Las escuchas telefónicas revelaron como Netanyahu y sus asesores filtraron detalles de las negociaciones entre EEUU e Irán, que Israel intentaba frustrar.

También revelaron cómo la administración de Netanyahu coordinó con los grupos judíos-estadounidenses los principales argumentos en contra del pacto nuclear y entabló contactos con los congresistas indecisos para ponerles de su parte.

La embajada de Israel se negó a hacer comentarios, aunque el informe que cita a varios funcionarios y exfuncionarios estadounidenses, no fue negado por la Casa Blanca, sin embargo hizo insistencia en la importancia de sus estrechos vínculos con Israel.

La NSA escuchaba las comunicaciones de Netanyahu con sus ayudantes, lo que según el periódico, incrementó aún más la desconfianza entre ambos gobiernos, así como las conversaciones privadas que líderes y funcionarios israelíes mantuvieron con legisladores judíos estadounidenses, aumentando el temor de que la Casa Blanca sea acusada de espiar al Congreso.

Nosotros no dijimos que ‘lo hagan’, y ni dijimos que ‘no lo hagan’”, expresó un funcionario estadounidense.

Asimismo, las intervenciones registraron la manera en que funcionarios de Israel preguntaban a los legisladores de Estados Unidos lo que tendrían que hacer para ganar su voto en contra del acuerdo con Irán.

Al principio, la Administración Obama estaba preocupada de un posible ataque israelí contra las instalaciones nucleares iraníes -sin decirle a la Casa Blanca-; mientras Washington estaba tratando de mantener conversaciones secretas con Teherán.

El hecho ha causado revuelo pues luego de dos años de que Edward Snowden, exanalista de inteligencia, revelara programas de vigilancia de Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el presidente Barack Obama se comprometió a reducir el espionaje sobre los aliados de Estados Unidos.

En cambio, el gobierno continuó interviniendo las comunicaciones del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, así como las de Netanyahu, aseguró el cotidiano.

El periódico expresó que el espionaje sobre el primer ministro israelí estaba justificado por “convincentes motivos de seguridad nacional”.

“¿Quedarnos en la oscuridad sobre Bibi? Por supuesto que no haríamos eso”, expresó un funcionario estadounidense al periódico.

Michel Hayden, quien dirigió la NSA y la CIA durante el mandato de George W. Bush describió la relación de inteligencia de EE.UU. e Israel como “la mezcla más inflamable de intimidad y cautela que tenemos”, al describir al periódico la cooperación y el espionaje mutuo entre las agencias de inteligencia de ambos países.

 

Fuente: laradiodeldomingo.com

 

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