El programa se denomina “PRESTON” y fue puesto en marcha bajo el gobierno de Tony Blair.

El portal Registrer difundió la nueva revelación del ex agente de la NSA Edward Snowden, que implicaría al gobierno laborista de haber puesto en marcha un sistema de espionaje sobre los datos personales, de tarjetas de créditos y cuentas bancarias de ciudadanos británicos.

Se trataría de la agencia, hasta ahora encubierta por el gobierno, NTAC (Centro Nacional de Asistencia Técnica) que comenzó con un presupuesto de 25 millones de libras -algo más de 37 millones de dólares- y funcionaría en las oficinas del MI5 (servicio secreto inglés) desde el año 1999.

El programa PRESTON interceptaría alrededor de 1 millón de llamadas por año implantando “malware” o software malicioso en teléfonos de marca Iphone, según la agencia RT, y contaría con el aval de empresas privadas que cederían información de sus clientes. De comprobarse, sería una muestra más de como el espionaje gubernamental no solo se reduce a la Agencia de Seguridad Nacional en EE.UU. sino que es una política global de los gobiernos capitalistas, una vigilancia masiva no solo de sujetos sospechados de terrorismo (típica acusación para justificar la existencia de dichos programas) sino recolección de datos en general, violando la privacidad.

Esta nueva filtración sale a luz en la misma semana en que la empresa Twitter enviara a algunos de sus usuarios alrededor del mundo el siguiente mensaje: “Como precaución, te estamos alertando que tu cuenta de Twitter es una de un pequeño grupo que pudo haber sido objetivo de actores patrocinados por el gobierno. Creemos que ellos están tratando de obtener información personal, como tu correo electrónico, dirección IP y número de teléfono”, se puede leer en el correo.

Las sospechas de los lazos entre agencias de inteligencia –gobiernos– empresas privadas no salieron a la luz ayer. Por ejemplo, Julian Assange denunció en su libro “Cuando Google encontró a Wikileaks”, que en el año 2008 Google ayudó a lanzar al espacio un satélite espía de la Agencia Nacional Geoespacial (NGA), el GeoEye-1, y que desde ese día se comparten mutuamente la información con el ejército de estados unidos y los organismos de inteligencia. Es más en el año 2010, la NGA concedió a Google un contrato de 27 Millones de dólares a cambio de “servicios de visualización geoespacial”.

Como sostuviera hace unos días el fundador del organismo virtual autónomo The Pirate Bay, Peter Sunde, “la tendencia solo va en una dirección: una Internet cada vez más cerrada y controlada. Si se tiene una Internet más oprimida, se tiene una sociedad más oprimida”. A su vez una interesante conclusión final: “Para ganar la guerra, primero tenemos que entender en qué consiste la lucha. Para mí está claro que estamos lidiando con algo ideológico: el capitalismo extremo que está en el poder, el cabildeo extremo que está en el poder y la centralización del poder. Internet es sólo una parte de un rompecabezas mayor”.

Como parte de una lucha por liberar a la sociedad del capitalismo, se encuentra esta batalla. Poner a las grandes compañías de internet al servicio del pueblo trabajador y bajo el control de sus trabajadores es una tarea más en esta época 2.0.

 

Fuente: laizquierdadiario.com

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