yo sirviera como investigador y oficial de inteligencia para el gobierno me fascinaba desde joven los trabajos investigativos que hacían los reporteros de los medios sobre todo en investigaciones complejas. Un caso que me impactó lo fue el escándalo político de Watergate (que ocurrió en 1972 durante el mandato del presidente Richard Nixon), que culminó con la imputación de cargos a algunos consejeros muy cercanos al presidente, y con la histórica renuncia de Nixon el 9 de agosto de 1974. El trabajo investigativo fue realizado por los periodistas Carl Bernstein y Bob Woodward, del periódico The Washington Post. En Puerto Rico, la gran mayoría de los periodistas tienen mi admiración y respeto porque es una profesión muy sacrificada. Un periodista que admiré desde joven por su trabajo investigativo y por su valentía es Luis Francisco Ojeda de WKAQ radio. Ojeda para mi es el padre de la investigación periodística de Puerto Rico. Hoy en día lo considero un amigo porque nos une la integridad y el respeto. Él posee todas las cualidades de un investigador criminalista o de un oficial de inteligencia.

El trabajo de ambas profesiones conlleva mucha dedicación y una disciplina elite porque el fin es de llevar la información procesada para su acción pertinente cual debe ser responsable y preciso. Analicemos la comparación.

Comparación entre un buen periodista y un buen agente de inteligencia:

” Características en común, que sean: educados, respetuosos, historiadores, analíticos, investigadores, valientes, responsables, objetivos, justos, dedicados, discretos, sacrificados, íntegros y honestos. El reconocimiento de admitir sus errores es una virtud y la reparación del mismo es una bendición. Este último no todos lo hacen pero es lo que se espera de ambas profesiones.

” Métodos de investigaciones científicas entre ambos:

Recolección de información de datos o de inteligencia sea por confidencia, información pública y por trabajo de encubierto. Procesamiento de preguntas: Qué, Quién, Quiénes, Cómo, Cuándo, Dónde, Por qué, Para qué, Cuánto, Cuántos entre otras.  Ciclo de inteligencia o de información de datos dependiendo de la entidad y propósito: 1- recolección, 2- clasificación, 3- evaluación,4- análisis, 5- diseminación y 6- reevaluación que le puede llevar hacia los pasos anteriores. El último paso sería la acción pertinente que en el caso de un reportero sería de informar por los medios. Para un investigador de inteligencia criminal su acción final es presentar un caso con el fiscal en los tribunales y para un oficial de inteligencia es informar a las agencias pertinentes que trabajan en los asuntos de seguridad nacional. Ambas profesiones conllevan un alto riesgo, peligros tales como los secuestros, atentados y hasta la muerte. El peligro se puede comparar, por ejemplo, cuando un agente de inteligencia espíe o haga trabajo de contrainteligencia para atrapar a los espías enemigos. También cuando un investigador de ley y orden se enfrenta a una organización criminal para su arresto. Un periodista se puede exponer al peligro al cubrir noticias en lugares de zonas bélicas, controladas por un gobierno corrupto, de insurgencias y de alta incidencias criminales. No se puede descartar el periodista de farándula y de los medios deportivos porque sus metodologías de recopilación de información son audaces y riesgosas.

Muchos reporteros han sido arrestados, secuestrados, torturados y ejecutados porque se presume que son espías del enemigo o porque simplemente exponen la verdad objetivamente y valientemente. Recientemente, se ha aumentado las cifras de estos en las zonas de los carteles del crimen organizado en México y en las zonas de conflictos como los del Medio Oriente, en especial los países de Irán, Afganistán, Pakistán, Irak, Siria y el norte de África. Estos últimos tres países por la organización terrorista del Estados Islámico (ISIS por sus siglas en inglés).ISIS tiene en su agenda dominar a los medios de comunicación por intimidación y destrucción. Han torturado y decapitado a periodistas porque supuestamente son espías o por ser enemigos del califato. Actualmente varios periodistas se encuentran secuestrados y otros están trabajando con ellos por intimidación. Qué mejor ejemplo de lo discutido aquí que el caso del atentado terrorista a la revista satírica de Charlie Hebdo, en Francia, para el comienzo del 2015.

Actualmente en el país de Irán tienen arrestado el iraní-estadounidense Jason Rezaian, jefe de la corresponsal del periódico The Washington Post en Teherán, desde el 22 de julio de 2014 por espionaje. El 24 de julio de 2015 el gobierno de los Estados Unidos, junto a las seis potencias internacionales de Irán, China, Francia, Inglaterra, Rusia y Alemania, han llegado a un acuerdo histórico para limitar el programa nuclear iraní a cambio de levantar las sanciones internacionales y multilaterales. El acuerdo será sometido para la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Con esto los EEUU tiene esperanza que el gobierno de Irán libere al periodista. Hasta un acuerdo como este puede cambiar la perspectiva de un gobierno.

No se puede negar que ha habido periodistas que han trabajado para el servicio de inteligencia de algunos países según las declaraciones de Edward Snowden, exempleado/contratista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus siglas en inglés) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés).

Tampoco se puede negar que agentes de inteligencia se han caracterizados como periodistas para tener acceso a un gobierno o a una organización entre otros, ¿Por qué? Porque hay similitud de funciones.

Fue mi gran amigo y mentor, Fidel Rodríguez, veterano periodista, que me hizo admirar y respetar más a la prensa de este país cuando trabajábamos en el Departamento de Justicia. Deseo indicar que el periódico EL VOCERO se compone de un equipo de excelentes periodistas y personal, como por ejemplo, la joven periodista Stephanie Gómez a quien admiro grandemente. Estoy muy agradecido de este periódico por permitirme expresar mis comentarios y análisis en sus columnas de opinión.

No soy periodista pero soy un corresponsal de los medios por mi peritaje en los asuntos de seguridad nacional y pública. Un corresponsal por peritaje cual deseo seguir sus pasos, es del exsubdirector de la CIA y asesor presidencial, el Sr. Michael Morrel. Michael es honesto, inteligente, defiende y protege en lo que cree pero reconoce los errores públicamente. Como indiqué anteriormente, de mi autoría,”El reconocimiento de admitir sus errores es una virtud y la reparación del mismo es una bendición”

Esta nota aparece en la edición impresa de El Vocero.

Con Información de El Vocero

 

Por Albert Grajales (Ex Director de Interpol de Puerto Rico)

Fuente: entornointeligente.com

Enlace original: http://www.entornointeligente.com/articulo/6501672/Comparacion-entre-un-periodista-y-un-agente-de-inteligencia

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