Los dispositivos IoT llevaban tiempo planteando un serio problema: la seguridad. Estos aparatos como televisores, neveras, o vigilancia de bebes, pueden ser controlados por terceros y volverse en tú contra.

De confirmarse la autenticidad de la filtración de Wikileaks sobre el conjunto de herramientas de hacking de la CIA, en español Agencia Central de Inteligencia, estaríamos ante la clave para conocer el ciber-espionaje con el que los servicios de inteligencia de Estados Unidos serían capaces de acceder a nuestros teléfonos, ordenadores y televisores conectados para convertirlos en micrófonos con el objetivo de espiarnos.

Según Wikileaks, en esta primera entrada de ‘hackeo’ se han conseguido más de 8.500 documentos y archivos red de alto nivel y sujetos a fuertes medidas de seguridad. Para Wikileaks, se trata de la mayor publicación de documentos confidenciales sobre la CIA, y destaca que “la CIA perdió el control sobre la mayor parte de su arsenal de ‘hackeo’, incluido software malicioso, virus, troyanos, ataques de día cero, sistemas de control remoto de software malicioso y documentos asociados”.

Desde el Centro de Estudios de Movilidad e Internet de las Cosas de ISMS Forum Spain se han hecho eco de lo que los expertos en Seguridad de la Información llevan años manifestando en relación con la seguridad en el denominado Internet de las Cosas (IoT):

“La proliferación de dispositivos que se instalan en nuestras casas (televisores, neveras, vigilancia de bebes, entre otros), en los vehículos (ahora como ayuda, mañana como la propia conducción autónoma), en las empresas (sensores y actuadores industriales) o que se implantan en nuestros cuerpos (marcapasos), o que se inyectan o tragan (para pruebas médicas), sin seguridad nos harán vulnerables a un nivel que no podemos ni imaginar y que, desde luego, si gobiernos, fabricantes y sociedad en su conjunto no toman las medidas con rapidez, no será contenible”.

 

Fuente: onemagazine.es

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