Los ataques se han producido a lo largo de este año mediante la utilización de un «software» malicioso que obliga a las máquinas a escupir dinero en efectivo, según ha explicado la compañía en una información que recoge la agencia Reuters. Diebold Nixdorf y NCR Corp, los dos mayores fabricantes de cajeros automáticos del mundo, han dicho que están conscientes de los ataques y que han estado trabajando con los clientes para mitigar la amenaza.

Numerosos cajeros en toda Europa han sido víctima de los ciberdelincuentes, que también han actuado en otros países como Taiwán y Tailandia. Los ciberataques recientes llevados a cabos en Europa y Asia se han llevado a cabo a distancia, de forma remota, permitiendo a los «hackers» diseñar un ataque en masa, sin la necesidad de modificar el cajero, que expedía, una vez atacado, grandes cantidades de dinero antes de que los bancos descubrieran el «hackeo».

La compañía ha bautizado a este grupo de cibercriminales con el nombre de Cobalt, capaces de hacerse con el control total sobre una red bancaria en solo 10 minutos mediante la propagación de «malware». Su nombre se debe a que los ciberdelincuentes utilizaron la herramienta de seguridad conocida como Cobalt Strike, que la utilizaron en los robos para poder moverse entre los ordenadores de la red bancaria infectada.

Fuente: altadensidad.com