Llega Terminator: ¿Debemos realmente temer a los robots y la inteligencia artificial?

La estampa daba verdadero pánico, un robot sin piedad buscando por toda la ciudad a Sarah Connor, la protagonista de la película Terminator. Y sin embargo parece que nos conducimos de una manera irremisible hacia esa espantosa realidad: un mundo en el que los robots actúen con total autonomía y en un hipotético caso, se puedan rebelar contra el ser humano.

En realidad no estamos tan lejos de  ese punto: los drones han comenzado ya a sobrevolar nuestros cielos, y la industria militar los está empleando ya en misiones de guerra. Estas máquinas no son tripuladas, y en un momento dado podrían ser programadas para tomar decisiones de manera autónoma ( imaginemos un ataque aéreo en una  situación de guerra).

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La inteligencia artificial es ya una realidad

Pero… ¿Qué es exactamente la inteligencia artificial? Se trata de una serie de sistemas, que emplean el paradigma de pensamiento humano, para tomar decisiones de una manera autónoma. Es decir, que si se dan una serie de sucesos, la máquina tomaría la decisión que adoptaría un ser humano en nuestra acción similar, dando por sentado que la elección humana sería la más adecuada.

Y que nadie piense que esto son cosas del futuro: en realidad, la inteligencia artificial gestionando robots o sistemas, es ya algo tan cotidiano  que no sorprendería descubrirlo ¿Qué es si no el control de tracción de un vehículo? Si entramos en una curva a excesiva velocidad y trazamos mal su recorrido, un sistema tomará la decisión por nosotros de frenar una rueda y dejar que rueda de la otra.

…Una realidad ¿inevitable?

Por si a estas alturas del relato, no hemos logrado asustarle del todo, retomaremos las declaraciones de Elon Musk, el célebre fundador de Tesla Motors, y que no ha dudado en calificar la inteligencia artificial, como la mayor amenaza a la que se enfrenta la humanidad a corto plazo ¿Exagerado, tal vez? Puede ser, o puede tener su base de razón ¿A qué se refiere Musk exactamente?

En realidad, no deberíamos pensar en el apocalíptico escenario de un mundo dominado por robots, o en el que estas máquinas se rebelan como en la película “Yo, robot”. El verdadero peligro llegaría en el momento en el que esta inteligencia superara a la de los seres humanos y decidiera adoptar decisiones óptimas, según su prisma, que fueran en contra de los intereses humanos.

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Máquinas a nuestro servicio

Esta visión es compartida también por Bill Gates, a quien sorprende que este temor no esté más extendido en la sociedad: “Estoy de acuerdo con Elon Musk, y me sorprende que a algunas personas este asunto no les preocupe”, afirmó el fundador de Microsoft. Más catastrófica se muestra otro genio, Stephen Hawkin, quien no duda en sentenciar que el fin de la raza humana lo firmará la inteligencia artificial.

Y si nos atenemos a los prototipos que empresas como Boston Dynamics están desarrollando (empresaadquirida por Google, dicho sea de paso), es como para salir corriendo. Pero en realidad, tampoco deberíamos demonizar la evolución de la inteligencia artificial y la robótica de su mano, y es que es posible encontrar un punto intermedio.

Una evolución controlada

Precisamente Bill Gates apunta a que los riesgos llegan cuando el ser humano deja de tutelar la evolución de la inteligencia artificial: siempre debe haber un control sobre la misma y recordar que las máquinas, a la postre, están para hacernos la vida más fácil, pero debemos tener siempre el cable en la mano para poder desconectarlas en un momento dado.

Ya sabemos que si dejamos decisiones críticas en manos de los ordenadores, en la gran mayoría de las ocasiones éstas serán correctas, pero puede suceder que no sea así, como en los accidentes aéreos motivados por interpretaciones erróneas de rumbo o altitud por parte de los ordenadores. Si a esta posibilidad añadimos el ‘libre albedrío’ de la inteligencia artificial, entenderemos a la perfección los temores de Gates y compañía.

 

Por José Mendiola

Fuente: diariomotor.com

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