Category: GEOPOLITICA


Después de reclamar por la vida de más de un cuarto de millón de personas; causando la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial; y encendiendo las llamas del estado islámico de Irak y Siria (ISIS), la guerra civil en Siria que comenzó en 2011 como una protesta pacífica contra el presidente Bashar al-Assad. Más tarde se convirtió en una guerra de representación internacional, indicando el posible inicio de una Tercera Guerra Mundial. Al menos, eso es lo que el Occidente y los principales medios de comunicación quieren que usted crea.

Sin embargo, la verdad es que Estados Unidos y sus aliados están usando los “crímenes de guerra” y los “crímenes de proporciones históricas” en Siria para prolongar la guerra por poderes, derrocar Assad y anexar a un país independiente. Lamentablemente, las Naciones Unidas, Amnistía Internacional, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y otros “partidos interesados” (incluidos los principales medios de comunicación), apoyan a Occidente en su intención maliciosa.

syria

La demanda occidental

“Rusia y el régimen sirio deben más que una explicación al mundo de por qué siguen atacando hospitales e instalaciones médicas, niños y mujeres”, dijo recientemente el secretario de Estado estadounidense, John Kerry. Kerry pidió una investigación sobre los ataques militares rusos y sirios contra civiles y centros médicos en Aleppo, como crímenes de guerra.

“Existe evidencia clara y abundante de que el régimen de Assad y el gobierno ruso están cometiendo crímenes que incluyen, entre otros, ataques deliberados contra civiles, castigo colectivo, hambre como instrumento de guerra, tortura, asesinato, trato inhumano de prisioneros y uso de armas químicas en el campo de batalla “, afirmó The Washington Post.

“La antigua ciudad de Alepo, un lugar de civilidad y belleza milenaria, es hoy un matadero -un horrible lugar de dolor y miedo, donde los cuerpos sin vida de los niños pequeños están atrapados bajo las calles de escombros y las mujeres embarazadas deliberadamente son eliminadas” observó el Jefe de derechos humanos de la ONU, en busca de una investigación sobre crímenes de guerra.

La evidencia occidental

1. Una comisión para la justicia y la responsabilidad internacional – una organización no lucrativa financiada por los estados occidentales incluyendo Reino Unido, los EEUU, la UE, Alemania, Suiza, Noruega, Canadá y Dinamarca – contrabandeó más de 600.000 documentos sirios TOP SECRET a Europa Occidental.

Un análisis de unos 400 documentos “vinculó la tortura sistemática y el asesinato de decenas de miles de sirios a una política escrita aprobada por el presidente Bashar al-Assad, coordinada entre sus agencias de inteligencia de seguridad e implementada por los agentes del régimen”. Los documentos ni la evidencia se han hecho públicos.

2. Un periodista estadounidense y un ex oficial de la CIA, Adam Ciralsky, escribió sobre las 53,275 fotos que “César” (un fotógrafo militar sirio convertido en denunciante de crímenes de guerra, que huyó del país en agosto de 2013) tomó como evidencia espantosa de la brutalidad de Assad.

“Las imágenes, la mayoría de ellas tomadas en hospitales militares sirios, muestran cadáveres fotografiados a corta distancia – uno a la vez, así como en pequeñas agrupaciones. Prácticamente todos los cuerpos -miles de ellos- muestran signos de tortura: ojos agrietados; Genitales mutilados, magulladuras y sangre seca por golpes; quemaduras ácidas y eléctricas; adelgazamiento; y marcas de estrangulación “, explicó Ciralsky. Estado actual: El tesoro, así como el fotógrafo “César”, está oculto al público.

3. En 2015, Amnistía Internacional documentó las sistemáticas y generalizadas “atrocidades impensables”, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por el régimen de Assad, en un informe de 74 páginas (incluido el uso indiscriminado de armas explosivas, detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas ). La investigación desgarradora involucró a sólo 78 residentes (en su mayoría antiguos) y 29 profesionales que trabajan en Alepo.

4. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos – el grupo de vigilancia con sede en Londres, a menudo citado como la fuente más autorizada de información sobre el abuso de los derechos humanos en Siria – es una herramienta de propaganda occidental dirigida por un hombre que visitó por última vez a Siria en 2000 (11 Años antes de que comenzara el conflicto armado). Se basa en “inteligencia” que supuestamente reunieron alrededor de 200 “activistas” a los que nunca ha conocido. Estado Actual: Sea cual sea el reclamo de la SOHR, los medios de comunicación convencionales reportan como verdad sin verificar su naturaleza – porque la SOHR no hace referencia a ninguna fuente.

Las mentiras occidentales

¿Por qué el mundo enojado y (hoy en día) preocupado no pregunta a los Estados Unidos y a los principales medios de comunicación algunas preguntas pertinentes? ¿Qué hace Occidente en Siria? ¿Por qué el Occidente amante de la paz prolonga la guerra? ¿Por qué Occidente apoya a los rebeldes en un país extranjero? ¿Por qué está Occidente financiando y armando a ISIS?

¿Por qué las fuerzas occidentales no son responsables por crímenes de guerra como bombardear un hospital? ¿Por qué los principales medios de comunicación, las ONG y las Naciones Unidas no responsabilizan a Occidente por crímenes cometidos en su propia tierra, o en Israel, África o Yemen?

Una razón puede ser debido a la abundancia de gas natural bajo el suelo sirio, y que esto puede muy bien ser otra guerra “petrodolar”. Los Estados Unidos habían mirado durante mucho tiempo a Siria – años antes de la guerra civil y la “revolución” de 2011. Los cables WikiLeaks filtrados muestran al embajador estadounidense en Siria (2004-2007) William Roebuck discutiendo un plan para eliminar a Assad del poder, en diciembre 2006.

Mientras que las fuerzas rusas e iraníes entraron en Siria a petición de Assad para luchar contra ISIS y los rebeldes armados, los militares occidentales invadieron Siria -un país soberano y un estado miembro de las Naciones Unidas- para derrocar violentamente al gobierno sirio.

¿Por qué Occidente no invadió Arabia Saudita para iniciar una “intervención humanitaria” y salvar a ciudadanos inocentes de su brutal dictador? Arabia Saudita sigue siendo miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y un aliado de Estados Unidos, a pesar de su pobre historial de derechos humanos, si se justifica el ataque a un país independiente e inocuo, ¿por qué los Estados Unidos actuaron contra Osama bin Laden?

El esfuerzo occidental para anexionar Siria se ha basado en una serie de mentiras toscamente giradas y puntos de discusión generados por los medios de comunicación. En septiembre, RT se atrevió a exponer las 10 principales mentiras occidentales sobre el conflicto sirio en las que los principales medios de comunicación están negociando, para engañar al público occidental para que respalde otro proyecto fallido de construcción de la nación (después de Yugoslavia, Irak y Libia). Obviamente, los medios de comunicación del miedo no encontraron rentable dar a las publicar estas mentiras.

De calificar el conflicto culpa del malvado Assad (y Assad es un dictador brutal que no gozaba de apoyo popular, de retratarlo como un presidente intransigente interesado sólo en “matar a su propio pueblo) – y no en paz y reconciliación, la lista es interminable. Desde acusar al gobierno sirio ya Rusia por ayudar a ISIS y calificar las intervenciones occidentales en Siria como humanitarias, al afirmar que Rusia estaba actuando por su propio interés y que Occidente estaba del lado de los “buenos” en Siria, ¿puedes estar seguro de la “verdad”? En realidad, Occidente no ha estado luchando contra el ‘terror’ en Siria, lo ha ayudado.

¿Recuerdan a la periodista estadounidense Serena Shim, asesinada en octubre de 2014, después de que revelara el vínculo ISIS-Turquía-Estados Unidos que demostró que Occidente estaba ayudando a ISIS en Siria?

La realidad siria

Henry Lowendorf, miembro de la Junta Ejecutiva de la Delegación para la Paz y la Investigación en Siria, quien regresó de Siria en agosto, señaló: “Lo que vimos en Siria va en contra de todo lo que leemos en Estados Unidos”.

Antes de 2011, el analfabetismo en Siria había sido aniquilado; La esperanza de vida fue de 75,9 años y el gobierno gastó enormes cantidades de dinero para mejorar la nación. Desarrollar proyectos de riego, electricidad, agua y construcción de carreteras, y ampliar los servicios de salud y educación a las áreas rurales; Y China invirtió cientos de millones de dólares para modernizar la antigua infraestructura de petróleo y gas de Siria.

Poco después de que el conflicto comenzara en 2011, el gobierno sirio otorgó autonomía a las regiones kurdas y transfirió la autoridad política a organizaciones izquierdistas nacionalistas kurdas. A diferencia de Arabia Saudita, en Siria, sunitas, cristianos, alauitas, drusos, judíos y otros grupos religiosos pueden practicar libremente su fe religiosa.

En 2012, una nueva constitución -que puso fin al monopolio de poder político del partido socialista árabe Baath- fue puesta al pueblo sirio, que la aprobó con una votación del 89,42%. El artículo 8 de la nueva Constitución establece: “El sistema político del Estado se basará en el principio del pluralismo político y ejercerá el poder democráticamente a través de las urnas”.

En 2014, Assad ganó una victoria aplastante en la primera elección presidencial multipartidista del país, que fue supervisada por observadores internacionales de 14 países. Una encuesta independiente en julio de 2015 encontró que el 47% de los sirios pensaba que Assad tenía una influencia positiva en asuntos en Siria, comparado con el 35% que pensaba lo mismo del Ejército Libre Sirio Libre y 26% de la Coalición de Oposición Siria.

Sputnik News informa: “Los medios de comunicación occidentales retratan a las fuerzas sirias como que han bloqueado las ciudades y el hambre como un arma contra los residentes. Nada mas lejos de la verdad. Las poblaciones han sido mantenidas como rehenes por los grupos terroristas y usadas como escudos humanos para evitar que el ejército sirio avance para liberar a los que son retenidos contra su voluntad “.

¿No actuarán los Estados Unidos sin piedad si se enfrentan a una violenta insurrección de “rebeldes” respaldados por extranjeros que matan a funcionarios del gobierno y explotan edificios del gobierno? ¿El país permitirá que los terroristas ataquen su soberanía? ¿Ningún derecho? Assad fue tan despiadado en 2011, como los Estados Unidos habían estado después del 11-S. ¿Alguien invadió los Estados Unidos, sin embargo?

¿Assad gaseó con armas químicas a su propio pueblo en Ghouta? Occidente no sabe quién llevó a cabo el ataque con armas químicas; Si usted pide la prueba de que Assad lo hizo, es probable que no recibirá una respuesta.

Assad, en julio, pidió a Occidente que ayude a estabilizar Siria al no derrocar al gobierno y al no dar ningún paraguas o apoyo a los terroristas. Dijo a CBS News en 2015:

“Esta intervención en asuntos sirios; no me preocupa ser franco. Nunca me importó, siempre y cuando haya apoyo público del pueblo sirio. Esa es mi legitimidad. La legitimidad proviene de cosas como esas, pero por qué … te diré por qué, porque Occidente está acostumbrado a tener títeres. No son líderes independientes, ni funcionarios, ni ningún otro país, y ese es el problema con Putin; ellos demonizan a Putin porque él puede decir ‘no’, y quiere ser independiente, porque Occidente, y especialmente Estados Unidos, no acepta socios.

“Sólo aceptan seguidores. Incluso Europa no es un socio de los Estados Unidos. Eso es ser muy franco contigo. Así que este es su problema con Siria. Necesitan a alguien que siga diciendo “sí”. Un sí-hombre, un títere, una marioneta, etc.

 

El sentido común

Es importante entender que no todo lo que leemos en los principales medios de comunicación sobre Assad es veraz, sino más bien similar a lo que vimos durante la Guerra del Golfo en Irak. No se olvide de las tácticas del gobierno de EE.UU. utilizadas para invadir Irak – la mentira de las armas de destrucción masiva. Recuerde que nunca se encontró evidencia de que las tropas iraquíes hubieran sacrificado a los niños en Kuwait retirándolos de las incubadoras, una historia falsa distribuida por los hijos del embajador kuwaití a los Estados Unidos, que el gobierno de Bush utilizó posteriormente para anexar Iraq.

Es evidente que los estados árabes occidentales y sunníes mienten mucho sobre Assad, o engañan a todos sobre lo que está sucediendo en Siria. Pero antes de hacer un juicio, pregúntese: ¿Es Siria una amenaza para el mundo? ¿A quién debes apoyar: un gobierno popular (o autoritario si sigues insistiendo) tratando de defender a su nación de dentro y fuera de la invasión, o un gobierno democrático que intenta librar una guerra basada en evidencia plantada para arruinar a una nación rica en gas del Medio Oriente?

 

Fuente: anonhq.com

Traducción y adaptación: Luciano Salellas

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Ecuador y Suecia firman un acuerdo que facilitará el interrogatorio de Assange

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, ha denunciado hoy que el  Acuerdo Transatlántico sobre el Comercio y la Inversión, conocido como TTIP, busca “consolidar el neoliberalismo económico y tecnológico”. Su implantación responden a “un nuevo nivel de ambición estratégica” de gobiernos y multinacionales, que ha puesto al nivel de la fundación de la Unión Europea y por encima de la creación de la Organización Mundial de Comercio.

Assange se ha pronunciado así durante su intervención, vía internet desde la Embajada de Ecuador en Londres, en las jornadas Ciudades Democráticas que se celebran esta semana en Madrid. El fundador de Wikileaks ha mantenido una conversación con el concejal delegado de Participación en el Ayuntamiento de Madrid, Pablo Soto.

Durante esa charla, Assange ha recordado que organizaciones como Wikileaks llevan tiempo alertando sobre las consecuencias que tendrán “las tres grandes T”, en referencia al TTIP, al Acuerdo sobre el Comercio de Servicios (TiSA) y al Tratado de Asociación Transpacífico (TTP).

Assange ha afirmado que estos tratados están interconectados, afectarán a dos tercios de la economía mundial y redefinirán el modelo de sociedad. “Las multinacionales quieren tener ventajas injustas, que impidan las nacionalizaciones y que fomenten la privatización de servicios públicos”, ha añadido.

En su opinión, no se trata sólo de acuerdos económicos, sino que tras ellos hay intereses políticos que buscan, por ejemplo, reducir la influencia de China, atrayendo hacia los tratados a países del sudeste asiático. Así, ha definido al TTIP y al resto de tratados como “una OTAN económica”.

Los tres acuerdos forman “un triángulo” que busca “consolidar el neoliberalismo económico y tecnológico”, que impedirá la remunicipalización de servicios, y que permitirá que las grandes corporaciones de EEUU extiendan sus intereses por Europa, ha alertado.

Fragmentar las estructuras de poder

Assange y Soto también han conversado sobre la influencia de Wikileaks en las revoluciones árabes, y en otras revueltas contra el poder que han tenido lugar en distintos países. Assange ha reconocido la influencia de las revelaciones publicadas por su organización, pero ha advertido de que eso no es suficiente.

“Son las élites las que tienen el poder, para desplazar esto, para cambiar una sociedad,  la información no es suficiente, hay convocar a las mayorías”, ha comentado. “Es necesario fragmentar y producir fricción interna en las estructuras de poder, debilitando el tejido de los gobiernos”, ha añadido. Solo así pueden surgir “resistencias” que aprovechen esas circunstancias.

Cuando esas relaciones de poder “se debilitan”, ocurren cosas como la Primavera Árabe. Sin embargo, Assange se ha mostrado pesimista con los resultados, y ha hablado de un “invierno árabe” en el que sólo Túnez ha conseguido mejorar sus condiciones políticas tras las revueltas.

Aún así, ha destacado el papel de Wikileak como impulsor de pequeños cambios. Sus revelaciones han generado “miles de trabajos académicos, pero también procesos en los tribunales que han permitido liberar a personas inocentes”. “Hay miles de ejemplos en un proceso que está operando a gran escala”, ha señalado.

Assange ha agradecido el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, que reclama que se le permita salir libre de la Embajada de Ecuador en Londres, donde lleva refugiado cinco años. Soto ha confiado en que esa liberación se produzca pronto y le ha invitado a visitar la ciudad: “Sigue fuerte, el cambio está llegando a Europa, serás libre, te esperamos en Madrid, no te rindas”.

Por Marcos Pinheiro

Fuente: eldiario.es

Según el abogado Robert Kennedy Junior, sobrino del expresidente norteamericano John F. Kennedy, el hecho de que Bashar Al Assad haya frustrado un plan para construir un oleoducto que fuera desde Qatar a Europa pasando por Siria fue la verdadera causa de la guerra civil que azota al país desde 2011.

La guerra contra Bashar al Assad no habría comenzado por las protestas civiles de la Primavera Árabe en 2011, sino como consecuencia de un proyecto de oleoducto catarí.

La decisión de Estados Unidos de organizar una campaña para derrocar al presidente de Siria, Bashar al Assad, en gran parte se basó en la negativa de este mandatario a permitir el paso por su país de un gasoducto desde Catar hacia Europa, asegura el abogado Robert Kennedy júnior, sobrino del expresidente norteamericano John F. Kennedy, en un artículo para la revista ‘Politico’.

“Nuestra guerra contra Bashar al Assad no comenzó por las protestas civiles pacíficas de la Primavera Árabe en 2011”, sino en 2000, “cuando Catar ofreció construir un gasoducto por valor de 10.000 millones de dólares que atravesara Arabia Saudita, Jordania, Siria y Turquía”, señala Kennedy.

Esa infraestructura hubiera garantizado que los reinos suníes del golfo Pérsico tuvieran una ventaja decisiva en los mercados mundiales de gas y hubiese fortalecido a Catar, que es el aliado más cercano que USA posee en la región, según destaca el autor, quien hace hincapié en que allí se encuentran dos de las principales bases militares norteamericanas y la sede del Mando Central de USA en Oriente Medio.

Este columnista indica que, para defender los intereses de Rusia, el presidente sirio se negó a firmar ese acuerdo y optó por otro gasoducto, que se hubiera extendido desde Irán a Líbano y hubiese convertido a los iraníes en los mayores proveedores de gas a Europa, lo cual iba en contra de los intereses de los árabes de mayoría sunita.

Inmediatamente después de la negativa al proyecto inicial, las agencias de inteligencia de USA, Catar, Arabia Saudita e Israel comenzaron a financiar a la oposición de Siria y a preparar una revuelta para derrocar al régimen de Assad, según los datos de diversos informes secretos a los que ha tenido acceso Kennedy, quien detalla que la CIA transfirió seis millones de dólares a la cadena de televisión británica Barada para que elaborara reportajes en favor del derrocamiento del mandatario sirio.

Sin embargo, Robert Kennedy junior subraya que las decisiones de Washington obviaron el hecho de que el Gobierno de Siria era mucho más moderado que las monarquías suníes, gracias a que el país era secular y poseía una élite pluralista. Además, Assad abogaba por la liberalización y, entre otras cosas, aportó a la CIA toda la información después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

El autor recuerda que la inteligencia norteamericana ha utilizado a los yihadistas para proteger los intereses relacionados con los hidrocarburos de Estados Unidos y derrocar a regímenes en Oriente Medio desde mediados del siglo XX, debido a que consideraba que las fuerzas religiosas radicales eran un contrapeso fiable a la influencia de la Unión Soviética en la zona.

 

Fuente: urgente24.com

Un especialista en WikiLeaks, el periodista noruego, Eirik Vold, reveló la intromisión de EEUU en Bolivia, al financiar a organizaciones opositoras y campañas de calumnia para derrocar al presidente Evo Morales.

Eirik Vold presentó los datos de su investigación en sus intervenciones en La Paz y en Sucre, a las que asistieron líderes políticos, periodistas y movimientos sociales, según la Agencia Boliviana de Información.

“Los cables WikiLeaks, se tratan de los intentos por parte de los diplomáticos de Estados Unidos en La Paz de extorsionar al gobierno de Evo Morales y a Bolivia con la amenaza de cortar la ayuda de desarrollo económico y aceptar continuar con las políticas anteriores de los modelos neoliberales”, señaló el investigador.

Vold llegó a tal conclusión tras estudiar los documentos de WikiLeaks de 2006 a 2009. Uno de ellos contiene información de que Estados Unidos consideró probable que se produjera un magnicidio contra Evo Morales en el año 2008 y, sin embargo, no advirtió de ello al gobierno boliviano. También calculó la posibilidad de un golpe de Estado.

Además, según datos de WikiLeaks, la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID, por sus siglas en inglés) entregó cuatro millones de dólares al movimiento autodeterminista de la región de la Media Luna —Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando—, una región oriental del país rica en hidrocarburos que ocupa casi la mitad del territorio boliviano y se distingue de los departamentos andinos por su mayoría blanca y mestiza. Las agrupaciones violentas se proponían volar partes de un gasoducto para obligar al gobierno a aceptar la separación de la zona.

Otro de los documentos menciona que el periodista liberal Carlos Valverde, en 2007, se puso en contacto con la embajada norteamericana para alertar que Evo Morales pretendía dar un autogolpe, disolver el parlamento y gobernar por decreto.

“El tiempo pasado desde 2007 para acá demuestra que la acusación era falsa y es extraño porque ese señor debe saber que lanzar una acusación así contra su propio país, a un gobierno con una política hostil hacia Bolivia, conllevaría a un riesgo más grande de intromisión”, argumentó Eirik Vold.

Según las estimaciones de Vold, existen más de 174 mil documentos confidenciales publicados por WikiLeaks sobre América Latina. Esto confirma la importancia que tiene la región dentro de la política exterior de EEUU. La lista de documentos filtrados de América Latina la encabeza Venezuela, mientras que Bolivia ocupa el octavo lugar con 14 mil documentos.

La estrategia utilizada por Washington, sostuvo el investigador, está orientada a “crear, sembrar división e impedir esa integración regional, ese aumento de cooperación que se ha visto en la última década”.

El experto precisó que la diplomacia estadounidense ha escrito los documentos filtrados y no políticos conservadores o de derecha ni organismos de inteligencia.

“Te dejan como impresión y ellos escriben textualmente que su meta es volver a tener la hegemonía en América Latina”, subrayó el investigador.

Siendo un país soberano y rico en recursos, especialmente de hidrocarburos, Bolivia es uno de los objetivos principales para recuperar la hegemonía norteamericana en América del Sur, según los documentos publicados por WikiLeaks, concluyó Vold.

La revelación de los documentos sobre Bolivia emitidos por WikiLeaks se dio justo de cara al referéndum del 21 de febrero donde los bolivianos determinarán si modifican o no la Constitución del Estado para posibilitar al presidente Morales participar en los comicios generales de 2020.
Fuente: rt.com

¿Quién es quién en la guerra contra Daesh?

Los medios de comunicación occidentales quieren mostrar que la Coalición Internacional Contra EIIL (Daesh en árabe), es el más efectivo grupo de naciones que combate a los terroristas que operan en Siria e Irak.

Los medios de comunicación occidentales suelen mostrar imágenes, dar a conocer declaraciones y escribir extensas editoriales destinadas a tratar de convencer a la opinión pública de los cinco continentes, que la autodenominada Coalición Internacional de países Contra EIIL (CICD) y liderada por Estados Unidos, es el más efectivo grupo de naciones a la hora de combatir y destruir a las fuerzas y movimientos takfirí que operan en Siria e Irak. Sin embargo, la cruda realidad ha demostrado, que tal objetivo dista mucho de ser una realidad.

UNA COALICIÓN DE PAPEL

La Coalición Internacional Contra Daesh es un grupo heterogéneo, medio centenar de países cuyo accionar es digitado desde Washington y que suma a sus aliados europeos, agrupados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN – con países  como Francia, Inglaterra y Turquía, que tienen un status de relevancia. A Washington y a la organización militar europea se adiciona Israel,  las Monarquías feudales del Golfo Pérsico – Omán, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Kuwait,  principalmente, y donde sobresale la Casa al Saud, que a través de la influencia de  su doctrina Wahabita y el incesante apoyo financiero, han sido los grandes responsables del surgimiento, desarrollo y accionar de los grupos salafistas como Daesh, Al-Qaeda y el Frente Al-Nusra. La CICD agrupa así a disímiles países, donde lo esencial ha sido los  ataques aéreos contra las bases terroristas, pero sin llegar a ser mella en su funcionamiento general.

Esa CICD se ha dedicado más bien a realizar algunos raid aéreos, que permitan mostrar imágenes de la destrucción de algunos sitios, aparentemente ocupados por Daesh pero, que en general y así lo han denunciado las autoridades sirias e iraquíes, han ejecutado acciones que destruyen las ciudades y pueblos, la infraestructura vial, industrial y petrolífera justamente de los países agredidos por el terrorismo takfirí. En promedio, según los informes militares entregados por las autoridades estadounidenses la CICD realiza una decena de operaciones aéreas por día contra posiciones de Daesh. Tres cuartas partes de esas operaciones son realizadas por aeronaves de combate estadounidenses y el resto por naves de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y muy marginalmente alguna nave francesa – sobre todo después de los atentados de París el 13 de noviembre del 2015 – decidida a mostrar a su opinión pública que estaba dispuesta a combatir el terrorismo que se desató en su capital.

Todo esa operación aérea, de la cual los medios de comunicación y los mandos militares occidentales tanto alardean,  a un costo estimado de 10 millones de dólares diarios, visualiza no sólo la modestia del  compromiso aliado por erradicar a Daesh de Siria e Irak, sino que muestra con claridad que el objetivo no ha sido jamás eliminar a estos grupos terroristas. Al cabo de dos años de operaciones su ineficacia devela el  trasfondo político-estratégico de este aparente fiasco militar: no se quiere dañar a Daesh porque este grupo  es un instrumento, una herramienta del objetivo mayor que tiene Estados Unidos, la OTAN y sus aliados de Oriente Medio en la perspectiva de influir en la correlación de fuerza que podría acaecer tras la hipotética caída del Gobierno sirio.

Efectivamente, el análisis fino de lo que los aliados, agrupados en la CICD pretenden, bajo la política exterior de Obama respecto a que sean otros lo que hagan el trabajo sucio – el Leading From Behind –  es el debilitamiento y cerco de la República Islámica de Irán, restando fuerza a la influencia que este país milenario, a pesar de sanciones y ataques es capaz de tener sobre los países del área. Únase a ello el tratar de concretar un plan, ya fraguado desde aquella lejana operación Tormenta del Desierto del año 1991, que significó invadir Irak a manos de una Coalición internacional liderada por Estados Unidos y cuyos objetivos tampoco fueron los originalmente trazados.

El Leading From behind de Washington y sus socios más cercanos es, básicamente,  el trabajar por implementar un modelo de rediseño geoestratégico para Oriente Medio, que sirva de laboratorio para el Magreb y Asia Central. Este plan implica la fragmentación de Irak en tres zonas bien delimitadas: una zona bajo control Kurdo, una zona de influencia suní y la tercera zona, una región bajo control chiita, con desarrollo de áreas de influencia definidas por Estados Unidos, Francia e Inglaterra, fundamentalmente, dando tajadas menores a Turquía y Arabia Saudita y generando un aparente “campo de protección” a la entidad sionista.

Es por ello que esta CICD es simplemente una Coalición de papel couché, bien adornada, presentada bellamente, ornamentada con palabras de buena crianza, apelando a la libertad de los pueblos , el  combate al terror, la consolidación de la democracia pero con escaso peso específico, destinada a ser, en esencia, un montaje de una operación mayor. La Coalición Internacional Contra Daesh, liderada por Estados Unidos y sus fieles títeres europeos y de Oriente Medio, en su aparente combate contra el takfirismo no ha sido un fracaso, ni es un error, ni un fiasco premeditado. Es, una muy bien planeada operación de largo alcance, con el objetivo ya sostenido de derrocar el gobierno sirio, fragmentar a Irak, debilitar el poder regional de Irán e impedir el avance ruso hacia el sur y el oeste

Occidente y sus aliados practican así ese peligroso doble juego, tan inmoral como suicida, que significa, por ejemplo, que Turquía sea hoy uno de los países por donde transita la mayor cantidad de combatientes extranjeros, que se unen a las filas de Daesh, atravesando para ello la permeable frontera turco-siria, sin que se haya tomado contra Ankara medida alguna de contención o que se haya determinado algún tipo de crítica por violar el derecho internacional, una resolución condenatoria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) o el establecimiento de sanciones por apoyar el terrorismo. Sin duda, el lucrativo negocio del contrabando del petróleo, robado desde los pozos de Mosul, Baiji, Mayadin, Deir al-Zur o Al-Raqa son un aliciente más que poderoso, para que el gobierno de Erdogan siga apoyando el terrorismo salafista, mientras dedica sus esfuerzos militares a combatir a las fuerzas kurdas o a ocupar militarmente amplias zonas del norte iraquí, en pos de su objetivo político neo-otomano.

IRÁN Y RUSIA EN EL CENTRO DEL COMBATE

Sin embargo, en la misma región, en el mismo escenario de conflicto, otros países, han dado pasos claros en defensa de la sociedad siria e iraquí, que sufren los embates del terrorismo takfirí. La Federación Rusa y la República Islámica de Irán, han derrochado recursos y esfuerzos humanos y materiales por ser efectivamente agentes de contención del terrorismo salafista en Oriente Medio y una labor de combate efectivo, real, concreto, con resultados. Para el trabajo de inteligencia y acoplamiento crearon, junto a los gobiernos sirio e iraquí un centro de información para coordinar la lucha contra el grupo terrorista Daesh – con sede en Bagdad. Recordemos que a fines del mes de septiembre del 2015 Siria, Irak, Irán y Rusia acordaron establecer en la capital iraquí un centro de inteligencia, conformado por  militares de alto rango de las cuatro naciones, con el fin de recolectar y analizar la información proveniente de las zonas en conflicto y que permita así contrarrestar las amenazas de Daesh.

El análisis internacional, incluyendo en ello los provenientes de agencias de inteligencia, de medios de comunicación y los propios políticos occidentales han tenido que reconocer que frente a un panorama donde las fuerzas de la CICD destacan por su planificada inoperancia, los que llevan el  peso de la contienda ya sea en el escenario sirio o iraquí, han sido los milicianos de Hezbolá, los Peshmergas, el Ejército Sirio, la Fuerza de Tarea Quds y las Fuerzas militares que responden al gobierno central de Bagdad. Son ellos los que han logrado recuperar pueblos y ciudades que estaban en manos de Daesh.

El Ministro de Asuntos Exteriores de Siria Al Walid al Moalen ha afirmado en innumerables oportunidades, así como el propio Presidente Sirio Bashar al Assad y su mandos militares, que los ataques aéreos rusos contra posiciones de  Daesh  y otros grupos terroristas en Siria, desde el 30 de septiembre a la fecha,  han sido cinco veces más eficaces que las operaciones internacionales lideradas por Estados Unidos. Por su parte, el presidente Iraquí, Foad Masum ha agradecido a Irán su papel constructivo en el fortalecimiento de la seguridad en Irak y en lo específico su papel en la lucha contra Daesh “cuando el grupo terrorista EIIL – Daesh en árabe – invadió el territorio de Irak el primer país en enviar ayuda militar y humanitaria a la nación iraquí fue la república islámica de irán. Agradecemos la ayuda humanitaria, técnica y los asesoramientos de Teherán a Bagdad en su lucha contra el grupo takfirí Daesh. Somos vecinos y las relaciones entre ambos han sido buenas y los dos países comparten similitudes en los ámbitos históricos y culturales” concluyó Masum

Tanto el gobierno ruso como el iraní han hecho innumerables llamados a la unidad de acción contra Daesh, el Frente al Nusra y otros grupos terroristas de la zona, algunos de ellos sindicados por Estados Unidos y su aliados como “rebeldes moderados” y sujetos, por tanto, a nuevas ayudas financieras y militares, canalizadas a través de Turquía, Arabia Saudita y  la entidad sionista. El gobierno de Teherán ha sostenido permanentemente que la CICD con estas ideas y el tratar a algunos de terroristas y a otros grupos como rebeldes moderados o invitarlos a Riad donde se reunieron más de 60 agrupaciones invitadas por la Casa al Saud y el beneplácito estadounidense,  lo que pretende es incitar las divergencias en la región, con el objeto de sacar provecho y contribuir al logro de sus intereses económicos y en ese plano de crisis es imprescindible la colaboración de todos, si lo que efectivamente se persigue es la paz.

Para el gobierno ruso la CICD “actúa con un enfoque totalmente politizado que contradice el derecho internacional. No estaría mal que la coalición dé a conocer al mundo lo que está haciendo en la región – Siria e Irak – ya que es casi imposible entender dónde los países actúan en el marco de la coalición y dónde en sus propios intereses Francia, el Reino Unido y Alemania, que se han sumado hace poco a los ataques aéreos contra Daesh deberían realizar acciones efectivas que aboguen por una lucha real contra el terrorismo”

En una encuesta llevada a cabo hace pocos días el Consejo Europeo de la revista Estadounidense The Politicowww.politico.com ,  el 53 % de los expertos encuestados calificó de relevante el papel desempeñado por la Federación Rusa y la República Islámica de Irán en el proceso de paz para Siria, así como las acciones tendientes a erradicar a grupos terroristas como Daesh. El sondeo, según informó el portal de noticias Hispantv contó con la participación de 76 diplomáticos y expertos en asuntos de Europa y Estados Unidos, que participaron en la encuesta con la condición de permanecer en el anonimato. Uno de los encuestados catalogó de ineficaces los ataques aéreos contra Daesh, sino se era capaz de coordinar con Rusia e Irán operaciones de mayor envergadura y resultados. Esto lleva a la necesidad de conformar una Coalición internacional contra Daesh que facilite una intervención directa más allá de los ataques aéreos, con tropas terrestres y ocupación de aquellas áreas que estaban en poder de los movimientos terroristas.

Estos llamados han chocado contra una pared, lo mismo que aquellos efectuados desde Moscú, que a través de sus operaciones aéreas, iniciadas tan sólo hace tres meses,  ha tenido resultados positivos, apreciables y que claramente disminuyen la capacidad operativa de Daesh, a diferencia de aquellas operaciones realizadas por la CICD. Lo mismo Teherán que a través de la labor desarrollada por el general de Brigada Qasem Soleimani ha implementado  una política de apoyo a las milicias iraquíes de raíz chiitae incluso cuerpos de voluntarios que combaten a Daesh. En Siria ese apoyo se vislumbra a través de Hezbolá quien recibe apoyo logístico y armas desde Teherán.

En estas últimas semanas, la participación rusa en el conflicto en Siria ha acaparado la atención de los medios de comunicación pero, existe un papel que suele ser desconocido por los medios y que puede ser recogido a través de las declaraciones de políticos iraquíes, sirios e incluso en la lectura ocasional de algunos medios occidentales,  que coinciden en que la reconquista de varias zonas del país árabe que estaban bajo el control de Daesh ha sido gracias a la ayuda táctica brindada por Irán. Con la ayuda de asesores iraníes, se expulsó a Daesh de grandes territorios en el norte y oeste de Irak. El gobierno iraquí no escatima elogios a los esfuerzos que el país persa ha hecho para devolver la estabilidad a Irak. Los integrantes de las fuerzas de la organización Badr son una valiosa ayuda y ha conseguido responder con más rapidez a la amenaza takfirí que otros grupos o el propio Gobierno iraquí, sostienen los políticos locales.

En una crónica anterior donde daba a conocer el relevante papel que cumple Irán en la estabilidad regional sostuve que, efectivamente, la Brigada Badr, Hezbolá, Asaib Ahl Al Haq y la Brigada As Salam de Muqtada al-Sadr Muqtada al Sada, apoyadas por la Fuerza de Tarea Quds de Irán – dirigidas por el general de división Qasem Soleimani, han tenido un papel relevante – incluso en el rescate del piloto ruso abatido en la frontera turco—siria e inicios del mes de diciembre del 2015 – Soleimani es visto por occidente como el hombre capaz de enfrentar las amenazas contra su país con éxito y su mano se ha visto  en las recientes derrotas de Daesh, reconquistando pueblos y ciudades, asegurando la línea del frente de batalla y reforzando al asediado Ejército iraquí, sobre todo en la ruta estratégica de Samarra a Bagdad.

En su momento, el carismático General Soleimani señaló  “Teniendo en cuenta las fuertes derrotas recibidas por Daesh y otros grupos terroristas, estamos seguros de que estos grupos se acercan a su fin la provocación y la organización de la corriente takfirí es la última medida de la hegemonía mundial para dañar la imagen del Islam y avivar el fuego de intrigas y conflictos internos entre los musulmanes”. Occidente ante la presencia rusa y especialmente ante el papel que cumple irán en la lucha contra Daesh le resulta políticamente complejo condenar la presencia de voluntarios iraníes, la presencia de Soleimani o criticar el resurgimiento de milicias chiíes, si los objetivos militares son los mismos que dicen sostener los miembros de la CICD.

La diferencia fundamental radica en que las batallas en el terreno – donde la CICH no tiene presencia alguna – la están dando estos milicianos y no los países que forman parte de la Coalición.  El secretario general de la organización iraquí Badr, Hadi al-Ameri ha señalado que el apoyo de Irán fue el decisivo para impedir la caída de Bagdad a manos de Daesh “reconocemos en esta labor la presencia de fuerzas amigas iraníes al mando del Comandante de las Fuerzas de Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución islámica de Irán, el general Qasem Soleimani , en la lucha contra los takfiríes y las operaciones del ejército iraquí, para reconquistar los territorios los territorios en manos de Daesh”

Con la Federación Rusa en el plano aéreo en territorio sirio, y el papel de apoyo de la República Islámica de Irán a la lucha del Ejército Sirio e iraquí en el plano terrestre,  queda claro quién es quién en materia de combate al terrorismo takfirí. Quién de verdad desea eliminar la plaga del terrorismo salafista y quienes están por que se maquille la conducta terrorista en pos de objetivos hegemónicos, donde el petróleo, el gas, los pasos de oleoductos y gasoductos y los afanes de expansión están jugando un papel esencial.

Hoy más que nunca las palabras del general Soleimani revisten importancia al sostener hace algunos meses en la ciudad de Kerman que la coalición internacional anti-EIIL, liderada por Estados Unidos carece de toda voluntad en la lucha antiterrorista, porque la economía del grupo terrorista se nutre de los pozos de petróleo en Kirkuk – norte de Irak – cuyo crudo es transportado por los petroleros de los países que encabezan la coalición en un contrabando inmoral, que cuenta con pruebas y que explica las razones del papel miserable cumplido por Turquía en la agresión contra Siria e Irak. Mismo petróleo comprado por Israel y Jordania y cuya trazabilidad podría dar luces respecto a su comercialización en el mercado europeo.

Para Soleimani “Daesh es un gran complot contra el mundo islámico y si alguien lo niega habrá negado su lógica y en ese plano el único que le ha plantado cara a Daesh es la República Islámica de Irán”. Nobleza obliga y en ese sentido se ha sumado a la lucha contra el terrorismo la federación Rusa en el plano de apoyo al gobierno sirio a través de presencia militar aérea con operaciones de bombardeo que han ido minado el accionar de Daesh.  Lo que se espera ahora es que a ese trabajo efectivo de combate y destrucción a los grupos salafistas se unan los que llevan predicando largos años, pero cuya práctica ha sido más bien de complicidad.

Francia e Inglaterra han afirmado que quieren avanzar en esa dirección pero, sus declaraciones se han quedado sólo en las buenas intenciones pero,  una mano invisible al parecer  los detiene en esta necesario conformación de una amplia coalición contra el terror, no ´solo por lograr la paz en l región, sino que se requiere para detener la orgia de sangre que ha significado, sólo en l caso sirio la muerte de 280 mil de sus ciudadanos, desde el inicio de la agresión contra el país levantino, 7 millones de desplazados internos y cuatro millones de refugiados, junto  la destrucción de su infraestructura vial, sanitaria y de servicios básicos.

 

Por Pablo Jofré Leal

Fuente: hispantv.ir

En la cumbre del bloque político y económico del Mercosur se ha expresado preocupación por la intensificación de la actividad de la inteligencia de EE.UU. en América Latina, dirigida a organizar el derrocamiento de los presidentes democráticamente elegidos de la región. Todos los oradores notaron la analogía de la actual situación con la Operación Cóndor, ejecutada por la CIA en la décadas de los 70 y los 80 en Sudamérica.

Según ha comentado al portal informativo Pravda.ru el miembro de la Academia de Ciencias de Rusia Vladímir Davydov, en aquella época los agentes estadounidenses acabaron físicamente con los líderes progresistas en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Perú.

“Creo que las tecnologías modernas están lejos de la Operación Cóndor, aunque los problemas son similares”, señaló el experto, que añade que lo que hoy en día se vive en América Latina es “una guerra de materiales comprometedores y protestas organizadas contra los jefes de Estados y Gobiernos que mantienen buenas relaciones con Rusia”.

Davydov señala que si antes Washington predominantemente utilizaba la inteligencia, sobornos, financiación de la oposición radical y cooperación con agentes locales para acabar físicamente con ciertos líderes. Ahora de acuerdo con el analista, el mejor instrumento en esta cuestión es la guerra de la información, que EE.UU. está practicando con éxito.

Como ejemplo el experto cita la actual situación en Brasil, donde EE.UU. y la mafia local han movilizado a la oposición, especialmente por Internet, para participar en una campaña contra el Gobierno de Dilma Rousseff. Las organizaciones criminales que veían como una amenaza a su posición el nuevo plan del Gobierno contra el dominio de los narcotraficantes en las favelas, por su parte, se ocuparon de convertir las protestas pacíficas en graves disturbios. En cuanto a Venezuela, Davydov admite que existe riesgo de confrontaciones no políticas o electorales, sino físicas.

 

Fuente: rt.com

El canciller iraquí, Ibrahim al-Yafari.

El canciller iraquí, Ibrahim al-Yafari, ha asegurado que su país tomará en serio los recientes documentos desclasificados que revelan la cooperación de ciertos políticos iraquíes con Arabia Saudí para desestabilizar Irak.

El jefe de la Diplomacia iraquí ha hecho referencia a una serie de informaciones diplomáticas provenientes de Arabia Saudí, infiltradas por el portal Wikileaks, que ponen de relieve la implicación de algunos funcionarios iraquíes en planes desestabilizadores de Riad en el país árabe.

De acuerdo con uno de los cables, el vicepresidente iraquí Usama al-Nuyaifi recibió 575 millones de dólares a cambio de secundar un plan saudí que pretendía socavar la unidad nacional en Irak.

La información proviene del documento número 341 y con fecha de 23 de junio de 2014, indica que el príncipe Jalid bin Bandar Al Saud, ex jefe del servicio de Inteligencia saudí, ofreció 575 millones de dólares a Al-Nuyaifi para conseguir su apoyo a un complot saudí para perturbar la seguridad en Irak.

El vicepresidente iraquí Usama al-Nuyaifi, y el documento desclasificado por Wikileaks que muestra que el funcionario iraquí recibió 575 millones de dólares para secundar un plan saudí para perturbar la seguridad en Irak.

Al-Yafari en una entrevista concedida este martes a la cadena de noticias iraní en árabe Al-Alam, ha precisado que en caso de haber una posición judicial respecto a los cables de Wikileaks, Bagdad tomará en serio las informaciones.

A su vez, la parlamentaria iraquí Alia Nasif ha pedido al Tribunal Federal y la Fiscalía General que enjuiciaran a Al-Nuyaifi mediante el artículo 156 del Código Penal, lo cual ordena penal capital contra aquellos que cometen actos con el objetivo de socavar la independencia, la unidad y la integridad territorial de su país.

El viernes, Wikileaks filtró unos 60.000 cables diplomáticos saudíes, procedentes de intercambios de correos electrónicos entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí y terceros países, así como informes confidenciales de otras carteras saudíes, y anunció que desclasificaría medio millón más en las próximas semanas.

Desde el inicio de la ofensiva terrorista en Irak, las autoridades iraquíes culparon a Al Saud por el crecimiento del terrorismo en su país y denunciaron el apoyo financiero y armamentístico de Riad a los terroristas del EIIL (Daesh, en árabe) que operan tanto en Irak como en Siria.

 

Fuente: hispantv.com

(OroyFinanzas.com) – El Acuerdo sobre Comercio de Servicios (Trade in Services Agreement- TiSA) es un acuerdo internacional suscrito por 51 países para liberalizar el comercio de servicios entre los estados firmantes. Rodeado de mucha polémica y secretismo, la única información disponible sobre el TiSA se debe a filtraciones periodísticas.

El TiSA se ha venido negociado con mucha discreción desde 2013, dentro del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) de la Organización Mundial del Comercio-OMC (World Trade Organization-WTO). Desde esta plataforma, muchos estados han negociado con otros estados miembros ir mucho más allá, en nuevas materias de servicios propuestas y en el grado de liberalización, de lo que se recoge en los acuerdos AGCS. Y no se descarta que, de sumar un número importante de países, se pudiera imponer el TiSA como nuevo marco aplicable en la OMC, a través de la AGCS.

Entre los actores principales figuran los Estados Unidos, la Unión Europea y otros 22 países, entre ellos Canadá, México, Australia, Israel, Corea del Sur, Japón, Noruega, Suiza y Turquía. El TiSA también está presente en otros países de América del Sur y Asia. Doce de las naciones que componen el G-20 están presentes y también casi todas las economías avanzadas a excepción de la coalición “BRICS“.De hecho, China que mostró cierto interés en incorporarse a las negociaciones no ha sido admitida por el momento.

Las informaciones disponibles sobre estos acuerdos han transcendido a la opinión pública gracias a Wikileaks, que el pasado 19 de junio de 2014, filtró un anexo referido a Servicios Financieros. Más recientemente, a principios de este mes, se han publicado también las actas de las negociaciones secretas sobre algunos de los aspectos que cubrirá el futuro acuerdo. Además de los servicios financieros, están involucradas en las negociaciones áreas tales como las telecomunicaciones, el comercio electrónico, el transporte aéreo y marítimo, la distribución y envíos de mercancías,  las normas que regulan los servicios profesionales, el movimientos de personas, los servicios postales estatales o las “regulaciones domésticas”…

Los medios periodísticos asociados con Wikileaks, que se han hecho eco de estas filtraciones son Público (España), The Age (Australia), Süddeutsche Zeitung (Alemania), Kathimerini (Grecia), Kjarninn (Islandia), L’Espresso (Italia), La Jornada (México), Punto24 (Turquía), OWINFS (Estados Unidos) y Brecha (Uruguay).

Tras el análisis de lo publicado, los más críticos han señalado que el TiSA limitará la capacidad de los gobiernos nacionales para legislar normas en defensa del interés público. Y señalan como ejemplos, más evidentes, los relacionadas con asuntos medioambientales, servicios de sanitarios o  de industria farmacéutica, centros de gestión de residuos, centrales eléctricas, convalidaciones de títulos académicos o la concesión de licencias de telecomunicaciones. Pero más grave es el temor a que la entrada en vigor del acuerdo cercene tambiénla capacidad de los gobiernos para intervenir y regular sectores clave, como los financieros, energéticos, las telecomunicaciones y los intercambios de datos transfronterizos.

Además, en estos acuerdos del TiSA, tienen un papel relevante los actores principales del mercado financiero de Wall Street y la City londinense, así como otras grandes corporaciones multinacionales. No en vano, el comercio en instrumentos derivados, el mercado extranjero de divisas o la gestión de los fondos de inversión son cuestiones que están sobre la mesa. Este asesoramiento es una circunstancia que “imposibilitará a los gobiernos nacionales fortalecer las reglas y controles dentro del sector financiero”, según opinión de la catedrática de la Universidad de Auckland, Jane Kelsey.

El Tisa está rodeado por el mismo secretismo y discreción que otros acuerdos similares que se están negociando a nivel internacional, como son el Trans-Pacific Partnership-TPP o el Trans-Atlantic Trade and Investment Partnership-TTIP. Sin embargo, en este caso y según ha transcendido, la pretensión inicial de TiSA es permanecer fuera del escrutinio público 5 años, después de haber entrado en vigor. Una circunstancia que contradice la transparencia mantenida por la OMC, en sus negociaciones, a lo largo de los últimos años y que parece incompatible con estados democráticos avanzados, como supuestamente son los países occidentales.

 

Fuente: oroyfinanzas.com

Los capitales trasnacionales, con el gobierno de Estados Unidos como punta de lanza, están reorganizando el mundo con base en tres “megatratados” mutuamente complementarios: la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI) el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (ATP) y el Acuerdo en Comercio de Servicios (TISA, por sus siglas en inglés). El primero agrupa a Estados Unidos y Canadá con Europa occidental y central; el segundo incluye a los actuales miembros del TLCAN más Chile y Perú, más Australia, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam, Malasia, Brunei y Singapur; en las negociaciones para el tercero participan Australia, Canadá, Chile, Taipei, Unión Europea, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Noruega, Corea del Sur, Suiza, Estados Unidos, Uruguay, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú, Turquía, Pakistán y Paraguay. Como lo explicó hace unos días Julian Assange, se trata de una partición planetaria diseñada por Occidente para enfrentar “al resto” e implantar una nueva forma de corporativismo trasnacional. Esos tres instrumentos comerciales se negocian a espalda de las sociedades –es más: en ominoso secreto– porque si sus términos se dieran a conocer suscitarían el rechazo público incluso en las naciones ricas, porque daría un poder desmesurado a las grandes empresas, suprimiría toda forma de regulación de los mercados, afectaría las políticas de bienestar social y de protección ambiental, impediría a los países legislar en favor de los ciudadanos y dejaría a los trabajadores desprotegidos ante los empleadores. Sería, dicen algunos políticos europeos progresistas, “una pesadilla para la democracia” (http://is.gd/ZmNKKx).

Muchos piensan que a los países periféricos, atrasados, pobres o en desarrollo, la globalidad neoliberal les ofrece un futuro semejante a Amsterdam, Nueva York, Shangai o cuando menos Miami. Pero se equivocan: el horizonte civilizatorio que esos tratados ofrecen a los habitantes de países como México se parece más a Gaza y a Cisjordania que a las ciudades mencionadas y que los términos brutales de dominación impuestos a la nación palestina no son una anomalía monstruosa sino un modelo. Se gestiona la concesión de una libertad absoluta de mando a capitales y de tránsito a mercancías, el debilitamiento extremo de las autoridades nacionales y la pérdida de derechos para las poblaciones, las cuales se encuentran ya constreñidas por murallas y corrales migratorios infranqueables: miren el moridero en que se han convertido ya el Mediterráneo y la frontera norte de México. Esos muros no sólo son internacionales sino también intranacionales. Los jodidos no tienen forma de entrar a los modernos barrios empresariales como no sea para barrerlos y limpiar los inodoros, y eso, bajo estricta supervisión electrónica.

Nunca antes en la historia habían sido tan desiguales las relaciones gobernantes-gobernados, patrones-obreros, empresas-consumidores, medios-audiencias, países ricos – países pobres. Pareciera que el mundo se encamina a un triunfo definitivo de los poderosos.

En este contexto los países todavía sometidos a los dictados del desarrollo según las normas del Consenso de Washinton vivimos procesos de cultivo de la desigualdad social y política, de reducción de los poderes nacionales a instancias meramente administrativas, represivas y municipales, cuando no a autoridades de ocupación; nos enfrentamos a la siembra de conflictos bélicos y de fenómenos de violencia delictiva que parecen incontrolables pero que tal vez se encuentren perfectamente controlados.

Para colmo, venimos saliendo de un siglo en el que la desigualdad en todos los ámbitos tuvo un desarrollo sin precedente: la brecha tecnológica se volvió abismo en todos los frentes tecnológicos, y las carreras armamentistas son un ejemplo contundente, pero no el único caso. Venimos, también, de un siglo en el que se vivió la convergencia entre los poderes políticos formales, el poder empresarial, el poder mediático. Fernando Collor de Mello, en Brasil; Silvio Berlusconi, en Italia, o Enrique Peña Nieto, en México, son tres ejemplos del asalto al poder institucional por parte de las corporaciones mediáticas privadas y hoy menudean los escándalos (que casi siempre dejan una secuela de impunidad) por el maridaje impresentable de políticos, empresarios y delincuentes.

El desarrollo de las tecnologías de la información ha creado nuevos escenarios para dirimir los eternos conflictos entre países ( hackeo y ciberespionaje masivo), entre el poder político que espía y las ciudadanías que obtienen y filtran información clasificada. Conforme el mundo real se virtualiza, los escenarios de guerra, imposición, dominación y resistencia se trasladan al ámbito de lo electrónico.

Esto tal vez no sea una mala noticia. Un país pequeño o débil tiene casi nulas probabilidades de resistir un ataque militar masivo de una gran potencia, pero está en mejores posibilidades de enfrentar con éxito un ciberataque de ese mismo origen. Por primera vez en muchas décadas, la asimetría tradicional y creciente se ha reducido. Internet, la telefonía celular y las redes sociales permiten a los ciudadanos confrontar a los poderes; a los pueblos, hacer frente a las corporaciones; a las naciones pobres, dar una batalla informativa frente a las grandes potencias; a las expresiones minoritarias, enfrentar las hegemonías mayoritarias.

Con Internet “estamos ante el arma más poderosa que haya existido, que es la comunicación”, decía Fidel Castro en 2010, tras las primeras revelaciones sobre los crímenes de lesa humanidad perpetrados por Estados Unidos en Afganistán e Irak. Y agregaba: “gracias a Wikileaks no harán falta las revoluciones”. Aludía, a mi modo de ver, al surgimiento de un nuevo instrumento para transformar el mundo, algo distinto a las guerrillas, las insurrecciones, las huelgas generales o las elecciones, y me resultó significativo que alguien tan persistente como él en las ideas que dominaron el siglo XX mostrara semejante apertura a los nuevos escenarios abiertos por la transformación tecnológica. Tenía razón: el 12 de julio de 2007 en Bagdad un reportero y otros 10 individuos que caminaban pacíficamente por la calle fueron atacados por la tripulación de un helicóptero Apache. ¿Y cómo se enfrenta uno al ataque de un cañón M230 de 30 milímetros como con los que equipan a esos vehículos de guerra? Bueno, obteniendo la grabación del hecho y subiéndola a Youtube, que es exactamente lo que hizo Wikileaks.

Ante el espionaje masivo y selectivo, gubernamental y empresarial; frente al embate aplastante de los medios oligárquicos y corporativos; ante poderes que son democráticos sólo por el adjetivo con el que ellos mismos se adornan, tenemos en nuestras manos un arma formidable para conseguir una redistribución del poder. Ahora hay que aprender a usarla.

Al mundo le urge una redistribución del poder. Debemos establecer un mínimo equilibrio entre países, entre actores sociales, entre sectores. Por muchos votos de paz que hagamos, no vamos a eliminar los afanes hegemónicos, los intereses corporativos que llevan al saqueo, las lógicas de concentración de capital que dominan a los poderes fácticos, mediáticos, financieros o delictivos. En el mundo actual debemos vivir y lidiar con eso. Pero los países pequeños y débiles, las ciudadanías, los pueblos, sí tenemos la posibilidad de enfrentarlos con menor inequidad y en condiciones de menor asimetría. En realidad ya lo estamos haciendo.

(Algo así habría debido leer en el encuentro “Nuevos escenarios de la comunicación políica en el ámbito digital 2015” que se realizó en La Habana entre el 5 y el junio pasados. Pero como suele ocurrir, salió otra cosa).

Por Pedro Miguel

Fuente: elperiodicodemexico.com

El tratado de libre comercio e inversión (TTIP), que negocian en secreto la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, ha concitado una formidable oposición ciudadana desde que empezaron las filtraciones sobre las negociaciones. Dos millones de personas ya han apoyado una Iniciativa Ciudadana Europea contra el TTIP y sigue la recogida de firmas. Además, centenares de organizaciones sociales, ciudadanas y sindicales han manifestado su oposición al tratado. Fruto de toda la presión, el Parlamento Europeo ya no lo votaría unánimemente, se ha suspendido por ahora la decisión parlamentaria y, por tanto, frenada su aprobación.

Para saber cuan bueno o malo es ese tratado, recordemos que las grandes corporaciones empresariales presionan para que el TTIP se firme cuando antes. Y, si a ellos les gusta, no puede ser bueno para la gente común. Susan George asegura que “si se firma el TTIP (más el TPP con países del Pacífico), Estados Unidos controlará el 60% de la riqueza mundial y tres cuartas partes de todo el comercio global”. Y eso no es nada bueno. “El TTIP es una gran amenaza -insiste George- porque dará a las grandes empresas la oportunidad de enterrar en Europa un modelo social que beneficie a los trabajadores”.

Pero si malo es el TTIP, peor es el TiSA del que apenas se habla. TiSA (por sus siglas en inglés) es un acuerdo sobre Comercio de Contratos de Servicios. Wikileaks ha filtrado diecisiete documentos de negociaciones clandestinas de ese tratado secretísimo. Un infame tratado para que grandes empresas y corporaciones transnacionales puedan eludir todas las regulaciones y leyes de los países y puedan bloquear o eliminar las medidas sociales y de seguridad financiera, además de privatizar los servicios públicos, porque la amoral minoría que detenta el poder económico los considera negocio, no medios para satisfacer derechos.

El TiSA condicionaría casi el 70% del comercio mundial de servicios: telecomunicaciones, comercio electrónico, finanzas, seguros, transporte, distribución, servicios profesionales, servicios postales… El diario Público, que colabora con Wikileaks, ha dado a conocer documentos del TiSA pensados y redactados para eludir las leyes de los estados y que las empresas puedan burlar cualquier control gubernamental o parlamentario.

Negocian clandestinamente el TiSA los gobiernos de Australia, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Islandia, Israel, Japón, México, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Paraguay, Perú, Taiwán y Turquía. Y también la Comisión Europea, claro, que pretende representar a los 28 países de la Unión. Es significativo que los únicos países latinoamericanos implicados en ese TiSA sean Colombia, México y Panamá, fidelísimos aliados de Estados Unidos, y que no estén Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, potencias económicas emergentes.

El TiSA, por ejemplo, busca eliminar cualquier control o limitación a transacciones y movimientos financieros, suprimir cualquier vigilancia del Estado en el sector de la especulación financiera e impedir que puedan prohibirse productos financieros peligrosos. Como los que provocaron la crisis. En definitiva, el TiSA propone una desmesurada libertad y descontrol financieros. Y ya sabemos adónde conduce ese desgobierno; a formar nuevas burbujas financieras, que estallen y haya más recesión.

El TiSA, secreto incluso cinco años después de su firma, si no lo paramos, exige no obstante transparencia total a gobiernos e instituciones públicas. Deberán anunciar qué leyes y regulaciones piensan aprobar y abrir un debate previo para que las grandes corporaciones y sus lobbies puedan impedir que sean aprobadas o modificarlas en beneficio propio… según el propio TiSA.

Además, el TiSA forzará que los datos personales en Internet queden sin la protección de los gobiernos, que los datos informáticos sean solo mercancía y que desaparezca la privacidad de los datos digitales. Pero la protección de datos no es cuestión comercial, sino un derecho fundamental de las personas. El TiSA, ha denunciado la eurodiputada Viviane Reding, quiere acabar con la privacidad de los datos, mermar hasta eliminar la neutralidad de la Red y suprimir las garantías de las personas en la Red con el viejo pretexto y falacia de la seguridad nacional.

Es evidente que se han de impedir esos tratados con presión y movilización ciudadanas y, como propone Susan George, profundizando la globalización social así como coordinando y globalizando la protesta.

 

Por Xavier Caño Tamayo (Periodista y Escritor)

Fuente: alainet.org

 

El ejército de Estados Unidos posee militares dispuestos a matar en más 150 países del mundo. El Pentágono anunció que reforzará las inversiones en las fuerzas de operaciones especiales y en la ciberguerra, para la cercana – según ellos- contienda bélica cuyo “Comando Especial” fue presentado en sociedad hace ya dos años.

La guerra que viene

No existía aún la aviación y la marina era apenas un bosquejo cuando la caballería estadounidense ya hacía de las suyas, despanzurrando en el oeste a sus propios indios, usurpándole territorio a México y planificando la invasión de aquellos países cuyas políticas de gobierno representasen una “amenaza” para los intereses expansionistas que, desde su propio nacimiento, caracterizaron a los Estados Unidos.

Desde épocas remotas y con total impunidad, justificándose en la defensa de una democracia ímproba y una libertad que en su propio territorio no es sino una mera falacia (o, en el mejor de los casos, una estatua en el río Hudson), Estados Unidos impone su voluntad a balazos y a golpes de Estado allí donde crea conveniente, ante la estéril mirada de los líderes mundiales que en su mayoría no atinan más que a ofrecer algún discreto discurso moralizador, ante los adormilados miembros de la ONU. Sin embargo -y a pesar de la seducción que el American Way of Life parece despertarle a quienes omiten opiniones ante hechos sobradamente comprobados- una nueva mirada, crítica y objetiva, desmitifica lentamente esa idea que hasta el momento ha justificado cada una de las atrocidades que el país del Tío Sam ha cometido en el rincón del mundo que se le ha antojado. “El mundo entero conoce las mentiras de Estados Unidos para intervenir países”, afirmaba hace escasos días Fawaz Mustafá, jefe de la Academia Militar y Política del Ejército Árabe Sirio.

La opinión de Mustafá, ignorada por la prensa, es la misma que muy lentamente comienza a instalarse en las voces de un buen número de observadores de a pie, que -releyendo la historia y reconsiderando el verdadero sentido de la democracia- comienzan a poner en tela de juicio el accionar perverso que los Estados Unidos aún logran esconder detrás del infame pretexto de exportar su mentada democracia.

Autoproclamados desde tiempos remotos como los portadores de la “libertad y la justicia”, Estados Unidos ha dejado un reguero de sangre a lo largo de la historia, justificando guerras absurdas y cometiendo los más atroces crímenes de lesa humanidad que aún continúan impunes. Administración tras administración, la Casa Blanca ha conseguido -contrariamente a lo que algún desinformado aún pueda considerar- obstaculizar el avance de las democracias que por sí solas pretendían afianzarse. Lo hizo inventándose enemigos para justificar cada uno de los bombardeos que perpetró con total impunidad; desarticulando mediante golpes de Estado el crecimiento de países en vías de desarrollo, inaugurando a cada instante nuevas bases militares compuestas por auténticos asesinos ansiosos por darle rienda a sus respectivas patologías, fabricándose el hallazgo de armas de destrucción masiva que nadie vio, criminalizando la libre construcción de ideologías y señalando como “patrocinadores del terrorismo” a naciones a las que aterroriza, persigue y destruye.

Según los datos del mismísimo Pentágono, el Ejército de Estados Unidos posee militares dispuestos a matar en más 150 países del mundo. Un total de 186 mil lunáticos armados que pasan diez horas del día ensayando guerras y jugando a matar en la Play Station (ver “The War on Democracy”, de John Pilger). El mismo organismo estima orgullosamente que para el año 2017 el ejército tendrá a sus hombres equipados con armas más modernas, de mayor potencia y efectividad. Tendrá en sus capacidades ofensivas un número mayor de equipos dirigidos por control remoto, tanto terrestres como aéreos, que le permitirá involucrarse en el combate con un número mínimo de bajas. Según anunció el portavoz del Pentágono, la USA Army reforzará las inversiones en las fuerzas de operaciones especiales y en el ciberdominio que refiere a todos estos equipos dirigidos por control remoto en la ciberguerra; futura –aunque según ellos cercana- contienda bélica cuyo “Comando Especial” fue presentado en sociedad hace dos años atrás. “Estamos preparados para la guerra que viene”, comentó vía Twitter uno de esos tantos soldaditos cuyo único propósito es lucirse en el arte de matar.

 

Por Montserrat Mestre

Fuente: pajarorojo.com.ar

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AGENCIAS.- Las prácticas de espionaje electrónico realizado por el gobierno de Estados Unidos y países aliados, dadas a conocer por Edward Snowden, ocasionaron un cambio geopolítico donde los países han emprendido el diseño de legislaciones que buscan crear una soberanía de la información de los ciudadanos en la era digital.

En este camino, temas como la privacidad, seguridad de la información y normas sobre la definición de jurisdicciones donde se almacenan y procesan los datos se encuentran en un área gris y lejos de una homologación global, lo que puede inhibir la innovación tecnológica y se convierte en un desafío más para el desarrollo de los negocios, según recoge el Reporte Anual de Seguridad 2015 de la tecnológica Cisco.

Países como México, Colombia, Brasil, Rusia y en la Unión Europea han forjado normativas de protección y privacidad que buscan establecer un marco de soberanía de la información, pero los esfuerzos distan de homologarse.

“Existe un conflicto entre soberanía de datos, localización y cifrado. Por ejemplo, un cliente en Brasil contrata una empresa estadounidense para un sistema pero el banco de datos de Estados Unidos está en la India y el respaldo y la disponibilidad del data center está en México.

¿Quién tiene la soberanía de los datos? Existen conflictos entre leyes de los países”, explicó en una videoconferencia el director de Ingeniería de Seguridad para América Latina de Cisco, Marcelo Bezerra.

En una consulta a expertos de privacidad realizada por Cisco para el estudio, se muestra un consenso en materia de soberanía y privacidad donde los datos personales y la información que identifique a una persona debe permanecer dentro de sus países; también la creación de una normatividad global en favor del derecho a la privacidad donde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) debe asumir un fuerte liderazgo.

En cuestión de intercepción de datos, los expertos consultados por Cisco reconocieron que se requiere transparencia en la forma y situaciones que se requiera, por ejemplo en investigaciones criminales.

“Muchos expertos coinciden en que si los principios básicos de privacidad son adoptados y estandarizados globalmente, pueden habilitar y no obstaculizar el desarrollo de los negocios”, mencionó el reporte.

“Pero la gran mayoría de la industria aún ve una falta de concordancia en los marcos legales de privacidad a nivel global, por lo que las compañías necesitan pensar en los problemas de privacidad y protección de datos de manera cuidadosa y, proactivamente adaptar sus ofertas y procesos para cumplir con las expectativas de los consumidores y las regulaciones”, agrega.

Este nuevo escenario complica el panorama de ciberseguridad de las empresas, que deben lidiar con las amenazas tradicionales como el spam hasta los ataques avanzados y con nueva ingeniería social, así como una falta de cultura de protección por parte de los usuarios que utilizan con mayor frecuencia sus dispositivos personales para acceder y realizar operaciones de trabajo.

El Reporte de Cisco da cuenta de una amplia brecha de seguridad digital que son aprovechados con mayor frecuencia por los atacantes para infiltrarse en los sistemas de las empresas y gobiernos. Por ejemplo, señala que el 60% de los usuarios no está tomando medidas de seguridad efectivas.

Para muestra, ejemplifica que el 10% de los usuarios del navegador Internet Explorer, y el 64% de Chrome utilizan las versiones más actualizadas. Una versión antigua abre la puerta a un mayor número de vulnerabilidades.

En las empresas, la realidad no es muy distinta pues una encuesta de Cisco realizada a 1,700 empresas de nueve países arrojó que menos del 50% utiliza herramientas de seguridad como parches ni configuraciones adecuadas para prevenir violaciones y garantizar el uso de las últimas versiones de los sistemas informáticos.

También mostró que el 56% de las versiones OpenSSL (protocolo utilizado para la transmisión segura de información sensible) tienen una antigüedad de más de cuatro años por lo que aún son vulnerables a la brecha de seguridad Heartbleed, dada a conocer el año pasado.

Esta situación se agrava con el crecimiento de las amenazas en Internet, con un crecimiento de 255% en ataques de spam, 250% en publicidad maliciosa y de 228% en malware a través de la plataforma Silverlight, de Microsoft, que es el nuevo blanco de los hackers luego de la actualización a la versión 8 de la tecnología Javascript, desarrollada por Oracle.

“Los problemas que teníamos antes siguen siendo muy importantes en términos de visión, y protección. Hay mucho del pasado que sigue siendo un problema crítico y es un problema el creer que la seguridad es algo que va cambiando año a año pero los problemas de antes quedan desatendidos por la preocupación de las nuevas amenazas de mayor complejidad. Esta es una de las razones por las que hay tantos problemas de la seguridad”, explicó el experto de Cisco.

De acuerdo con Cisco, las principales verticales industriales que fueron vulneradas a nivel global fueron: farmacéutico y químico, medios, manufactura, transporte y envíos, y aviación.

En América, los sectores corresponden a la aviación, medios, contabilidad, tecnologías de la información y telecomunicaciones, y empresas de servicios públicos.

 

Fuente: lacasadeljabonero.com.mx

Un recordatorio de todo lo que ocurrió en el planeta desde aquel lejano diciembre de 2012 cuando apareció el primer suplemento de internacionales de Tiempo Argentino. Un material que ahora se ve como de archivo para entender lo que ocurre, donde desfiló un centenar de expertos que volcaron su análisis tan preciso como diverso.

Si como dicen, el periodismo es la primera versión de la historia, a lo largo de los últimos dos años, el suplemento Claves del Mundo dejó registro de los acontecimientos internacionales que luego serán temas de investigación y análisis. Fueron 24 meses intensos, en los que pasó de todo. Elecciones clave para Latinoamérica y Europa, conflictos regionales, crisis, levantamientos populares, catástrofes naturales, más guerras, un nuevo Papa, para más, latinoamericano.

Todo comenzó el 5 de diciembre de 2012, cuando el entonces presidente venezolano Hugo Chávez anunciaba lo que sería su cuarta y última operación en La Habana y designaba a Nicolás Maduro como su sucesor. En el medio corrió mucha agua bajo el puente. Tanta, que casi ningún rincón del mundo quedó fuera de estas páginas.

Latinoamérica, la región más desigual del mundo, fue la que más tapas se llevó. Este año, en el continente hubo una seguidilla de elecciones clave que marcó la continuidad de los proyectos políticos que gobiernan desde hace varios años. Los últimos comicios, en las que Tabaré Vázquez venció en Uruguay, permitieron que el Frente Amplio consiguiera su tercer mandato consecutivo.

También revalidó su cargo Dilma Rousseff en Brasil, y Evo Morales hizo lo propio en Bolivia. Antes, en mayo, el presidente colombiano Juan Manuel Santos había vencido al uribismo, en una elección clave para el proceso de paz que se celebra en La Habana con las FARC.

El 2013 fue un año importante para Chile por la vuelta al poder de Michelle Bachelet, que venció a la derecha pinochetista. La asunción del empresario Horacio Cartes, del Partido Colorado, marcó el regreso a la institucionalidad democrática en Paraguay, después del golpe de Estado contra Fernando Lugo. Rafael Correa reafirmó, con tranquilidad, su poder en Ecuador. Maduro le ganó a la derecha por estrecho margen y luego debió sufrir un constante boicoteo que denunció como un “golpe de Estado”. En diciembre de 2012 también iniciaba su mandato Enrique Peña Nieto, el cuestionado presidente mexicano que este mes cumplió dos años en el poder, en medio de una profunda crisis de violencia.

La integración latinoamericana fue uno de los temas que más debates generó en las páginas del suplemento. Por allí pasaron las complejas relaciones entre la Argentina y Brasil, la amenaza que muchos suponen en la Alianza del Pacífico, los conflictos limítrofes que persisten en la región con la discusión por la salida al mar entre Chile y Bolivia. También se discutió sobre dos temas que coparon la agenda regional en la última década: la situación de los Derechos Humanos y la concentración de los medios de comunicación en cada país.

Especial cobertura tuvieron las masivas manifestaciones de junio del año pasado en Brasil por los gastos que ocasionaba la organización del Mundial de Fútbol disputado este año. Las movilizaciones se dirigieron primero contra las exorbitantes cifras que implicaba la construcción de estadios, para después pasar a cuestionar a la dirigencia política en pleno y reclamar más y mejores servicios públicos.

Al otro lado del Océano Atlántico, en Europa, las cosas no estuvieron menos agitadas. Si bien persiste la fenomenal crisis económica que golpea al continente desde 2009, el territorio es escenario de procesos sociales que provocan temor en aquellos que confían en la democracia como forma de gobierno. El avance de la ultra-derecha, que venía siendo lento y sigiloso en años anteriores, estalló en las elecciones Europarlamentarias de este año con victorias de partidos xenófobos en países como Francia, Dinamarca, Noruega y Suecia.

En ese marco, la región sigue siendo tierra de ajuste y recortes gracias a las políticas implementadas por la canciller alemana Angela Merkel. Sólo en España y Grecia, con fuerzas políticas de izquierda en ascenso como Podemos y Syriza, hay una luz de esperanza para enfrentar al ajuste con recetas distintas a las neoliberales.

Uno de los temas más importantes fue el estallido de la crisis ucraniana, un conflicto que involucró –directa e indirectamente– a Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea. La ex república soviética vive desde diciembre del año pasado sus días más difíciles. La mecha se encendió con la autodeclarada independencia del estratégico enclave de Crimea. Luego vino el levantamiento en el este del país, que pretende independizarse y para eso se alzó en armas contra el gobierno central de Kiev. Mientras tanto, la zona se fue militarizando cada vez más, con tropas de Rusia y la OTAN, en una crisis cuyo futuro y derivaciones parecen impredecibles.

También fue el año de los referéndums. El primero ocurrió en Escocia, que pretendió independizarse del Reino Unido en septiembre, aunque la mayoría de la población se pronunció en contra. Luego fue el turno de Cataluña, en un proceso secesionista complejo que finalmente llevó a la realización de una consulta no vinculante. Más del 80% de los votantes se pronunció a favor de la independencia, pero el gobierno español de Mariano Rajoy se mantiene firme en su intención de continuar unidos.

Como era de esperar, los últimos dos años tuvieron como protagonista a Estados Unidos y, en particular, al presidente Barack Obama. El mandatario tuvo que dar explicaciones a gobiernos como el de Brasil o Alemania por espiar los celulares personales de sus máximos líderes. Un escándalo que fue develado por el joven empleado de la CIA, Edward Snowden, y que obligó su refugio en Rusia, al igual que ocurrió en el pasado con Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, todavía encerrado en una habitación de la embajada ecuatoriana en Londres.

Después de llegar al poder con un discurso antibélico, el avance del grupo radical Estado Islámico (EI) le sirvió a Obama de excusa para lanzar una incursión en Medio Oriente que cuenta con el apoyo de gran parte de la comunidad internacional. Los planes del líder demócrata recuerdan más a los peores días de la gestión de George W. Bush, que al entusiasmo que provocó en personalidades del progresismo estadounidense cuando recién arribó a la Casa Blanca.

Uno de los objetivos militares de Obama es África, una de las regiones más conflictivas en el mapa global, donde la miseria, epidemias como el ébola y la guerra dejan miles de muertos a diario. Por estas páginas quedó retratado el problema de la violencia endémica en Nigeria y Sudán del Sur. También los planes colonialistas de las potencias en busca de petróleo en países como Mali.

Un párrafo aparte merece Egipto, el convulsionado país africano que desde la destitución del presidente Mohamed Mursi, en junio del año pasado, entró en una fenomenal crisis social y política. Las riendas del gobierno quedaron en manos del Ejército, cuya mano de hierro provoca muertes y detenciones a diario.

Otra zona altamente conflictiva e igualmente signada por la pobreza es Medio Oriente, donde este año los bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza dejaron miles de víctimas civiles y llamaron la atención de la comunidad internacional. Compleja por la diversidad de culturas, religiones y grupos étnicos que viven en el territorio, además de la presencia de potencias extranjeras, la región también fue escenario de la Primavera Árabe iniciada en 2011, un proceso que sigue abierto en muchos de sus países, pero que es sumamente incierto. Sobre todo en Siria, donde la guerra civil ya dejó más de 200 mil víctimas fatales y millones de desplazados.

Ese conflicto bélico es uno de los 33 existentes en todo el mapa, según informa el Programa de Datos sobre Conflictos de la Universidad de Uppsala, de Suecia. Lo que indica que hay una cosa clara: el mundo actual está en guerra. Y en el horizonte próximo no parece asomar la paz.

 

Fuente: infonews.com

El conflicto del Sáhara Occidental se cuela en el lío del petróleo en aguas de España y Marruecos en torno a Canarias. Vecinos y cooperantes en asuntos tan delicados como la inmigración o la lucha contra el crimen organizado, ambos países han tardado cuatro décadas en obtener resultados factibles para localizar crudo desde que Hassan II (padre del actual monarca, Mohamed VI) organizó la Marcha Verde, una avalancha de 350.000 civiles que, a través del desierto, tomó la excolonia africana.

La Marcha Verde se activó 11 días antes de la muerte de Franco en 1975 y ya para entonces, España había autorizado multitud de estudios geológicos sobre suelo saharaui para determinar la existencia de petróleo y gas. Los informes cartográficos, elaborados por firmas españolas y británicas, son confidenciales y están en poder del Ministerio de Defensa.

El Sáhara Occidental fue provincia española hasta 1976. Desde entonces, la administra Marruecos con presencia de cascos azules a la espera de que la ONU decrete su descolonización con un referéndum convocado en 1991 tras el alto el fuego con el Frente Polisario.

La ingravidez del proceso no ha impedido, sin embargo, que la búsqueda de petróleo haya sido “incesante”, subraya a ELMUNDO el dirigente nacionalista Carmelo Ramírez, de Nueva Canarias, para quien “el expolio de los recursos minerales del Sáhara no solo es ilegal sino que es la razón de ser de la ocupación marroquí”.

En estos años desde la Marcha Verde, Rabat ha sido activa a la hora de autorizar sondeos en toda la cornisa africana que mira a Canarias, incluyendo las costas saharauis. A través del hólding público de hidrocarburos Onhym, ha otorgado 80 permisos para prospecciones petrolíferas.

El presidente del Observatorio para la Protección de los Recursos Naturales del Sáhara (WSRW en inglés), Eric Hagen, con sede en Oslo, pasó por Las Palmas para advertir sobre las operaciones de Kosmos Energy en Bojador, un pequeño pueblo pesquero por debajo del Aaiún y en aguas que distan a solo 300 kilómetros de Canarias.

Kosmos, con sede en Bermudas, prevé iniciar los trabajos a final de este mes de noviembre, coincidiendo con el arranque de Repsol al norte de Lanzarote y Fuerteventura.

La petrolera controla el 55% de la sociedad que explota el bloque Cabo Bojador, a la que también pertenecen la escocesa Cairn Energy (20%) y la Onhym (25%). Kosmos heredó la licencia otorgada en 2002 a la estadounidense Kerr-McGee, que abandonó la zona ante la presión ejercida por los saharauis sobre las iglesias cristianas de Oklahoma para que el consejo de administración aceptara las denuncias de ocupación en Naciones Unidas.

Kosmos ha cambiado la estrategia de Kerr-McGee y para fidelizar la simpatía de la población autóctona, construye en Dajla (antigua Villacisneros, en la frontera con Mauritania) varias escuelas de capacitación especializadas en actividades auxiliares del petróleo. Según fuentes marroquíes consultadas por este periódico, Kosmos prevé extraer 220.000 barriles al día en Bojador, de ahí que resitúe su dispositivo en la zona.

La compañía abrirá una sede operativa en Dajla que se complementaría con otra base logística en el Puerto de Las Palmas para garantizar suministros, conectividad aérea y personal cualificado. Kosmos baraja darse de alta en el registro de la Zona Especial Canaria (ZEC), donde la imposición tributaria es casi nula.

El presidente de la ong por los derechos humanos Asadedh, Ramdam Messaud, reconoce que el hallazgo de petróleo daría la vuelta a la disputa territorial. “Abre una puerta a la esperanza para un desarrollo económico que desbloquee el conflicto con espacios de encuentro entre ambas partes”.

Pero el Polisario no cede. El delegado en Canarias, Hamdi Mansor, considera que los permisos de Marruecos sobre aguas saharauis son ilegales. “Existen resoluciones de Naciones Unidas que lo acreditan y todas las compañías que operen en la zona incurren un delitos contra el Derecho Internacional y la violación de Derechos Humanos. Es un robo de nuestras riquezas, ya pasó con la pesca, la arena y los fosfatos y ahora con el petróleo y el gas”.

Este verano, el presidente de la República Árabe Saharaui (RASD), Mohamed Abdelaziz, pidió a Ban-Ki Mon, secretario general de la ONU, sancionar las actividades de Kosmos.

A diferencia de Repsol, Kosmos no ha emitido informe de impacto medioambiental, pero Erik Hagen alerta de que los riesgos naturales del bloque de Bojador son “elevados” para Canarias por el flujo de las corrientes marinas, en caso de derrame.

Desde el Gobierno canario, el viceconsejero de la Presidencia, Jorge Rodríguez, rechaza las autorizaciones de Marruecos, pero reconoce que “poco o nada podemos hacer” ante un país soberano salvo pedir que “cesen y que se aplique la normativa europea medioambiental”.

Desde 1960 (dos años después de la independencia marroquí de Francia), se han ejecutado 18 sondeos en aguas marroquíes más allá de la mediana que separa la frontera náutica con Canarias. El último, operado por la anglo-turca Genel a 200 kilómetros de las Islas frente a Sidi Ifni, confirmó la existencia de crudo con un potencial de 330 millones de barriles. Kosmos sería la siguiente en verificar el hallazgo de petróleo en un área a 300 kilómetros al Sur de Tenerife y Gran Canaria.

Pero la polémica podría subir de tono. Otras petroleras están ya autorizadas para actuar en El Sáhara. La firma árabe Total gestiona el bloque Arzane en un área sobre el agua superior a Portugal; Total es la dueña de Cepsa, titular de la refinería de Tenerife.

La británicas Teredo e Imara Energy y la suiza Glencore, se reparten, El Aaiún y Tarfaya. Y en tierra firme, San leon y Glencore ultiman los estudios geológicos próximos también al Aaiún y Bojador.

En total, Rabat ha repartido siete licencias en El Sáhara, “desoyendo” a Naciones Unidas, según el Polisario. Marruecos, en cambio, zanja cualquier duda sobre la legitimidad territorial: “El Sáhara es marroquí”.

Desde 1976, Marruecos ha poblado El Sáhara con oriundos del norte. Por cada saharaui conviven tres marroquíes. Canarias dispone de tres vuelos diarios con El Aaiún. En la actualidad, en las Islas viven 42.000 marroquíes.

La población saharaui la forman unos 175.000 personas de diversas etnias, que son las que componen el censo de Naciones Unidas. Unos 100.000 viven en los campos argelinos de Tinduf. Alrededor de 75.000 han solicitado la nacionalidad española; 40.000 la han logrado y el resto está en trámites.

 

Por José Mújica

Fuente: elmundo.es

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Según Noam Chomsky EE.UU es el líder mundial en hacer guerras de agresión, el mayor crimen internacional según los Juicios de Núremberg, han utilizado su martillo en América Latina y Oriente Próximo.

Vídeo Juego de Drones por Noam Chomsky toda la verdad oculta detras de las guerras y del terrorismo

 

Los Juicios de Núremberg que siguieron a la Segunda Guerra Mundial sentenciaron que “iniciar una guerra de agresión no es solo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional, diferenciándose de los otros crímenes en que contiene en sí mismo la perversidad acumulada de los otros”. Pero hoy en día “la agresión ya no es el mayor crimen internacional”, “no se puede comparar con la destrucción de las vidas de las generaciones futuras para garantizar mayores bonos mañana”, escribe Chomsky.

Recuerda que la invasión británico-estadounidense de Irak fue un ejemplo clásico de agresión. “Los agresores destruyeron “la identidad nacional iraquí y la reemplazaron con identidades sectarias y étnicas” cuando EE.UU. instaló un Consejo de Administración sobre la base de la identidad sectaria, “una novedad para Irak”, recuerda el experto, citado por el portal AlterNet.

El politólogo subraya que ahora los chiíes y los suníes en Irak son los peores enemigos “gracias al martillo manejado por Donald Rumsfeld y Dick Cheney [respectivamente secretario de Defensa de EE.UU. y vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush] y otros como ellos que no entienden nada más allá de la violencia y el terror y que han ayudado a crear conflictos que ahora están destrozando la región”.

“El martillo fue luego recogido por el presidente Obama para destruir Libia. El resultado es que Libia está ahora desgarrada por la guerra entre milicias, mientras que el terror yihadista se ha desatado en gran parte de África, junto con una avalancha de armas que llega también a Siria”, afirma Chomsky.

El académico recuerda que las consecuencias del “terrorismo de Estado de EE.UU.” se sienten en todo el mundo, pero “más cerca de casa es más difícil hacerles caso omiso”. El politólogo menciona la avalancha de menores que huyen a EE.UU. desde América Central: “‘The Washington Post’ informa de que fluyen ‘en su mayoría de Guatemala, El Salvador y Honduras’, pero no de Nicaragua. ¿Por qué? ¿Podría ser porque cuando el martillo de Washington azotaba la región en la década de 1980, Nicaragua fue el único país que tenía un Ejército para defender a la población contra los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras que en los otros tres países los terroristas que devastaban estos países eran grupos equipados y entrenados por Washington?”.

 

¿Que país ha invadido más paises? .

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Fuente: 15mundial.com

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