Sao Paulo. El ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010) presentó un testimonio escrito sobre una investigación en su contra por presunto lavado de dinero para no tener que comparecer de manera presencial ante un grupo de fiscales este jueves.

Los abogados defensores del ex mandatario y su mujer presentaron la explicación de la pareja sobre la supuesta propiedad de un apartamento tríplex en la costa paulista, considerado por la fiscalía como ocultamiento de patrimonio.

Además entraron en la justicia para que no sean obligados a declarar.

“Si la finalidad del fiscal Cássio Conserino era aclarar sobre el apartamento y la finca, fue cumplido hoy cuando el ex presidente y su mujer presentaron explicaciones. Su comparecencia sería un acto formal”, aclaró el abogado Cristiano Zanin, citado por el diario O Globo.

Lula debía declarar hace más de 10 días ante la fiscalía pero la sesión fue suspendida tras un cuestionamiento a la actuación del jurista Conserino, a quien la defensa del ex mandatario considera que no es una “autoridad imparcial”.

“Hubo prejuicio o anticipación de juicio de valor” por parte de Conserino que “afirmó, de forma incisiva y perentoria, que denunciaría al ex presidente a pesar de que la investigación no estaba concluida y no se les hubiera dado la oportunidad de pronunciarse”, indicó una nota del Instituto Lula, que maneja las relaciones del ex mandatario con la prensa.

El ente regulador mantuvo a Conserino en el caso.

El objeto de esta investigación es un apartamento tríplex en el balneario paulista de Guarujá que la fiscalía sospecha pertenece a Lula pero que oficialmente aparece como posesión de la constructora OAS, una de las firmas involucradas en un megafraude a la estatal Petroleo Brasileiro (Petrobras), que es investigado en otro proceso.

Lula declaró en 2006 haber pagado una cuota para este proyecto inmobiliario en la Bancoop, la cooperativa de bancarios que era propietaria de esta obra, y que finalmente, por inviabilidad, fue transferida a OAS. La defensa del ex presidente afirma que Lula finalmente desistió de la compra y pidió la devolución del pago.

En paralelo, investigadores del caso Lava Jato que intenta desmadejar el caso en Petrobras sospechan que OAS habría entregado apartamentos del mismo desarrollo inmobiliario en Guarujá en pago de sobornos a cambio de contratos con la petrolera.

Horas antes, el ministro de Justicia de Brasil, José Eduardo Cardozo, renunció a su cargo, en medio de versiones que asocian su salida a su responsabilidad en las investigaciones sobre el escándalo de corrupción en la estatal.

El ahora ex ministro era acusado de no controlar a la Policía Federal y permitirle que las investigaciones de la OperaciónLava Jato, que revelaron los casos de corrupción en la petrolera estatal, golpearan de lleno al partido de izquierda, a políticos oficialistas y al propio Lula.

Según analistas, Cardozo, uno de los hombres de confianza de la presidenta Dilma Rousseff, venía siendo presionado a abandonar el cargo por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

También cosechó detractores entre los empresarios dueños y altos ejecutivos de las principales constructoras del país, que fueron encarcelados a pedido de la Policía Federal por su participación en la trama de corrupción en Petrobras.

Fuente: jornada.unam.mx

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