Europa redujo el respeto a los derechos humanos con la excusa del temor a nuevos atentados islamistas, denunció en Estambul el director de Humans Rights Watch, Kenneth Roth, quien calificó como “despreciable” la ley danesa que permite incautar bienes a los refugiados.

El ‘World Report 2016’ de HRW, de 659 páginas y presentado este miércoles, revisa las prácticas en derechos humanos en más de 90 países y critica con respecto a América Latina leyes aprobadas en Bolivia, Ecuador y Venezuela para controlar a activistas y socavar a grupos independientes.

El eje del informe sobre lo ocurrido en 2015 es la crisis de los refugiados en Europa y las diferentes medidas adoptadas por sus países para enfrentar el flujo de personas más importante desde la Segunda Guerra Mundial y los atentados terroristas que tuvieron lugar en Francia en noviembre pasado.

“El temor a ataques terroristas motivados por los ataques de París, los de Beirut, los de aquí en Estambul y en otros sitios, han llevado a muchas personas a transformar a los refugiados en chivos expiatorios”, dijo en conferencia de prensa Roth. “Esto lleva a un incremento de la islamofobia y al ataque contra los derechos fundamentales, en especial la vida privada (de las personas) sin que haya ninguna prueba de la eficiencia de estas medidas” agregó Roth al presentar el informe de 650 páginas.

Roth calificó asimismo como “despreciable” que la reforma a la ley de asilo aprobada esta semana por el Parlamento de Dinamarca autorice a confiscar bienes de los refugiados.

“¿Realmente un país rico como Dinamarca necesita despojar de sus últimos bienes a los demandantes de asilo antes de ofrecerles servicios básicos?”, se interrogó Roth.

También mencionó a Francia que prolongó el estado de emergencia, amplió el arresto domiciliario a toda persona sobre la cual existan razones serias de pensar que su comportamiento constituye una amenaza para la seguridad y el orden público, y simplificó los operativos policiales sin autorización judicial.

El informe de HRW recuerda que en Estados Unidos los legisladores han utilizado la amenaza terrorista para intentar revertir recientes modestas restricciones al poder de las agencias de inteligencia.

“En varios ataques recientes en Europa, los perpetradores eran conocidos de los servicios policiales, pero la policía estaba muy desbordada para seguir el tema, lo que sugiere que lo que se necesita no es más datos sino más capacidad para seguir objetivos”, agrega HRW.

– Nuevos “chivos expiatorios” –

La preocupación de Europa sobre los nuevos refugiados como amenaza terrorista “es una distracción peligrosa con respecto a su propio extremismo violento, porque los agresores de París eran en su mayoría ciudadanos belgas y franceses”, agrega, en referencia a la creciente discriminación contra los musulmanes.

HRW recuerda que la “exclusión social” en los suburbios europeos es una de las razones de radicalización entre los jóvenes.

Esta situación de rechazo al migrante no se remite al Viejo Continente solamente, ya que también existe una “islamofobia flagrante y una diabolización sin vergüenza de los refugiados” en Estados Unidos.

El precandidato presidencial republicano Donald Trump, que lidera las encuestas dentro de su partido para las primarias, ha propuesto por ejemplo prohibir el ingreso a Estados Unidos de los musulmanes.

Al convertir a los refugiados en “chivos expiatorios”, los países occidentales corren el riesgo de alejarse de “comunidades cruciales en sus esfuerzos antiterroristas”.

“El efecto de dejar a los demandantes de asilo no mucha más alternativa que arriesgar sus vidas en un bote en el mar para llegar a Europa ha creado una situación caótica que aspirantes a terroristas pueden explotar fácilmente”, se indica.

Al retroceso “visible” de los derechos humanos en los países occidentales se suma la sombra “invisible” en Rusia y China, entre los “peores infractores” en la materia.

“Represión de esta intensidad -incluyendo el silenciamiento de grupos críticos en Rusia y la detención de activistas y abogados de derechos humanos en China- no se ha visto en décadas”, según HRW.

 

Fuente: swissinfo.ch

Anuncios