Category: LIBROS


Portada de Hydra 680: la conexión entre wikileaks, edward snowden, obama y the guardian

Continuando con el ejemplo empezado por Wikileaks, el cinco de Junio del dos mil trece, el periódico The Guardian hizo la más esencial desclasificación de información segrega de los E.U.. Hydra seiscientos ochenta revive esta historia a través de las vidas de sus protagonistas: J. Assange, Edward Snowden, Ron Paul, L. Poitras y Barack Obama.

 

 

 

3loglibros

broli4

 

Fuente: youtube.com

cover libro3

Luciano Salellas, autor de los libros “Ciberterrorismo, el enemigo en la red” (Mirilla Ediciones) y “Delitos informáticos-Ciberterrorismo. Análisis y    evolución del ciberterrorismo como nuevo escenario  de conflicto mundial” (Editorial Académica Española), en colaboración con Wikipedia,  Fundación Wikimedia y PediaPress, trae a nosotros un nuevo libro “WikiLeaks y el mundo actual”.

Esta obra es el resultado de la compilación de diversas informaciones que ayudan a comprender la importancia de WikiLeaks en el mundo de hoy.  Cómo Julian Assange, desde temprana edad dio forma a esta organización que hoy es sinónimo de periodismo científico y de temor de gobiernos y multinacionales viciadas por la corrupción.

Contenidos:

El nuevo periodismo del siglo XXI.  WikiLeaks.  Julian Assange. Daniel Domscheit-Berg. Kristinn Hrafnsson. Diarios de la guerra de Afganistán.  Registros de la guerra de Irak. Filtración de documentos diplomáticos de Estados Unidos. Filtración de correos de Stratfor en 2012. Anonymous.  Partido Pirata (Suecia). Totalitarismo.

 

La adquisición de esta obra permite la continua labor de Wikipedia y la Fundación Wikimedia.

A través del siguiente enlace puede acceder a la compra de “WikiLeaks y el mundo actual”

http://pediapress.com/books/show/bd6692ef26d886366c0c08777a/

 

 

EE.UU. es un imperio de bases militares y de comercio que utiliza estos mecanismos para perseguir los intereses de las grandes compañías estadounidenses, ha declarado el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en una entrevista en exclusiva a RT en inglés.

“El Imperio de EE.UU. no es un imperio en el sentido clásico de la palabra”, sino un “imperio moderno” ha dicho el fundador del sitio web WikiLeaks,Julian Assange, en una entrevista a RT en inglés para el programa ‘Going Undergorund’. El periodista ha señalado que aunque sí se puede observar cierta expansión continental, ya que EE.UU. se ha apoderado de “territorios como Hawái, prácticamente Puerto Rico y Alaska”, la “forma predominante del imperio estadounidense” es el imperio de las bases militares y del comercio.

Assange ha explicado que EE.UU. “utiliza los mecanismos de las embajadas, las bases militares, así como su presencia en organizaciones como la ONU o el FMI, con el objetivo de asegurar acuerdos y estructuras ventajosas para las compañías estadounidenses más grandes”. Asimismo, el creador del sitio de filtraciones ha hecho hincapié en que existen ya más de 1.400 bases militares de EE.UU. distribuidas en 120 países de todo el mundo.

Assange también ha querido insistir en que cuando se habla de los intereses estadounidenses, no se trata de los intereses del trabajador medio estadounidense, sino de “los intereses de la compañías que están lo suficientemente cerca del Gobierno para que sus intereses se reflejen en lo que hacen los embajadores estadounidenses en el mundo”.

Como ejemplo de esta política, Assange ha mencionado las embajadas estadounidenses que actúan como “agentes de venta” de Monsanto, “presionando para modificar la ley europea e incluso crear sanciones u otros castigos en relación a la negativa de Europa de aceptar organismos modificados genéticamente o por su postura sobre la obligatoriedad de su etiquetado”.

“El mundo según el imperio de EE.UU.”

Assange ha expuesto sus ideas sobre el papel de EE.UU. en el mundo en su nuevo libro, titulado ‘The WikiLeaks Files: The World According to US Empire’ (‘Los archivos de WikiLeaks: el mundo según el imperio de EE.UU.’). El libro contiene un análisis de documentos diplomáticos estadounidenses relacionados con la política de Washington en Oriente Próximo.

Entre unos de los documentos publicados más importantes, Assange ha destacado los relacionados con los planes militares de EE.UU. En concreto, ha mencionado un documento del año 2006 sobre un plan para derrocar al Gobierno de Al Assad en Siria que no consistía en el apoyo de la oposición, sino en “crear paranoia” dentro del Gobierno sirio para “empujarlo hacia una reacción exagerada” y, además, “alimentar las tensiones entre los chiíes y los suníes”.

Otro documento de gran importancia publicado por el sitio web ha sido el manual de la guerra no convencional, que consiste en el uso de fuerzas alternativas para derrocar a un Gobierno, y que básicamente consiste en “infiltrar, entrenar y derrocar”, ha explicado Assange.

 

Fuente: rt.com

“EE.UU. intercepta cables diplomáticos y teléfonos celulares por todo el mundo y al mismo tiempo trata de mostrarse como un país amistoso”, escribe el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, en su nuevo libro ‘The WikiLeaks Files’, que otra vez alerta sobre el espionaje masivo que realiza el país norteamericano.

EE.UU. hizo un “avance sin precedentes” en el desarrollo de sus tecnologías de espionaje desde que se iniciara la llamada guerra contra el terrorismo, asegura en el libro Assange. “Mientras el Departamento de Estado trata de mostrar al país como un imperio amable, las antenas de radio y satélite interceptan cables diplomáticos y comunicaciones por todo el mundo”, indica el fundador de WikiLeaks citado por BT.

El libro “plantea por primera vez la cuestión de un análisis científico de la geopolítica internacional que fue revelada por millones de documentos publicados por WikiLeaks“, afirma Assange en el prólogo. La obra presenta una recopilación de los cables diplomáticos más interesantes que fueron obtenidos por la web de revelaciones.

‘The WikiLeaks Files’ fue escrito por Assange desde su oficina en la Embajada de Ecuador en Londres, donde vivió los últimos tres años. De este modo, el creador de la mencionada organización mediática internacional trata de evitar ser extraditado a Suecia por acusaciones de abuso sexual, y posteriormente, a EE.UU. donde el australiano podría enfrentarse a la pena de prisión y hasta la sentencia a muerte por publicar documentos secretos del país norteamericano.

 

Fuente: rt.com

 

(Catalonia. 240 pág). Julian Assange. “La controversial conversación entre los líderes de Wikileaks y de Google que devela la transgresión a la privacidad y la libertad en el universo online”. En el año 2013, Eric Schmidt, presidente de Google, junto a Jared Cohen, publicaron el libro The New Digital Age, en el que emitían opiniones relacionadas con una conversación (entrevista) sostenida con Julian Assange, uno de los fundadores de Wikileaks. Al leer el volumen, Assange se percató de que sus declaraciones habían sido tergiversadas, razón por la cual decide publicar la versión de aquella conversación tal cual se dio. El resultado es el libro que aquí comentamos. Pero: ¿Quién es Julian Assange? y ¿Qué es Wikileaks? Julian Assange es un “periodista, programador, ciberactivista y editor” australiano que en 2006 fundó Wikileaks, un sitio destinado a denunciar y filtrar documentos sobre asuntos de carácter público y manejados de manera poco ética por los gobiernos. Actualmente Julian Assange se encuentra, desde 2012, asilado en la embajada de Ecuador en Londres. La justicia sueca lo acusa de violación, acoso sexual y coacción, y ha pedido su detención. También el Pentágono anda tras sus pasos. La defensa de Assange argumenta que todas las acusaciones obedecen a una persecución motivada por el rol denunciante de Wikileaks.

En cuando al libro Cuando Google encontró a Wikileaks, y la conversación entre Julian Assange y Eric Schmidt, si bien el diálogo está lleno de conceptos y siglas técnicas, la publicación contiene numerosas notas aclaratorias que son de gran ayuda para el lector. Pero más allá de las cuestiones relacionadas con la tecnología e Internet, desde el punto de vista de la ciencia, lo de fondo es el uso social de la red. Este uso, e impacto político de la nueva tecnología, ha provocado alerta en los gobiernos más poderosos del planeta y, como consecuencia, ha traído la manipulación de información, censura, intromisión del Departamento de Estado de USA, atentados contra la libertad de expresión y persecución de periodistas. De hecho uno de los documentos filtrados, perteneciente al Ministerio de Defensa del Reino Unido, afirma que la principal enemigos del ejército británico son los periodistas de investigación. El volumen también toca temas como la criptografía y el Bitcoin, una “divisa no asociada a ningún país” y que podría causar muchos cambios relacionados con la economía. El manejo de la información es algo relevante en el mundo de hoy, y gracias a Internet se tiende a democratizarla y liberarla, que es lo que hace Wikileaks y Assange, con todas las consecuencias que ello involucra.

 

Por Alejandro Lavquén

Fuente: alavquen.blogspot.com.ar

Hacktivismo

El experto en tecnología y fundador del Partido de la Red explica por qué la web está produciendo “una revolución similar a la de la imprenta”. Y cuenta por qué esto transformará al mundo completamente.

“El rol del artista es hacer la revolución irresistible. El del hacker, inevitable”
(Santiago Siri, en Hacktivismo)

Hablar de hackers suele remitir a robo de datos, identidades y contraseñas. Sin embargo, sorprende que el significado de la palabra no tenga, en principio, mucho que ver con esto: “Un hacker es una persona que se vale de sus propias herramientas para entender cómo funcionan los sistemas”, define Santiago Siri. Motivado por esta idea, el fundador del Partido de la Red acaba de lanzar “Hacktivismo”, un libro que apunta a responder cómo es posible“hackear” el sistema político, o dicho de otra manera: ¿cómo pasar de la queja constante y las culpas a la dirigencia política a la transformación de la realidad?

“No se trata de quitarle poder a los políticos, sino de agregarnos responsabilidad a la hora de participar y ejercer nuestros derechos”, explica el experto en tecnología. “Si aplicamos una cultura hacker a entender los sistemas políticos, nos podemos encontrar con enfoques que nos ayuden a transformar la realidad”, agrega. Un ejemplo de esto es DemocracyOS, una plataforma que va en contra de la idea de que la política argentina tiene vicios imposibles de resolver: es una herramienta que permite votar sobre cualquier cosa, desde proyectos de ley en el Congreso a reglas de convivencia de un consorcio (y que ha sido usada en la Legislatura porteña en más de una ocasión).

Con este tipo de cambios, muy resistidos por la política tradicional, Siri asegura que estamos frente a una revolución tan innovadora como la invención de la imprenta. ¿Se sostiene esta idea? En “Hactivismo”, el autor responde algunas de estas preguntas.

– ¿Creés que va a suceder una revolución de carácter necesario? ¿Cuál?

– Yo creo que es una revolución que está sucediendo: no va a suceder o sucedió. A veces no la consideramos como tal porque nos han educado con la idea de que una revolución es agarrar las armas y ocupar el poder a los tiros. Y esas son revoluciones que tienen que ver con el siglo XX, pero no con las armas que tenemos en el siglo XXI que responden al conocimiento, no a la violencia.

Video: Trotsky, en la campaña del Partido de La Red

– ¿Qué dimensiones le asignás a esta revolución?

– Es más grande que la revolución industrial, que la de la imprenta, y su impacto está atravesando todos los sectores de la sociedad. Indudablemente la geopolítica del siglo XXI va a estar atravesada por el impacto de la red en la vida cotidiana de todos nosotros. La red llegó a 3 mil millones de personas en el planeta: su nivel de adopción es más rápido que cualquier otra tecnología de la información que se haya visto en la historia y no hay nada que indique que vaya a detenerse.

– ¿Qué sería el “hacktivismo”?

– Implica que como cualquier hacker nos valgamos de nuestras propias herramientas para ejercer nuestra curiosidad y tratar de entender mejor sin que nadie nos dicte qué es lo que tenemos que pensar de qué es la realidad política en la que estamos inmersos. El tema es que a veces para poder entender cómo funciona un sistema es necesario romperlo, porque viendo sus vulnerabilidades uno puede proponer algo superador.

– En el libro hablás de empoderamiento descentralizado. ¿Qué es esto?

– La potencia que tiene la red es tender hacia la descentralización, que es una consecuencia inevitable del impacto de la red en nuestra vida cotidiana y eso conduce a empoderarnos como ciudadanos: no se trata de quitarle poder a los políticos, sino de agregarnos responsabilidad a la hora de participar y ejercer nuestros derechos. Mi sensación es que ideas como DemocracyOS son como Wikipedia: se entienden mucho mejor en la práctica que en la teoría. Wikipedia revirtió nuestra relación con la autoridad y la forma en que aceptamos qué conocimiento es válido o no. Y creo que vamos a ver cada vez más nociones de esa naturaleza impactando en nuestras instituciones.

Lee más: Quiere hackear la política y recibe orgulloso el apoyo de Manu Ginóbili

– ¿Cómo es que se democratiza el poder con las herramientas digitales si no todos tienen acceso a ellas?

– Uno de los mitos más instalados es que Internet es algo elitista, y hay que romperlo: sólo los ricos creen que Internet es algo de ricos. Si miramos las estadísticas oficiales de la Ciudad de Buenos Aires, el 93 por ciento de los menores de 29 años accede a redes sociales al menos una vez por semana. El 100 por ciento accede a Internet. La baja de costos que implica un teléfono o una computadora que se conecta a internet, sumado a planes como las laptops del Gobierno, redujo la brecha. Existe la brecha digital, sí, pero es mucho más generacional (mis padres no están tan acostumbrados a conectarse a Internet) que socioeconómica: el nivel de acceso en zonas urbanas como la Ciudad de Buenos Aires es pleno. Eso habla del mundo en el que vamos a vivir en 20 años.

– En el libro hablás de “repensar el contrato social” a partir de la red. ¿Cómo sería esto?

– El contrato lo interpreto como una forma primitiva de software porque está vehiculizado por una tecnología de la información anciana como lo es la imprenta. Pero cuando analizás estructuralmente las dos cosas, un contrato tiene términos y cláusulas que operan sobre esos términos y el software tiene variables y funciones que computan sobre esas variables. Creo que las instituciones que vamos a construir en el siglo XXI se van a amparar cada vez más en las formas de código digital. El contrato social que vamos a ver en el siglo XXI, como la imprenta permitió repensar las instituciones e ir de la monarquía a la República, va a generar una transición de la República hacia la red que nos va a sorprender mucho.

– En este sentido, decís en el libro que “la agenda geopolítica del siglo XXI se irá programando, cada vez más, en código digital”. ¿Cómo describirías este cambio de paradigma?

– Pasar de lo impreso a lo digital es tan fuerte como fue pasar de lo oral a la escritura. En el orden de acceso, se abre muchísimo. El tamaño de un país tiene que ver con la capacidad de control que hay desde la capital hacia las fronteras. Esa capacidad de control tiene que ver con los sistemas de información que se usaban entonces: el correo postal y la imprenta. La red no reconoce fronteras y hace a una transformación cultural a escala planetaria. Internet cambió la cultura de la comunicación, pero en 20 o 30 años va a transformar a las instituciones.

Lee más: El “me gusta”, sinónimo de participación

– ¿Cómo ves el futuro del Partido de la Red en Argentina, un país donde lo territorial tiene bastante más peso que lo digital?

– Se cree, erróneamente para mi criterio, que estos cambios van a impactar primero en los países desarrollados y después en los países en desarrollo. Y es exactamente al revés: es primero en países como el nuestro donde impactan. Yo creo que es en los países en desarrollo donde la tecnología cívica va a generar más impacto porque es allí donde está la urgencia. Nosotros estamos viendo que aparecen distintos Partidos de la Red en las provincias: y eso es lo mejor de esta idea, que todos entiendan que no hay propiedad sobre esto, que no hay que pedirle permiso a nadie, sino que es de todos.

– ¿Cómo imaginás una revolución en Argentina?

– Una percepción que tengo a veces de la Argentina es que somos un país de trolls: hay mucho maltrato en nuestra retórica y nuestra forma de vincularnos con el otro. Ese alto grado de desconfianza y cinismo, consecuencia de una degeneración política que viene hace varios años, nos tiene a maltraer. Por eso vemos que muchos argentinos que triunfan lo hacen afuera. Creo que ahí hay un mensaje que tenemos que aprender a oír como sociedad: por qué nuestros referentes están afuera y no adentro. Creo que en Argentina hay que hacer un trabajo cultural muy fuerte para recuperar la confianza, y esto arranca con cada uno hacia el otro, de par a par. Esto es evidente en Argentina, pero ocurre en también en todo el mundo, sólo que acá es más acentuado. Tenemos que demostrar que se puede pensar diferente y que se puede hacer algo al respecto. Las ideas que expresa el libro son fértiles en lugares como la Argentina y otros donde se atraviesan procesos políticos fuertes.

 

Por Juan Brodersen

Fuente: clarin.com

.

La periodista e investigadora española Cristina Martín Jiménez afirmó en una entrevista a una radio portuguesa que el Club Bilderberg está directamente vinculado con la crisis económica del año 2008. Según la experta, el grupo secreto desea “crear un Gobierno mundial único en manos privadas” y “en Portugal, España y Grecia gobernó a través de la Troika”.

Jiménez, autora del libro ‘Perdidos. Los planes secretos de Club Bilderberg’, sostiene que el grupo, creado en 1954 durante la Guerra Fría como un “pacto por encima de los Estados, las democracias y gobiernos para frenar el expansionismo soviético”, ahora está formado por las “élites” que “conspiran y colocan presidentes” con el fin de “sustraer las soberanías nacionales”.

La investigadora indicó a la radio TSF que el Tratado de Lisboa, “que fue promulgado antes de la crisis“, fue diseñado para que “tanto la soberanía como el dinero de los contribuyentes acabaran en instituciones supranacionales u organismos multinacionales”.

Cristina Martín Jiménez, quien afirma haber tenido “varios problemas durante la investigación sobre el Club Bilderberg“, asegura que el grupo reúne a “los políticos, la aristocracia y la realeza europea, los dueños de los grandes bancos internacionales” y organizaciones como “la OTAN, el FMI, el Banco Mundial y la ONU” para “dirigir el planeta como si fuera un tablero de ajedrez”.

Asimismo, la escritora destaca que el “secretismo” en torno a las reuniones anuales del grupo, marcadas por la presencia de los conocidos políticos de la actualidad como Barack Obama, Bill Clinton, Tony Blair, es “muy diferente de otras organizaciones que pueden reunirse en secreto”.

 

Fuente: rt.com

La mayor filtración de la historia. Un personaje enigmático envuelto en un escándalo sexual. Cinco grandes periódicos. Un soldado acusado de alta traición. La diplomacia mundial al descubierto. Todos estos ingredientes conforman lo que ya se considera el mayor escándalo de los últimos tiempos. Y dos de sus principales protagonistas, los periodistas del Guardian David Leigh y Luke Harding, las primeras personas a quienes Julian Assange entregó los documentos secretos, nos cuentan los entresijos de la historia. Pero, ¿quién es Assange? ¿Se trata de un mesías de la transparencia política o de un ciberterrorista al que hay que perseguir? Los autores nos revelan, con todo lujo de detalles, la vida de ese enigmático personaje, su infancia en Australia, sus primeras actividades en grupos de activistas hackers, el nacimiento de WikiLeaks y los presuntos delitos sexuales que cometió en Suecia, acontecimientos que describen con todo detalle. Asimismo, el libro reconstruye la trama que permitió sacar a la luz los documentos. Desde la “conversión” del soldado Manning, a los primeros documentos secretos sobre Iraq y Afganistán, pasando por la persecución de la CIA a Julian Assange y las medidas éticas y legales que tomaron en el periódico una vez estuvieron en disposición de los documentos. El resultado de todo ello es un relato trepidante sobre cómo se fraguó el mayor escándalo de los últimos tiempos que se convierte en una lectura compulsiva a la que uno no puede poner fin hasta la última página.

 

Fuente: lsf.com.ar

 

 

El nuevo libro cuenta con los principales protagonistas de la trilogía de Stieg Larsson

ESTOCOLMO (AP)._ La inteligencia artificial centrará la trama del cuarto libro de la aclamada saga Millennium, iniciada por el ya fallecido Stieg Larsson, según reveló el autor de esta entrega, David Lagercrantz.

El sueco, autor de la novela que saldrá a la venta a fines de agosto, dijo al diario sueco Dagens Nyheter que quería dejar su propia impronta, pero también incorporar el universo de Larsson en la historia.

La novela, que todavía no tiene título en inglés, cuenta con los principales protagonistas de la trilogía de Larsson, el periodista Mikael Blomkvist y la hacker Lisbeth Salander.

El libro arranca cuando a Blomkvist lo contacta un científico especializado en inteligencia artificial, una autoridad en la materia, que afirma tener información esencial sobre los servicios secretos estadounidenses.

Lagercrantz explicó que la inteligencia artificial es un mundo con el que entró en contacto cuando en el pasado escribió sobre Alan Turing.

El matemático británico estuvo implicado durante la Segunda Guerra Mundial en el descifrado del denominado Enigma, el código empleado por los militares alemanes en sus comunicaciones.

La película El código enigma, que estuvo nominada este año al Óscar, recupera la historia de Turing, que trabajó en temas relacionados con la inteligencia artificial, un área de la ingeniería informática.

Lagercrantz dijo que el trabajo en esta secuela de la trilogía ha estado rodeado de un estricto secretismo. El autor escribió en una computadora sin conexión a internet, por ejemplo.

“Si escribes sobre Lisbeth Salander, resulta fácil volverse un poco paranoico. Uno se da cuenta de las posibilidades de hackear computadoras”, dijo Lagercrantz.

“Fue un poco extraño. Cada vez que tenía que googlear algo, tenía que hacerlo en otro PC. Además, nosotros usamos palabras en clave. Es como en un mundo de espías”.

El título en sueco de la secuela se podría traducir por Lo que no nos mata, parte de la cita del filósofo alemán Friedrich Nietzsche que se remata con “nos hace más fuerte”.

La novela se traducirá al inglés, alemán, francés, español, holandés y noruego.

EN CORTO

* Stieg Larsson, un periodista reconvertido en novelista que murió a los 50 años de un ataque al corazón, en 2004, no conoció el enorme éxito internacional que obtuvo con su trilogía “Millennium”.

* La historia fue llevada al cine en sueco y el remake en Hollywood estuvo protagonizado por Daniel Craig.

*De la saga se han vendido 80 millones de copias en 50 países de todo el mundo, según los editores Norstedts.

 

Fuente: noroeste.com.mx

Fue editora jefe de Wikileaks Central en pleno ataque del Cablegate. Ahora, organizó una red global de difusión. Mineras canadienses, pedófilos y torturadores, en la mira.

Es periodista, escritora y programadora, pero ninguna de estas etiquetas alcanza para definirla. Para honrarla, en otros tiempos bastaría presentarla como hacker, pero en los últimos años esta palabra ha sido tan criminalizada que, por eso mismo, ella está en Buenos Aires en modalidad off lines. Pocas personas en el mundo de hoy entienden por qué esos aparatitos se han convertido en radares del Gran Hermano y conocer esa parte tan oscura de la realidad global han convertido a Heather Marsh en una guerrera de la era virtual: la tecnología es para ella una herramienta para pelear, pero para defenderse, hay que andar por la calle y desenchufada.

Esta mujer menuda que usa sandalias de cuero, jeans y remera holgada se cargó el peso de mantener on line el sitio Wikileaks Central en pleno ataque de cables desclasificados. Fue su editora jefe, administradora y titular del dominio en 2010 hasta 2012, período en que combatió contra todo el ejército que intentó desacreditar la información que ese sitio revelaba, atacándolo con censuras legales y de las otras, y con ataques cibernéticos y de los otros. La experiencia le dejó tantas heridas como medallas.

Dirá Heather hoy, sentada frente a mí gracias a un encuentro que se concertó como una cita a ciegas: “Wikileaks fue una creación colectiva con un objetivo claro: ser el megáfono que amplificara las resistencias locales para convertirlas en batallas globales. Eso fue lo que nos motivó a hacer todo lo posible para tener el mayor impacto posible´´.

El primer premio por ese esfuerzo lo obtuvieron con la difusión del video que mostró al mundo la cara oculta de la invasión a Irak. El video demostraba cómo soldados norteamericanos dispara al reportero Namir noor, de la agencia de noticias Reuters, a su ayudante y , luego, a nueve testigos más. Pocos mese después cosecharon el segundo triunfo: en julio de 2010 hicieron público 92.000 documentos sobre la guerra de Afganistán. Un mes después filtraron 391.831 documentos del Pentágono que revelaron los alcances de la invasión a Irak: el uso sistemático de torturas, el saldo de 109.032 muertos y un promedio diario de 31 civiles asesinados, entre otros datos que se regaron por la web.

Para entonces habían logrado armar una red global para traducir toda la información a 16 idiomas, tener presencia en 100 países con más de 700 nodos globales y ser fuente de información de tradicionales diarios comerciales, como el inglés The Guardian, el norteamericano The New York Times, el alemán Der Spiegel o el español El País, entre muchos otros.

“De alguna manera estábamos todos sentados frente a la pantalla esperando a Mannig´´, dirá Heather sonriendo. Bradley Manning era el soldado y analista de inteligencia del ejército de Estados Unidos que dio origen al llamado Cablegate: la colección de 251.287 de cables intercambiados entre el Departamento de Estado norteamericano y sus embajadas, la mayor filtración de documentos secretos de la historia.

Para la historia quedará también el epílogo que le dio Mannig a este capítulo de la batalla contra la oscuridad: el día que el ejército de Estados Unidos lo condenó a 35 años de prisión, Manning comunicó a la prensa que a partir de ese momento debía ser nombrada como Chelsea Elizabeth, su nueva identidad sexual y su gran lección de libertad.

“Creamos Wikileaks para tener el mayor impacto global y lo logramos. Para 2012 ya lo teníamos a través de toda la red global que habíamos logrado armar a partir de Wikileaks. La organización no era en sí misma tan importante ni tan necesaria y por eso renuncié´´, dirá Heather con otra sonrisa que atenúa el impacto de la persecución de la que fueron víctimasy, en particular, el dejo amargo que le deja todo lo cosechado sea hoy asimilado a la batalla de un solo hombre.

Quizá esta experiencia es la que motiva su consejo: cuidado con el narcicismo.

Analizado desde hoy, ¿Wikileaks es un éxito o un fracaso?

No es un fracaso, al menos para mí. En 2010, si una Chelsea Manning quería difundir información al mundo la única plataforma que tenía para hacerlo era Wikileaks. Hoy en cambio. Podemos decir: nunca más vamosa necesitar esa plataforma ni ninguna otra de ese tipo.

¿Por qué?

Porque Wikileaks era una plataforma centralizada. Y hoy tenemos una comunidad global dispuesta a difundir información. Dije que con Wikileaks queríamos construir un megáfono, bueno: hoy no es necesitamos megáfonos porque ya todos tenemos nuestras propias voces. El desafío ahora es otro: globalizar esas voces.
Frentes de batalla

Las batalla de Heather no comienzan y terminan con Wikileaks, aunque están hilvanadas por un mismo hilo. Fue, por ejemplo, la primera en dar la noticia del inicio del Ocuppy Wall Street y la única en informar la verdad sobre Omar Khadr, un joven ciudadano canadiense de 15 años, capturado en Afganistán, preso y torturado en Guantánamo, donde estuvo prisionero durante 9 años, acusado sin pruebas de apoyaral terrorismo. También investigó incansablemente a una organización inglesa de abusadores de niños y niñas, la Paedophile Information Exchange (PIE), creada en los años 70 para proclamar la despenalización del sexo entre adultos y menores. Heather afirma que desde que se logró que esa organización, con fuertes vínculos con la elite del poder, se disuelva gracias a la presión social, los pedrastras se refugiaron en internet. Incluso en 2006 organizaron un llamado global al Día del Orgullo Pedófilo, a celebrarse el sábado después del solsticio de verano, que en nuestro hemisferio corresponderíaal 21 de diciembre. “El principal triunfo de esta organización es que nosotros llamemos pedófilos a los violadores de niñas y niños´´, advierte Heather, en gran parte responsable a la información que divulga Wikipedia cuando tipiamos, por ejemplo, organizaciones pedófilas´´.

 

Mineras y resistencias

Otra de sus incansables campañas es contra las mineras canadienses responsables de graves violaciones en países del sur. Explica Heather: “El sistema legal de Canadá está reado para proteger a estas corporaciones mineras, por eso el 75% de las empresas mineras que operan en el planeta tienen esa nacionalidad. Son las que están destruyendo hoy el mundo y si queremos detenerlas no alcanza con la resistencia local: hay que organizarse globalmente. A la propaganda corporativa le gusta que pensemos en términos de Estados nacionales. Eso es lo que le conviene. Le conviene también que cada protesta sobre sus prácticas ilegales, violatorias y depredadoras sean nacionales´´.

¿Por qué?

Porque nos impiden así ver la verdad. Y la verdad es que hoy nos gobiernan las corporaciones y que el Estado mismo es una corporación. La geopolítica global nos plantea el desafío de ver otra forma el mundo que nos rodea. No nos sirve más pensar a China como China o a Estados Unidos como Estados Unidos. Tampoco nos sirve plantear las batallas en términos de opciones de izquierda o derecha. Nuestra realidad está ordenada hoy de otra manera: no hay izquierda ni derecha, de la misma manera que no hay occidente ni oriente. Solo hay arriba y abajo. Arriba, laas corporaciones. Y abajo, nosotros. Porque en China, los chinos son iguales que nosotros: pobres. Pero el Estado chino es poderoso, como lo es el de Estado Unidos o el de Canadá. Ese es el orden que creó el gobierno de las corporaciones. Y eso es nuestro problema, pero también nuestra potencia: si nos pensamos juntos, los de abajo somos más, no solo en número, sino en fuerza, creatividad, potencia.

Dirá entonces que pensar cualquier lucha desde la perspectiva local es peligroso porque es reaccionario. “Cualquier persona que solo mire su problema, sin tener en cuenta cómo ese problema afecta a los demás, es reaccionaria. Pongo un ejemplo concreto para que se entienda: la gente que está protestando hoy en las calles de Ferguson, en Estados Unidos, contra la violencia policial es reaccionaria sino utiliza esa energía social para denunciar toda la violencia que ejerce Estados Unidos sobre los pueblos del mundo.´´

El desafío actual, señala Heather, es entender que acá abajo no es solo el barrio. La provincia o la nación que nos tocó en suerte sino el planeta que tenemos que habitar juntos, hermanados y solidarios.

Dirá Heather: Gaza, Fergunson o Esquel deben pensarse juntos, unidos, pero también hermanados con cualquier otro punto desde el cual sea posible organizar una respuesta. “ Es imposible pedirle hoy a la población de Gaza que haga algo más de lo que ya está haciendo, pero es posible exigirle a cualquier población del planeta que sume fuerza a la resistencia para que Gaza tenga paz´´.
La batalla final

En su libro Enlazando el caos, Heather escribió: “ Necesitamos tener fe los unos en los otros dentro del caos´´´. ¿Cómo lograrlo?

Dirá Heather que para plantear en términos globales las batallas de los de abajo, el principal problema es uno y muy concreto: la propaganda. “Estamos gobernados por la propaganda. Estamos dominados por la coerción que ejerce sobre nosotros la información que emite el marketing corporativo. Ese marketing, explica en su libro, es el que dicta una idea de orden que no es real, porque para que ese orden exista en la realidad, lo que se necesita es militarizarla: eso es exactamente lo que garantiza el poder corporativo

Dirá finalmente Heather: “Nuestra tarea es destruir ese relato´´.

Sonríe una vez más, quizás para atenuar el tono imperativo, urgente, de ese mandato.

Se despide señalando aquello que para ella es una misión y una esperanza: en un mundo donde todas las comunicaciones virtuales estén monitoreadas por las agencias de inteligencia, ha elegido compartir con nosotros cara a cara, sonrisa a sonrisa, sus experiencias, sus conclusiones y su mensaje.

La pregunta final será, entonces, práctica:

¿Alguna fórmula que recomiendes para llevar adelante y con éxito semejante tarea?

La única que conozco: trabajar sin dormir durante varios años.

Entendido.

No tengo idea en que parte del planeta estará Heather a esta hora de la madrugada

 

Más notas, info, opinión, videos o alternativa en contenidos encontralos en:
http://escabullidos.over-blog.com

ANDES – El libro presentado en la ciudad de Guayaquil titulado “La CIA contra América Latina. Caso especial: Ecuador”, del escritor ecuatoriano Jaime Galarza y el periodista Francisco Herrera Arauz, revela la permanente intromisión de ese órgano de inteligencia estadounidense y su injerencia en partidos políticos y sindicatos de este país en la década de los años 60 del siglo pasado.

Este nuevo texto se basa en entrevistas a Philip Agee (1935-2008), quien fuera identificado como un exoficial de operaciones de ese órgano estadounidense durante 12 años y el autor del libro “Inside the Company: CIA Diary”, de 1975, donde relata sus experiencias en la CIA.

Galarza dijo en entrevista con el diario ecuatoriano El Telégrafo  que “La nómina de agentes ecuatorianos de la CIA era de alrededor de 200 personas, que ocupaban en esa época (la década de los años 60 pasados) funciones diversas en el Estado: en las Fuerzas Armadas, en la Policía, en los partidos políticos del país, del centro, izquierda y derecha, en las universidades, en la  FEUE (Federación de Estudiantes Universitarios), en el movimiento sindical, entre otros”.

El escritor ecuatoriano apuntó que aunque han pasado los años, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos es cada vez más fuerte, porque a pesar de las revelaciones sobre el intervencionismo en todas partes, las necesidades de EE.UU de sustentar políticas de agresión como las de Libia, Iraq y Afganistán (…) hace que ese país, lejos de eliminar a la agencia, la haya fortalecido.

Afirmó que los métodos sobre los cuales habla Philip Agee son los mismos que actualmente emplea la CIA, lo mismo en Ecuador que en Venezuela, en todos estos procesos de desestabilización de gobiernos progresistas.

Por su parte, el periodista Herrera Arauz valoró la importancia de que esa situación sea denunciada por aquello de que podría volver a ocurrir y sugirió que su país debería pensar seriamente en enfrentar este tema con una demanda aún cuando hayan pasado 50 años, porque las violaciones a los derechos humanos no prescriben.

“(…) Destruyeron la democracia, Ecuador había tenido un período estable de democracia que fue destruido por maniobras de la CIA, como se evidencia, según cuenta Agee; luego vendrían los WikiLeaks (cables revelados por ese portal liderado por Julian Assange), en donde uno se entera de estas cosas en forma parecida y esto también es parte crítica”, afirmó.

Según dijo, es posible que hasta sean los mismos personajes, y hasta puede que el 99% de quienes estuvieron vinculados estén muertos, pero dejaron un pasado histórico que sigue repitiéndose.

Entre los hechos ocurridos en esa época en Ecuador y que hacen sospechar a los autores de la presencia en el país del órgano de inteligencia norteamericano, citaron la muerte del expresidente Jaime Roldós, en 1981, las protestas y muertes estudiantiles durante el mandato del socialiscritiano Camilo Ponce Enríquez (1956-1960) y los escenarios que debió enfrentar el expresidente Carlos Julio Arosemena (1961-1963), derrocado tras el establecimiento de las relaciones con la entonces Unión Soviética.

 

Fuente: connuestroperu.com

Lo reveló el activista australiano en una plática para una publicación de aquel país.

En una entrevista para la publicación brasileña Revista Forúm, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, habló sobre la posibilidad de trasladar la sede de la organización a Brasil.

La entrevista tuvo como principal motivo conversar sobre la publicación en portugués del libro When Google Met WikiLeakdonde Assange escribe sobre sus encuentros con Eric Shmidt, el actual presidente ejecutivo de Google.

Respecto a la mudanza de sede, Assange habló de las condiciones que se deberían presentar para que esto sucediera al ser cuestionado sobre el papel que deberían tomar los activistas en Brasil:

Los activistas brasileños deben esforzarse por crear un ambiente que sea “habitable” para WikiLeaks y nuestro equipo (para proteger el cifrado y el anonimato en la red y el Marco Civil de Internet es un paso importante en esta dirección) para que podamos mudar nuestras oficinas centrales para Brasil.

El australiano Julian Assange reside en la embajada de Ecuador en Londres desde hace 5 años, lugar donde fue cobijado por el asilo político de parte del país sudamericano.

 

Por Daniel Villalobos

Fuente: fayerware.com

Hace poco leí Dentro de WikiLeaks, de Daniel Domscheit-Berg con redacción de Tina Klopp, cuya primera edición es de 2011. Es un libro que ya fue llevado al cine en 2013 (ver al final enlaces y trailer) y así y todo no es tan conocido. Desde mi punto de vista, el libro es importante en tanto que es la palabra oficial de uno de los creadores de WikiLeaks; una de las campanas de la historia de este sitio que ya marcó sin dudas nuestra época.

En este post comparto una serie de 10 citas textuales, organizadas según un criterio de títulos que les coloqué a los fines de sintetizar las temáticas (no figuran así en el libro sino que esta es una forma de sistematización de la lectura).

El libro en sí es bastante entretenido, destacando los datos y claves que -para los recién iniciados en temas de WikiLeaks y su historia- pueden ser atrapantes. Entre los temas principales podríamos nombrar la cuestión de la filosofía de WikiLeaks, su historia y fechas importantes, tiene incluso un resumen muy bueno al final con la cronología de los hitos más importantes desde octubre de 2006 a diciembre de 2010.

Por momentos, debo confesar, el libro se torna denso en los detalles de la relación de Domscheit-Berg con Julian Assange. Tan denso que hasta hace pensar que el autor exagera y agrega innecesariamente opiniones de amor-odio para con Assange. De todas maneras, esta es su postura y visión sobre la relación entre ellos, que sin dudas juega un papel importante y se entremezclada en la médula de la vida misma de WikiLeaks.

10 citas del libro Dentro de Wikileaks #InsideWikiLeaks

1
La filosofía WikiLeaks
Aquello que en el pasado nos unió, a Julián y a mí, fue el convencimiento de que un mejor orden mundial es posible. En el mundo con el que soñábamos no había sitio para mandatarios ni jerarquías, y nadie podría basar su poder en la ocultación de conocimientos a otras personas, lo cual constituiría el principio para una interacción en igualdad. Esa era la idea por la que luchamos, el proyecto que juntos desarrollamos y que veíamos crecer con el mayor orgullo. (P. 15)
2

 

La visión externa inicial

 

Es curioso, pero un primer momento muchos daban por supuesto que tras Wikileaks se ocultaba un servicio de inteligencia secreto internacional, y que se trataba de un llamado honeypot: es decir, que se ofrecía una plataforma a todo aquel que quisiera divulgar una información, con el fin de atrapar a los delatores tan pronto como cargasen material realmente explosivo en la página. (P. 17)
3

 

Relación con Assange

 

En una ocasión, cuando mi relación con Julián ya estaba muy degradada, me dijo que sin Wikileaks sería un Don Nadie. Y que solo había participado en el proyecto porque no sabía que hacer con mi vida. Tenía razón. Wikileaks fue lo mejor que me había pasado hasta entonces en la vida. (P. 19)
4
La primera explosión mediática: El caso de la banca Julius Bär
“En un primer momento casi llegamos a creer que nuestros adversarios podrían con nosotros. Los abogados de la parte contraria consiguieron resolución provisional del juez competente en California. El juzgado de California contaba con un motivo muy simple: el dominio wikileaks.org ya estaba registrado. El bufete había alegado que se trataba de “secretos empresariales” robados por un “antiguo trabajador” (…) El juez admitió la instancia. El sitio wikileaks.org fue en consecuencia eliminado de Internet. Nos habían borrado del mapa. Por lo menos eso es lo que ellos creían. No tenían ni idea de uno de los fundamentos en los que se basa el principio de Wikileaks, que consistía en lo siguiente: tan pronto como alguien eliminaba un sitio de la red, en otro lugar del mundo se creaban cientos de réplicas. Por esa razón, era casi imposible taparnos la boca. Se desató una oleada de indignación por todo el mundo (…) Los periodistas fueron lo bastante inteligentes para hacer alusión a las casi doscientas páginas web a través de las cuales se podía seguir accediendo a Wikileaks (…) Todo culminó en un titular de la CBS News: “Freedom of Speech has a Number”. La libertad de expresión tiene un número. Y ese número era la dirección IP de Wikileaks: 88.80.13.160. Nosotros éramos ese número. Y uno bastante importante” (…) la culminación de todo ello llegó cunado fuimos capaces de oponer resistencia a aquellos arrogantes abogados. Apenas diez días después el juez revisó su precipitada sentencia y la página volvió a ser conectada. (…) fue la presión de la opinión pública quien lo consiguió. Una semana más tarde, el banco Julius Bär retiró la demanda. (…) Por cierto, nunca volvió a presentarse una demanda contra WikiLeaks”. (P. 29 a 30)
5

 

Verano del 2008

 

“Nuestra infraestructura se tambaleaba bajo el peso de los cada vez más numerosos envíos y visitas a nuestra página. En principio era positivo crecer, tal como había sucedido. Pero en realidad nuestra infraestructura técnica era una osadía irrespondable. Si alguien hubiera descubierto entonces el emplazamiento de nuestra máquina, lo hubiera tenido muy fácil para darle el golpe de gracia a WikiLeaks”. (P. 37)
6

 

Premio de la Prensa de Amnistía Internacional 2009

 

“El galardón premiaba la filtración sobre los asesinatos por encargo de la policía keniana, que había matado a más de 1700 personas y secuestrado a más de 6500. Dos activistas pro derechos humanos kenianos de la Oscar Foundation habían descubierto el complot y habían escrito un informe al respecto. Julián llegó tarde a la entrega de premios. En el auditorio habría tenido la ocasión de hablar ante muchas personas a las que, por aquel entonces, no teníamos acceso de ninguna otra forma. La concesión de ese premio debía abrirnos muchas puertas, pues nos serviría como garantía ante muchas críticas: al fin y al cabo, si Amnistía Internacional te concedía un premio, tu labor no podía ser tan inmoral, ¿no? (…) La excusa que puso Julián por no haber llegado a tiempo a la entrega de premios habría podido llenar páginas y más páginas de un libro de espías; aún recuerdo que aseguró que dos policías lo habían estado siguiendo. En otra ocasión, me explicó que había perdido el vuelo porque estaba resolviendo un complejísimo problema matemático. A pesar del tiempo que había pasado con él, nunca supe a ciencia cierta cuándo mentía y cuándo decía la verdad. (P 70 – 71)
7
Sobre la mutación de Assange
“No pongas en duda al líder en tiempos de crisis” Esta frase casi tenía potencial cómico. Julian Assange, el revelador de secretos en jefe y el crítico militar más mordaz en misión de paz global, se había acercado también de palabra a los poderosos a los que pretendía combatir. (P. 181).
8
Assange dictador

 

La conversación en el chat que mantuve con Julian sobre mi suspensión también fue grabada, y se publicó a través de Wired. Todavía no sé quién facilitó aquella conversación a esa revista de habla inglesa. (…) En ese caso no se trataba de un asunto privado, sino de la cultura de la comunicación de WikiLeaks. Los registros del chat ilustran el estado en el que se encontraba entonces el proyecto, el tono y los argumentos con el que estaba siendo manipulado. Puedo afirmar una y cien veces que Julian era un “dictador”. (P. 197)
9
Openleaks

 

El verdadero problema de WikiLeaks fue que tuvo que satisfacer demasiadas exigencias al mismo tiempo. WikiLeaks gestiona sola todo el proceso de traición de secretos digitales: las fuentes cuelgan sus documentos, el equipo de WikiLeaks los limpia de metadatos, verifica los envíos y redacta las notas adjuntas sobre el contexto. Al final, todo eso se publica en su página web. Pero llegó un momento en el que ya no nos era posible llevar a cabo todas esas tareas. Nos acribillaban a envíos y habríamos necesitado cientos de voluntarios trabajando a destajo para salir adelante. Así pues, constantemente debíamos decidir qué filtraciones publicábamos y cuáles permanecían sin publicar en nuestros servidores, junto a otras miles. Esas decisiones nos superaban. Y es muy probable que decepcionásemos a muchos informadores que habían asumido un gran riesgo y que aún hoy esperan una recompensa a la valentía con la que revelaros documentos secretos con la esperanza de contribuir a crear un mundo mejor. (…) Pero  en WikiLeaks se habían reunido demasiados hilos en una sola mano (la mano de Julian Assange) y eso nos convirtió en un importante actor dentro del ámbito de la política internacional. No tenía ya ningún sentido hablar de neutralidad, aunque un día nos hubiéramos comprometido a mantenerla (…) la neutralidad era uno de los principios fundamentales de WikiLeaks. (P. 240 a 241)
10
OpenLeaks perfecciona procedimientos de WikiLeaks
Con OpenLeaks, hemos decidido emprender un nuevo camino y que sean varios los hombros que acarreen con la responsabilidad (para ser exactos, los hombro que mejor preparados están para ello). (…) Si una fuente opina que la prensa local será la que mejor podrá gestinoar un documento, esta debe disponer de él. En cambio, si la fuente cree que los documentos deben estar en manos de Amnistía Internacional, la decisión también es suya. Esa idea se encontraba ya en la base de nuestra candidatura ante la Knight Foundation. Ahora, con OpenLeaks, la hacemos realidad. (P. 242).
Para seguir leyendo. El Quinto Poder.

 

 

Fuente: educomunicacion.com

A %d blogueros les gusta esto: