Durante un reciente podcast de Recode Decode, Kurtoglu señaló que la inteligencia artificial confiable se convertirán en “la próxima frontera”. A juicio del ejecutivo, es necesario diseñar procedimientos que lleven a los humanos a confiar en la IA. Esto implica, entre otras cosas, evitar que la IA quite el empleo a los humanos o -según las teorías de la ciencia ficción- se rebele contra sus creadores humanos y destruya el planeta

“La confianza sólo puede ser establecida si se da a la IA y los seres humanos la posibilidad de colaborar. Al tratarse de empleos, es más fácil decirlo que hacerlo, y en realidad es poco probable que la mente humana pueda mantener el ritmo de la IA. Esto es especialmente cierto si las soluciones de IA siguen evolucionando al ritmo acelerado que hemos visto en los últimos años. Al margen de todo, la creación de agentes computacionales aportará resultados interesantes”, explicó Kurtoglu.

A juicio del CEO de Parc, la creación de un equipo colaborativo integrado por seres humanos y elementos de inteligencia artificial es una alternativa mucho más interesante. Si bien es cierto que las soluciones de inteligencia artificial tienen algunas ventajas significativas respecto de los humanos, carecen del “toque humano” en la ejecución de los trabajos. Hay una gran diferencia entre colocar un tornillo en una fábrica de automóviles, o completar campañas de marketing, por ejemplo. La primera tarea puede ser realizada sin inconveniente alguno por robots e inteligencia artificial, mientras que la segunda indudablemente requiere un ser humano para conseguir un buen resultado.

La pregunta planteada por Kurtoglu es en qué medida los trabajadores humanos aceptarían el surgimiento de una relación simbiótica con la inteligencia artificial. “Muchas personas sienten aprehensiones frente a las tecnologías disruptivas, y podrían distanciarse instintivamente de la inteligencia artificial durante largo tiempo. La tecnología aún no ha sido probada en situaciones en que pueda tomar sus propias decisiones por completo. Por ello, solucionar problemas mediante la colaboración es una propuesta más atractiva para la mayoría, y resultaría en la creación de un entorno de trabajo totalmente diferente”, indicó.

Kurtoglu puso de relieve que los humanos en grado cada vez mayor están recurriendo a asistentes virtuales accionados por inteligencia artificial, como por ejemplo Siri (Apple) en el teléfono, Cortana (Microsoft) la computadora y Echo (Amazon) en la sala de estar. Luego, recordó que ninguna de estas soluciones está siendo utilizada a escala industrial, limitándose, por ahora, al segmento de consumidores. “Sin embargo, estas soluciones dejan de manifiesto que los humanos y las tecnologías de inteligencia artificial pueden colaborar, al menos hasta cierto punto”, agregó.

Finalmente, indicó que la futura colaboración entre ambas “especies” dependerá en gran medida en cuán avanzada llegue a ser la inteligencia artificial. En tal sentido, indicó que si una solución de IA tuviese la posibilidad de aportar sus consejos y opiniones, e intercambiarlas con un humano, se daría lugar a nuevos procesos cognitivos. “Es necesario aprender la forma en que los humanos y la inteligencia artificia sacan conclusiones, y determinar si el método utilizado puede ser adaptado. Nos espera un futuro interesante, y la colaboración quizá se convierta en el único camino viable”.

 

Fuente: diaroti.com

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