La periodista Laura Poitras estaba convencida de que un documental no bastaría para poder decodificar sus preocupaciones sobre el espionaje masivo que realiza el gobierno estadounidense a sus ciudadanos.

Cuando empezó a intercambiar correos electrónicos con documentos encriptados con un alto funcionario en la Comunidad de Inteligencia, bajo el seudónimo de Citizenfour, se le endilgó la misión de compartir los actos de espionaje masivo del gobierno, tras los ataques del 11 de septiembre, con la sociedad.

Meses después empezó a grabar un documental con él. Se trataba del experto en seguridad informática y exvinculado a la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) Edward Snowden. Él huyó en un viaje a Hong Kong para revelar a la humanidad cómo grandes empresas informáticas sirven para registrar los datos de cada ciudadano e incluso de otros gobiernos.

Parte del material que intercambió con Edward Snowden, así como el informe por el cual demandó al FBI y a otras agencias de inteligencia por utilizar su información personal, constan en su primera muestra individual en el Museo Whitney de Nueva York, a la cual ha llamado Astro Noise.

El nombre lo recibe de las imágenes reales y decodificadas de señales de drones y satélites de Israel y Siria interceptadas por un programa llamado Anarchist. Estas fueron parte de los primeros mensajes que le envió Snowden, revelando el espionaje masivo.

Desde una locación los usuarios pueden tumbarse en una cama y observar el cielo de Yemen y Pakistán estrellados de drones. En otra hay agujeros en la pared que muestran videos de víctimas y torturas, además de documentos secretos. La muestra cierra con los móviles de los visitantes monitoreados en una pantalla y su imagen tumbada viendo el cielo de drones. (I)

 

Fuente: eltelegrafo.com.ec

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