España dice no poseer información sobre las reuniones mantenidas en las instituciones europeas con grupos de presión (lobbies). Junto a España, se unen Bélgica, Portugal y Alemania. Estos cuatro Estados han alegado no tener disponible la información requerida por ALTER-EU para la elaboración de un informe donde pretenden mostrar los intereses empresariales, políticos y legislativos de las corporaciones en la UE. ALTER-EU es una unión de organizaciones que pretende implementar mecanismos de transparencia en las instituciones europeas. Con la negativa de España a esta petición de información, el país evita mostrar sus reuniones con las empresas, agencias y grupos de presión con las que mantiene encuentros en el marco de las instituciones europeas.

Estas y otras conclusiones se desgranan del último informe ‘National representations in Brussels: open for corporate lobbyists’ (Representación nacional en Bruselas: apertura de los grupos de presión), que deja en evidencia la falta de rigor a la hora de recoger datos sobre reuniones con grupos lobbistas. Tal es así, que sólo tres países aportaron datos, de un total de 16 requerimientos por parte de ALTER-EU. Tan solo Rumanía, Polonia e Irlanda aportaron información completa para la elaboración del citado estudio. Países Bajos tan solo aportó una parte de los datos solicitados.

Esta escasa respuesta por parte de los países miembro revela un descontrol en la información sobre reuniones con empresas, grupos sociales y ONG. También muestra poca o ninguna intención de aportar transparencia a estos procesos. Ni una legislación europea sobre la actividadlobbista en la UE, ni tampoco un endurecimiento en el último año en torno al registro de estos grupos de presión parece haber motivado la apertura de información en la práctica de presión empresarial. Desde 2014 existe un imperativo mediante el que todo aquel lobby no registrado en el sistema de grupos de presión europeo no podrá acceder a reuniones con representantes de instituciones europeas. Pero este marco legislativo no tiene reflejo en el funcionamiento regular de las instituciones europeas. Lo demuestran dos demoledoras cifras: el 21% de las reuniones suscritas entre miembros permanentes de Países Bajos y el 20% en el caso de Rumanía se mantuvieron con grupos sin registrar en el Registro de Lobbies de la UE.

Las conclusiones

Entre los puntos clave del informe se destaca que son las empresas las entidades mayoritarias en estas reuniones. Así, en Rumanía, el 67% de las reuniones que mantuvieron representantes del país fue con grupos corporativos. Mientras, el 22% fue con grupos civiles y organizaciones sin ánimo de lucro y el 11% restante se dividió entre entidades religiosas, universitarias y educativas y otros cuerpos institucionales. Entre las empresas presentes en las reuniones con miembros rumanos destacan ExxonMobil, Google, General Electric, Ford o Unilever.

En el caso de Polonia, otro de los países colaboradores con el estudio, el porcentaje de reuniones con grupos cuyos intereses eran empresariales se situó en el 54%; el 32% se repartió entre entidades sociales, civiles, educativas y otros organismos institucionales. Las empresas que han ejercido labores de presión con miembros polacos en la UE han sido Ikea, General Electric, Orangeo Skoda, entre otras.

Los datos facilitados por Irlanda permiten conocer las reuniones mantenidas con empresas de diversos ámbitos como Ryanair, Bank of Ireland o el polémico operador de taxis, Uber. Sin embargo, el formato de esta información facilitada no permite conocer cuántas reuniones se han mantenido con cada empresa. A pesar de que las cifras facilitadas por los miembros irlandeses se quedan cortas, desde ALTER-EU han podido concluir que, en el caso de este país, existe una “clara dominación de los intereses empresariales” en los encuentros mantenidos entre los miembros permanentes de este país y los grupos de presión.

Por último, en el caso de Países Bajos, se facilitaron datos “incompletos” por parte de sus representantes puesto que, afirman los holandeses en este informe, “estos datos no se han recogido de forma sistemática”. A pesar de lo inconcreto de la información suministrada, se ha podido conocer que, en el plazo de un año, los representantes holandeses han mantenido tres reuniones con miembros de la petrolera Shell, la tecnológica Philips, la aeronáutica KLM o la automovilísticaBMW. Incluso, el escaso registro de Países Bajos reveló que sus representantes en la UE mantuvieron reuniones con la tabacalera Philip Morris, a pesar de que este país es uno de los signatarios de la Convención de la Organización Mundial de la Salud que les obliga a mantener “un marco protector en cuanto a políticas de salud pública frente a los intereses de las tabacaleras”.

Aquí puedes consultar las empresas que han mantenido reuniones con Irlanda, Países Bajos, Rumanía y Polonia; los cuatro países que han facilitado datos para el estudio. Entre los nombres de grandes corporaciones internacionales también aparecen grandes distribuidoras como Amazon o las consultoras Deloitte y Price Waterhouse Coopers (PWC). También ONG y asociaciones ciudadanas como Amnistía Internacional.

 

Por Ana Isabel Cordobés

Fuente: cuartopoder.es

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