nina tablet

Hasta hace poco, nadie hubiera imaginado que una simple muñeca Barbie pudiera suponer una amenaza para la seguridad de los datos y la información de los menores. Sin embargo, cada vez más juguetes utilizan técnicas del Internet de las Cosas para incorporar nuevas funcionalidades.

Un ejemplo es precisamente el nuevo producto de Mattel, Hello Barbie, que puede hablar con los niños: dispone de hasta 8.000 frases grabadas para responder a sus interlocutores humanos.

El juguete necesita conectarse a la red WiFi de la casa para enviar los audios a los servidores de ToyTalk (la empresa responsable de la tecnología de reconocimiento de voz), donde serán analizados y se seleccionará una contestación. Los usuarios, previsiblemente los padres, tienen que descargar una aplicación y abrir una cuenta en ToyTalk para que la muñeca comience con su charla.

hello barbie

Mattel asegura que el micrófono del juguete solo se activará al pulsar un botón. Dice además que “padres y tutores tienen el control de los datos de sus hijos y pueden gestionarlos a través de la cuenta” (borrarlos si lo desean). No obstante, como ocurre con otros dispositivos, los servidores están expuestos al ataque de ciberdelicuentes que quieran robar la información.

Una prueba de la vulnerabilidad de este tipo de tecnologías es la reciente filtración de datos de las aplicaciones y juguetes electrónicos de VTech. La compañía china vende desde tabletas hasta móviles pasando por intercomunicadores para bebés.

Los cibercriminales obtuvieron información de casi cinco millones de padres y 200.000 niños de los servidores de la compañía china. Había nombres, direcciones de correo electrónico, contraseñas, direcciones postales y miles de fotografías de los menores, así como las conversaciones que compartían con sus progenitores.

Con la proliferación de los juguetes electrónicos, el riesgo de que sucedan filtraciones como esta aumentan. Por eso, incluso los gobiernos están tomando medidas. En un nuevo documento, presentado a revisión parlamentaria, el británico estipula las áreas tecnológicas en las que las agencias de inteligencia y de seguridad pueden investigar, y las obligaciones de los distintos agentes del sector.

Según informa la BBC, Antony Walker, de techUK (una organización que representa a más de 850 empresas tecnológicas del país) ha asegurado que cualquier dispositivo conectado a Internet está en riesgo de convertirse en una herramienta de espionaje.

Walker ha alertado además sobre el peligro de los juguetes inteligentes que incorporan micrófonos y cámaras. “Los fabricantes de estos productos podrían estar sujetos a una orden para poder ser vigilados”, ha afirmado.

El fin de las advertencias no es causar pánico, ni que los juguetes conectados desaparezcan de las listas de compras navideñas, pero sí llamar la atención sobre el riesgo creciente que supone la adquisición de este tipo de regalos.

 

Fuente: pandasecurity.com

Anuncios