Póster promocional de 'Mr. Robot'.

Estamos en ese punto del año en el que todos son listas de éxitos, listas de decepciones, listas de propósitos y así hasta el infinito. Hacer balance del año que se termina es tan bueno como esperar lo mejor del siguiente, pero no siempre se pueden resumir tan rápido las hazañas realizadas en un transcurso de tiempo. Es por eso que queremos ahondar, después de las elecciones del 20D, en un terreno en el que Internet es protagonista.

Cada década tiene su particular héroe cinematográfico. No hay duda de que el gánster, el cowboy o el vampiro serían algunos de los símbolos con los que el cine ha traducido el malestar cultural de su época. Ahora es el turno del hacker. Desde la visionaria novela de Douglas CoplandMicrosiervos (1995), ya sabíamos que los nerds tecnológicos, los geeks (aficionados a la tecnología), los freakies de la tecnología tendrían la atención que merecían; lo que desconocíamos acaso es que los personajes de la novela de Coupland (que recuerdan los cumpleaños de sus amigos gracias a una aplicación del ordenador, y que prefieren chatear a conversar en la cafetería)éramos nosotros en el futuro, convertidos en cyborgs (ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos), nacidos con un smartphone.

Mr. Robot es la serie que capta esa melodía que venía oyéndose desde mucho antes deWikileaks, antes de Julian Assange, antes de que Edward Snowden revelara un sistema global de rastreo de información que viola todos los derechos de privacidad: el hacker se infiltra en redes y se salta protocolos de seguridad en busca de los datos que nos están robando, la privacidad… Es una suerte de anarquista o libertario (o antisistema, según se mire) que lucha por la libertad. O esa es la imagen romántica del hacker y la razón por la que Anonymous usa la máscara del personaje de V de Vendetta, la novela gráfica de Alan Moore y David Lloyd, donde su protagonista (otro anarquista) socava los cimientos de un gobierno fascista en una Inglaterra distópica.

anonymous

En la serie escrita por Sam Esmail (un perfecto desconocido, casi sin currículum artístico), hay también una maligna corporación responsable de la muerte del padre del protagonista, un grupo de hackers dispuestos a cambiar el mundo, pantallas parpadeantes de ordenador con líneas de código para entrar en servidores prohibidos, identidades hackeadas para rastrear los emails que escribimos, nuestro perfil de Facebook, Twitter, las páginas porno que visitamos…

Anonymus y #OPParis

No son pequeñas las redes de Anonymus a través de la red, un enjambre de hackers conectados pueden hacer mucho daño a la vez. Si en Mr. Robot pudimos ver cómo le hacían un hackeo a la democracia, aquí tras los atentados a la revista satírica Charlie Hebdopublicaron en una web los listados de 9.200 tuiteros, supuestamente afines y vinculados a ISIS. La amenaza se ha redoblado ahora, tras los atentados de París: Anonymous, por medio de sus característico vídeo (usan a menudo el mismo, cambiando el texto, igual que en la serie) anuncia el mayor ciberataque contra los yihadistas: “La guerra ha estallado, preparaos. El pueblo francés es más fuerte que nada”, dicen antes de despedirse dando el pésame a los familiares de las víctimas y afirmando: “Somos Anonymous, somos legión. No perdonaremos, no olvidaremos. Esperadnos”. Además de la máscara, la voz que usan en sus comunicados, creada por un sintetizador, Loquendo, se ha convertido en una de sus insignias – otra cosa que también ha copiado Mr Robot – .

 

Por María del Pilar López

Fuente: noktonmagazine.com

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