El operativo, que fue coordinado por Europol, incluyó a la Argentina. Revisaron más de 200 mil archivos con contenido de abuso a menores.

Al menos trece personas fueron detenidas en un operativo que involucró a nueve países, entre ellos Argentina, por producir y distribuir material de abusos sexuales a menores a través de Internet.

En la operación, que fue coordinada por Europol y se llevó a cabo en Argentina, España, Irlanda, Reino Unido, México, Brasil, Chile, Alemania y Serbia, fueron intervenidos más de 200.000 archivos explícitos, vídeos y fotogramas en los que se reproducen abusos sexuales a menores, desde bebés hasta chicos y chicas de 16 años, según informó hoy la Guardia Civil española.

La investigación se inició tras adquirir conocimiento, a través del intercambio de información con la ONG estadounidense NECMEC (National Center for Missing and Exploited Children), de la existencia de un usuario localizado en la provincia española de Murcia que estaba distribuyendo archivos pedófilos por Internet. Tras detener a esa persona y analizar la información, se detectaron en diferentes países 551 direcciones de correos electrónicos y más de 80.000 archivos con contenido explícito de abusos sexuales a menores.

A raíz de esa investigación fueron arrestadas otras 12 personas gracias a la colaboración de Europol y policías de Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Letonia, Francia, Grecia, Suecia, Suiza, Alemania, Reino Unido, Dinamarca, Australia, Serbia, Argentina, Indonesia, Israel, Japón, Kenia, Nicaragua, Pakistán, Sudáfrica, Sri Lanka, Ucrania, México, Brasil y Chile.

Según se desprende de la indagación, cada usuario tenía un perfil a través del cual realizaba la subida de archivos, que a su vez eran catalogados según el sexo del menor, edad, actividad, etcétera, para facilitar el acceso de las personas que deseaban consumirlos.

Los detenidos extremaban sus medidas de seguridad con un control del tipo de perfil de cada usuario para asegurarse de que se trataba de personas de similares gustos y tendencias y así evitar ser detectados por los cuerpos policiales de cualquier país.

 

Fuente: clarin.com