La compra de SwiftKey por Microsoft es el último de una larga lista de movimientos de los grandes grupos tecnológicos orientados a reforzar su posición en el segmento de la IA.

El futuro que alumbraba Marvin Misnky, uno de los padres de la inteligencia artificial fallecido el pasado mes de enero, de máquinas con una capacidad cognitiva equiparable a la de los seres humanos, es todavía un sueño lejano. Desde que en 1996 el superordenador Depp Blue derrotara a Gary Kaspárov en una partida de ajedrez, mucho ha evolucionado la tecnología, muy especialmente en lo relacionado con la computación, aunque parece que no lo suficiente como para trasladar a la vida real lo que hasta ahora sólo ha podido dar forma el cine y la literatura.

No obstante, la eclosión del número de dispositivos capaces de capturar y procesar información, unido al crecimiento de las capacidades computacionales y logarítmicasha disparado las posibles aplicaciones prácticas de esta tecnología y despertado el interés de los grandes grupos tecnológicos.

Así, si descendemos de los postulados de la ciencia ficción, el advenimiento del Internet de las Cosas y la avalancha de datos que generará puede suponer una importante fuente de innovación -y de potenciales ingresos- para los grupos de Silicon Valley si son capaces de procesar y dar valor a esa información.

MICROSOFT COMPRA EL TECLADO PREDICTIVO DE SWIFTKEY

Desde hace meses, estas compañías están a la caza de académicos y empresas que realicen trabajos en este campo para, en una suerte de partida de ajedrez, tomar la iniciativa en la carrera por rentabilizar la inteligencia artificial. La última operación la protagonizó la semana pasada Microsoft con la compra de SwiftKey por 250 millones de euros. La compañía, famosa por su popular teclado predictivo, instalado en más de 300 millones de dispositivos iOS y Android, utiliza una mezcla de tecnologías de inteligencia artificial que permiten predecir, en base a los mensajes mandados previamente, la siguiente palabra que el usuario tiene la intención de escribir.

LA IA DE GOOGLE VENCE AL GO

Antes, firmas como Facebook, Amazon, Google o Slack ya habían dado sus primeros pasos. En algunos casos, mediante la adquisición de compañías, en otros, con el fichaje de directivos y expertos en IA. En el caso del buscador, que en 2014 adquirió la compañía de inteligencia artificial DeppMind, a través del algoritmo AlphaGo que hace pocas semanas consiguió derrotar por primera vez a un jugador profesional del milenario juego chino Go.

Se trataba del último tablero sin conquistar por las máquinas que antes ya habían impuesto su dominio a las damas, a través de Chinook; al póker, mediante el ordenador Cepheus; e incluso al Jeopardy, el famoso concurso televisivo estadounidense que ganó el ordenador de IBM, Watson.

APPLE APUESTA POR EL RECONOCIMIENTO FACIAL

En el caso de Apple, su apuesta por explotar las posibilidades de la inteligencia artificial se concretó con la compra a principios de enero de la startup Emotient, capaz de determinar cómo se siente el usuario gracias al reconocimiento facial; que se suma a las adquisiciones de otras firmas muy parecidas, Perceptio y FaceShift, a finales del año pasado. El conocido asistente de voz Siri y su cada vez mayor acercamiento al usuario (el asistente cuenta chistes y rapea si se lo pides) es sólo el comienzo de la creación de tecnologías mucho más personales y cercanas.

SLACK FICHA A NOAH WEISS PARA SU DIVISIÓN DE IA

Por un crecimiento más orgánico ha apostado Slack. La herramienta de comunicación empresarial anunció hace unos días la incorporación de Noah Weiss para dirigir el grupo de búsqueda, aprendizaje e inteligencia de la compañía. El fichaje de Weiss desde Foursquare, donde era vicepresidente de Producto, apunta a un mayor esfuerzo por parte de la compañía para acelerar el despegue de su inteligencia artificial con el objetivo de agilizar las tareas diarias en el lugar de trabajo.

 

Fuente: expansion.com

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