Existe una empresa atípica que utiliza datos obtenidos del espionaje para combatir el crimen en el mundo. México es un país importante para sus operaciones, ya que podría ser su entrada al mercado de América Latina. Sólo una cosa los detiene: la corrupción en el gobierno. 

 

No existe el crimen perfecto y Trovicor quiere dejar eso muy en claro con ayuda de la recolección de datos obtenidos del espionaje. Esta empresa sabe que los criminales siempre dejan rastros en redes de comunicación o bases de datos. El análisis de esa información sirve para encontrar a los delincuentes.

En diciembre de 2014, el gobierno aprobó la nueva Ley de Telecomunicaciones, que incluye el apartado acerca del uso de la inteligencia para el cumplimiento de la ley. A partir de esa ley, las autoridades ahora podrán utilizar información que provenga de las redes de telecomunicaciones como evidencia en una corte.

Con 25 años en el mercado colaborando con los gobiernos y 70 instalaciones activas en 35 países en Medio Oriente, África y Asia-Pacífico, Trovicor es una de las compañías líderes en el sector y quiere entrar a México con la nueva Ley de Telecomunicaciones, pero existe una barrera: la corrupción.

 

Espionaje como negocio

Trovicor nació de las entrañas de Siemens. Con esa herencia de tecnología alemana ofrece una solución completa de inteligencia que cubre la generación, la fusión y el análisis de grandes cantidades de datos.

Esa inteligencia es la piedra angular del negocio de Trovicor, y una muestra de que el espionaje, aparte de ayudar a capturar criminales, como ellos lo aseguran, es un negocio que resulta muy rentable.

En México, el espionaje cibernético básicamente se da de los criminales hacia las empresas. Algunos de los análisis más recientes aseguran que una de cada 10 empresas es afectada por el espionaje corporativo y 97% de los casos queda impune. Además, Symantec estima que en 2012 en el país los delitos informáticos —entre los que incluyen el robo de propiedad intelectual empresarial— generaron pérdidas por más de 30,000 mdp y afectaron a más de 14 millones de mexicanos.

“Nuestra compañía no es muy grande comparada con Siemens, pero al año genera ganancias de aproximadamente 50 millones de euros (mde). El potencial de negocios que veo en México podría alcanzar la suma de 100 mde”, comenta Peter H. Weidermann, CEO de Trovicor en entrevista con Forbes México.

La meta de Trovicor es establecerse en México para traer sus opciones de seguridad que atacarían problemas como:

 

  • Crimen organizado
  • Robo de petróleo y gas
  • Secuestro y extorsión
  • Terrorismo
  • Crimen cibernético
  • Corrupción
  • Espionaje

“Queremos establecer la compañía aquí, queremos crear nuestro hub aquí como enlace principal de la compañía hacia otros mercados , y así llegar a América Latina. El potencial no sólo se encuentra aquí; también Brasil, Argentina o Colombia son buenos mercados”, señala Weidermann.

La expansión para la empresa no sólo está en el continente americano, sino en otras regiones, como Europa del Este. Pero la mayor apuesta, al menos en estos momentos, es América Latina.

“La región en la que ahorita nos estamos concentrando es América Latina porque hay muchas democracias que se están formando en este momento”, dice Weidermann.

Trovicor busca instalar su tecnología en México para crecer su negocio y generar una condición mayor de seguridad, pero la corrupción frena estas intenciones.

 

La barrera de la corrupción

Al cierre de 2014, la corrupción en México generó una pérdida en inversión privada cercana a 5%, equivalente a 2,000 millones de pesos (mdp), y 1,000 millones de dólares (mdd) por inversión extranjera directa, según datos del último estudio del Semáforo Económico Nacional del observatorio México ¿cómo vamos?

“México está en una situación en que la criminalidad está en su más alto nivel y necesita que todos los medios estén involucrados para luchar contra la corrupción, la criminalidad y la violencia”, advierte Peter H. Weidermann.

Para Trovicor, la corrupción o la negativa de las autoridades para adoptar nuevas tecnologías contra la delincuencia, es el obstáculo más importante para llegar al mercado nacional.

“Hemos hablado con muchísimas autoridades y nos han recibido cordialmente, pero hemos encontrado una cosa bastante extraña: cada vez que llegamos a un país en América Latina siempre quieren hablar con nosotros y están muy interesados, pero aquí (en México) tengo la impresión de que no podemos atravesar a los rangos superiores de la autoridad”, comenta el  CEO de Trovicor.

Esa barrera impide que empresas como Trovicor utilicen sus herramientas para resolver la violencia, que afecta la economía nacional en un monto de 3 billones de pesos, equiparable a 17.3% del PIB, según el Índice de Paz México 2015. Además, México está entre los 10 países con mayores costos por contención de violencia, ubicándose en el sexto sitio, con una cifra de 221,000 mdd, de acuerdo con datos del Índice de Paz Global 2015 del Instituto para la Economía y la Paz.

“La corrupción es un gran problema y, por supuesto, no puedes trabajar con personas que están en la parte más alta de la autoridad porque ellos muchas veces quieren evitar que estos sistemas se implementen”, denuncia Weidermann.

“México no cuenta con un sistema como el de Trovicor y esta tecnología puede ayudar al país, pero la negación o que las autoridades no hayan querido trabajar con nosotros sí tiene que ver con la corrupción, temo decirlo. Tiene que ver con el tema de que algo salga a la luz.”

 

Por Gerardo Villafranco

Fuente: forbes.com.mx

 

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