Archive for junio, 2017


Los programas de ciberespionaje y vigilancia por parte del gobierno de Estados Unidos son un tema que ha empañado la imagen de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y, ahora, quien está involucrada en estas prácticas es la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

De acuerdo con la más reciente filtración realizada por la plataforma de Julian Assange, WikiLeaks, la CIA perdió el control de su arsenal de hackeo e información hace poco tiempo, dejando que estos archivos circularan entre los hackers gubernamentales y contratistas de forma no autorizada.

Fue una de esas fuentes quien filtró a WikiLeaks la información en el que destaca el programa Year Zero (Año Cero), que contiene ocho mil 761 documentos pertenecientes al Centro de Ciberinteligencia de la CIA en Virginia.

“Year Zero muestra el alcance y dirección de los programas de hackeo encubiertos de la CIA, su arsenal de malware y decenas de ataques de explotación día cero contra una gran cantidad de productos de empresas europeas y estadunidenses, incluidos el iPhone, de Apple; Android, de Google; Windows, de Microsoft; y también las televisiones de Samsung, que eran convertidas en micrófonos”, aseguró WikiLeaks en un comunicado.

Destaca que estos documentos datan de 2013 a 2016 y Assange consideró que esto demuestra que la CIA está usando armas cibernéticas, las cuales podrían escapar de las manos de la agencia y volverse un verdadero peligro.

LA RESPUESTA

Ante estas revelaciones, los voceros de la CIA han contestado a varios medios que “no tienen comentarios sobre la autenticidad del contenido en los supuestos documentos filtrados”.

Sin embargo, para el ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Edward Snowden,  quien realizó la primera filtración de este tipo, los documentos pueden ser “auténticos”.

En su Twitter explicó que los nombres de los oficiales, del programa y de las series de encriptación son reales, por lo que sólo gente dentro de la corporación podría conocerlas.

Se mostró preocupado porque, de ser ciertos, la CIA pudo hackear los sistemas iOS y Android, sobre todo utilizando vulnerabilidades día cero y desarrollando otras, sin que las empresas lo notaran.

“¿Por qué es peligroso? Porque hasta que se cierren, cualquier hacker puede usar el hoyo de seguridad que la CIA dejó abierto para entrar en cualquier iPhone”, advirtió.

LOS OBJETIVOS

Los documentos indican que las herramientas de hackeo y código malicioso de la CIA fueron desarrollados por varios grupos dentro de la agencia. Por ejemplo, el Grupo de Desarrollo de Ingeniería era responsable de crear, probar y dar soporte operacional a “puertas traseras”, kits de explotación, troyanos, virus y cualquier código malicioso.

Incluso, tienen el programa Weeping Angel con el que entraban a las smartTV de Samsung y los convertían en micrófonos. En este programa contaron con la ayuda del MI5 de Reino Unido.

Excélsior se comunicó con voceros de Samsung, sin embargo la empresa dijo que encuentra analizando la información y de momento no dará una postura oficial.

Lo mismo respondieron los voceros de Apple, Microsoft y Google.

ALGUNOS PROGRAMAS REVELADOS POR WIKILEAKS SON LOS SIGUIENTES:

Weeping Angel: para vulnerar los televisores inteligentes de Samsung y convertirlos en micrófonos en cualquier sitio.

Un malware para infectar, controlar y obtener data de dispositivos iPhone y otros productos con sistema operativo iOS. También aprovecharon vulnerabilidades día cero.

Para Android, desarrollaron 24 armas de día cero.

Al hackear los sistemas iOS y Android, la CIA podía pasar la encriptación de aplicaciones como WhatsApp, Singal, Telegram, Wiebo, Confide y Cloackman.

También contaban con vulnerabilidades día cero para entrar a los sistemas Windows, Mac OS X, Solaris y Linux.

OTROS DESCUBRIMIENTOS

La CIA no cumplió con la orden del entonces presidente Barack Obama de avisar sobre cualquier vulnerabilidad día cero descubierta a la empresa correspondiente.

El consulado de Estados Unidos en Fráncfort es, en realidad, una base hackers de la CIA.

Los hackers de la agencia estadunidense desarrollaron ataques exitosos contra los principales programas antivirus.

Ésta es sólo la primera parte de las revelaciones que hará WikiLeaks de una filtración que llama Vault 7.

 

Por Aura Hernández

Fuente: codigoabierto360.com

La seguridad de las principales agencias de Estados Unidos vuelve a estar en duda. Primero fue el Pentágono el que nos sorprendía con ordenadores antiguos, ahora es la CIA la que presenta problemas. En este caso son diferentes, pero nuevamente relacionados con la seguridad.

La batalla entre WikiLeaks y Estados Unidos no para. Ahora se filtran documentos y códigos fuente de un proyecto llamado “Scribbles”. Se trata de un software destinado a añadir etiquetas en los documentos confidenciales. De esta forma podrán rastrear a espías extranjeros o cualquier traidor. Se trata de una nueva filtración de la CIA por parte de WikiLeaks.

¿Por qué se usa “Scribbles”?

Este programa se encarga de crear una marca de agua aleatoria para cada documento. Se crea luego un archivo de todos los documentos que tienen dicha marca de agua y también un sistema que las identifica. El objetivo es que así se pueda saber con precisión qué documentos han sido los que han sido robados o filtrados, y por quién. Cada vez que alguien entre en uno de estos documentos se crea un archivo con información sobre la persona que ha entrado. Incluyendo su IP.

Según se ha podido saber también, estos documentos están pensados para ser abiertos con Microsoft Office. Si se abren con otros programas, se revelarán URLs o las marcas de agua.

Según los documentos filtrados por WikiLeaks, la última fecha de Scribbles data de marzo de 2016. Se da a entender que no se ha usado desde entonces, por lo que es de pensar que otro programa está siendo utilizado en su lugar. No es la última filtración de la CIA por parte de WikiLeaks, y seguro que no es la última.

Fuente: profesionalreview.com

 

 

Después de haber exclamado que WikiLeaks es “un servicio de inteligencia hostil no estatal, a menudo incitado por entes estatales como Rusia”, tratando de echarle la culpa a Moscú de todas las filtraciones que los han dejado en vergüenza, por decir lo menos, el FBI y la CIA han admitido que están buscando un “delator interno” (no un ruso), que filtró miles de documentos secretos que describían las herramientas que la CIA utiliza para penetrar en los teléfonos inteligentes, televisores inteligentes y sistemas informáticos, según lo reveló la cadena CBS.
Fuentes familiarizadas con la investigación dicen que están buscando a un miembro de la institución –ya sea un empleado de la CIA o un contratista– con acceso físico al material. La agencia no ha dicho públicamente cuándo se tomó el material o cómo fue robado.
Gran parte del material era clasificado y almacenado en una sección altamente segura de la agencia de inteligencia, pero las fuentes dicen que cientos de personas habrían tenido acceso al material. Los investigadores están investigando esos nombres.

El mito de Assange y los rusos

En su primer discurso público el pasado 13 de abril, el director de la CIA, Mike Pompeo, arremetió contra WikiLeaks, y dijo que el fundador del grupo, Julian Assange, es el líder de una fuerza hostil que amenaza a Estados Unidos. “Es hora de llamar a WikiLeaks lo que realmente es: un servicio hostil de inteligencia no estatal” a menudo ayudado por naciones como Rusia, dijo Pompeo. “WikiLeaks trabaja como un servicio de inteligencia hostil y habla como un servicio de inteligencia hostil”.
Sin embargo, con el tácito reconocimiento de que fue un “delator interno” quien filtró los documentos a Wikileaks, la CIA y el FBI quedan otra vez patinando en falso.

 

Fuente: tribunahispanausa.com

Google entregó un paquete de correos privados de tres periodistas del WikiLeaks al Gobierno de Estados Unidos. El Departamento de Justicia anunció que su prioridad es arrestar a Julian Assange.

El pasado 20 de abril el sitio de filtraciones WikiLeaks informó en su cuenta de Twitter que Google fue “forzado” por el Gobierno de los EEUU a entregar correos personales de tres de sus investigadores. El tuit contiene el enlace de una publicación de 2015 que refiere que Sarah Harrison, Joseph Farrell y Kristinn Hrafnsson fueron notificados tres años después por Google sobre un pedido del Gobierno norteamericano de entregar todos sus correos electrónicos (enviados, recibidos, borradores y borrados),  cuentas bancarias asociadas a las direcciones IP y datos de navegación para la investigación de presuntos hechos de conspiración y espionaje. Los responsables del sitio se enfrentan a una pena de prisión de 45 años.

“El Gobierno de los Estados Unidos está reclamando la jurisdicción universal para aplicar a los periodistas y editores la Ley de Espionaje, el Estatuto General de Conspiración y la Ley de Fraude y Abuso Informático, un horroroso precedente para la libertad de prensa en todo el mundo”, denunció WikiLeaks. La organización añadió que a pesar de que sus periodistas no utilizan los servicios de Google para comunicarse entre ellos y sus fuentes, las órdenes de búsqueda representan una agresiva invasión a la privacidad.

Una prioridad

La cadena CNN informó que fuentes del Departamento de Justicia confirmaron que están en preparación cargos criminales contra el fundador del sitio, el australiano Julian Assange. En una conferencia de prensa, el fiscal general Jeff Sessions dijo que el arresto de Assange era una “prioridad”. El funcionario sostuvo que las filtraciones fueron muy lejos y algunas de ellas son bastante graves. “Sí, es una prioridad”, afirmó respecto al arresto de Assange, quien se encuentra refugiado hace cinco años en la Embajada de Ecuador en Londres. El país suramericano le concedió el asilo, pero el Gobierno británico le niega el salvoconducto para salir del país y mantiene una estricta vigilancia sobre la sede diplomática para arrestar a Assange en caso de que ponga un pie afuera. El programador está acusado de delitos sexuales en Suecia. No obstante, el temor del ciberactivista es que si se presenta ante la justicia sueca termine siendo extraditado a los EEUU, donde manifiesta que podría ser condenado a la pena de muerte bajo la acusación de espionaje.  Sessions agregó que están intensificando los esfuerzos para llevar a la cárcel a todas las personas que puedan estar involucradas en nuevas filtraciones. En cambio, se negó a responder si la investigación y eventual condena se harían extensivas a medios como CNN o el New York Times, que en su momento publicaron los documentos filtrados por WikiLeaks. La pregunta lo tomó por sorpresa y, tras farfullar tanteando unas palabras, terminó evadiendo la consulta.

Por su parte, el presidente Donald Trump se mostró conforme con el proceso entablado contra WikiLeaks a pesar de que durante la campaña presidencial se había declarado admirador del portal. Su excontendiente, la demócrata Hillary Clinton, resultó muy golpeada por las filtraciones que revelaron los métodos poco limpios utilizados en las primarias demócratas para sacar de la carrera a Bernie Sanders, su posición favorable a intervenir secretamente en Siria, los elogios proferidos a los banqueros de Wall Street en una conferencia por la que recibió un pago de USD 225.000, entre otros puntos. Clinton había apuntado a Rusia de estar detrás del robo de información para beneficiar a Trump.

Entretanto, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, acusó a WikiLeaks de ser una agencia de inteligencia no estatal hostil y que opera fuera de las protecciones de la primera enmienda de la Constitución norteamericana, que en uno de sus puntos prohíbe la creación de leyes que restrinjan la libertad de prensa y de expresión.

Por su parte, Google alegó que la entrega de datos se efectivizó en cumplimiento de una orden oficial del Gobierno, que además incluyó una orden judicial de no hacer público el pedido. En tanto, desde Wikileaks cuestionaron que no se haya dado un aviso previo a fin de preparar la defensa para un litigio donde se discuta y se garanticen los derechos a la privacidad, asociación y libertad contra posibles pesquisas ilegales. El equipo legal del sitio sostuvo que la orden de “tomar todo” es inconstitucional y que Google entregó los datos sin dar tiempo a los afectados para ejercer el derecho a la defensa de su privacidad.

El complejo militar-industrial

En un artículo publicado en el Washington Post, Assange salió al paso de los ataques contra su equipo, pero que lo tienen a él como principal objetivo. En un pasaje recordó un discurso pronunciado por Dwight D. Eisenhower durante el último día de su mandato como presidente, el 17 de enero de 1961. “«Ike » famosamente había advertido a la nación de «ponerse en guardia contra la adquisición de una influencia injustificada, sea deseada o no, por parte del complejo militar-industrial. El potencial de un desastre por el ascenso de un poder fuera de lugar existe y persistirá«”, recordó Assange.

A renglón seguido comparó el discurso de Eisenhower con la misión de WikiLeaks resaltando que su actividad es publicar verdades sobre los excesos y abusos cometidos en secreto por los poderosos. Enfatizó que está convencido de que su labor no conviene a quienes pretenden evitar uno de los principales valores que caracterizan a la sociedad norteamericana: “el debate público”.

En otro pasaje aseveró que sus motivaciones son las de publicar contenidos de interés periodístico, como lo hacen el New York Times y The Post, verificando previamente su autenticidad y protegiendo la identidad de los agentes que puedan estar en riesgo.

Posteriormente, en clara alusión a las declaraciones del director de la CIA, Assange respondió que “somos caracterizados erróneamente como servidores de potencias extranjeras hostiles que odian a Estados Unidos. Sin embargo, tengo una gran admiración por América y por la idea de América. El único interés de WikiLeaks es expresar verdades constitucionalmente protegidas, las cuales sigo convencido de que son la piedra angular de la extraordinaria libertad, éxito y grandeza de los Estados Unidos”. El cambio de estrategia

El Gobierno de EEUU habría estado expectante respecto a una eventual victoria de la oposición en las elecciones presidenciales de Ecuador realizadas a principios de este abril. De esta manera, estaban a la espera de que un gobierno contrario a la línea de Rafael Correa expulse a Assange de la Embajada y facilite su arresto. En cambio, en los comicios resultó ganador el oficialista Lenin Moreno, quien garantizó que seguiría brindando refugio al periodista australiano. Las presiones serían tales que el gobierno de Rafael Correa terminó cediendo en parte, pues en noviembre pasado, una semana antes de las elecciones en EEUU, la Embajada cortó la conexión de internet a Assange con el supuesto fin de evitar posibles injerencias en los comicios.

El “perdón”

Entre sus últimas medidas antes de abandonar la Casa Blanca, el 17 de enero pasado Barack Obama concedió el “perdón” a Bradley Manning, un exagente de la inteligencia militar que filtró en 2010 miles de documentos clasificados sobre la guerra de Irak y Afganistán, entre ellos un video llamado “asesinato colateral”. El material es una grabación tomada desde la cámara de un helicóptero del Ejército norteamericano y registra un ataque contra civiles ocurrido en Irak en 2007, que provocó la muerte de doce personas, entre ellas dos corresponsales de la agencia de noticias Reuters.

Manning, quien se sometió a una operación para cambiar de sexo y adoptó el nombre de Chelsea, fue condenado a 35 años de prisión e intentó suicidarse en dos ocasiones en su lugar de reclusión, una cárcel militar de Kansas. El exsoldado tenía 23 años cuando filtró los reportes y durante el juicio se comprobó que presentaba trastornos de identidad sexual y que quedó muy afectado por la guerra durante el tiempo que prestó servicios en Irak. Su liberación debe hacerse efectiva el 17 de mayo.

Por último, cabe recordar que en 2013 el Gobierno de EEUU se vio afectado por otro escándalo por las filtraciones de Edward Snowden, un excontratista de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que reveló las operaciones de espionaje contra ciudadanos norteamericanos y gobiernos extranjeros. Snowden se encuentra actualmente en Rusia, donde en primer lugar se le concedió un asilo temporal y luego un permiso de residencia por tres años. El plazo vencía en agosto de este 2017, pero el Gobierno ruso otorgó una prórroga por el término de “un par de años más”.

 

Fuente: es.rodexo.com

A %d blogueros les gusta esto: