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Google entregó un paquete de correos privados de tres periodistas del WikiLeaks al Gobierno de Estados Unidos. El Departamento de Justicia anunció que su prioridad es arrestar a Julian Assange.

El pasado 20 de abril el sitio de filtraciones WikiLeaks informó en su cuenta de Twitter que Google fue “forzado” por el Gobierno de los EEUU a entregar correos personales de tres de sus investigadores. El tuit contiene el enlace de una publicación de 2015 que refiere que Sarah Harrison, Joseph Farrell y Kristinn Hrafnsson fueron notificados tres años después por Google sobre un pedido del Gobierno norteamericano de entregar todos sus correos electrónicos (enviados, recibidos, borradores y borrados),  cuentas bancarias asociadas a las direcciones IP y datos de navegación para la investigación de presuntos hechos de conspiración y espionaje. Los responsables del sitio se enfrentan a una pena de prisión de 45 años.

“El Gobierno de los Estados Unidos está reclamando la jurisdicción universal para aplicar a los periodistas y editores la Ley de Espionaje, el Estatuto General de Conspiración y la Ley de Fraude y Abuso Informático, un horroroso precedente para la libertad de prensa en todo el mundo”, denunció WikiLeaks. La organización añadió que a pesar de que sus periodistas no utilizan los servicios de Google para comunicarse entre ellos y sus fuentes, las órdenes de búsqueda representan una agresiva invasión a la privacidad.

Una prioridad

La cadena CNN informó que fuentes del Departamento de Justicia confirmaron que están en preparación cargos criminales contra el fundador del sitio, el australiano Julian Assange. En una conferencia de prensa, el fiscal general Jeff Sessions dijo que el arresto de Assange era una “prioridad”. El funcionario sostuvo que las filtraciones fueron muy lejos y algunas de ellas son bastante graves. “Sí, es una prioridad”, afirmó respecto al arresto de Assange, quien se encuentra refugiado hace cinco años en la Embajada de Ecuador en Londres. El país suramericano le concedió el asilo, pero el Gobierno británico le niega el salvoconducto para salir del país y mantiene una estricta vigilancia sobre la sede diplomática para arrestar a Assange en caso de que ponga un pie afuera. El programador está acusado de delitos sexuales en Suecia. No obstante, el temor del ciberactivista es que si se presenta ante la justicia sueca termine siendo extraditado a los EEUU, donde manifiesta que podría ser condenado a la pena de muerte bajo la acusación de espionaje.  Sessions agregó que están intensificando los esfuerzos para llevar a la cárcel a todas las personas que puedan estar involucradas en nuevas filtraciones. En cambio, se negó a responder si la investigación y eventual condena se harían extensivas a medios como CNN o el New York Times, que en su momento publicaron los documentos filtrados por WikiLeaks. La pregunta lo tomó por sorpresa y, tras farfullar tanteando unas palabras, terminó evadiendo la consulta.

Por su parte, el presidente Donald Trump se mostró conforme con el proceso entablado contra WikiLeaks a pesar de que durante la campaña presidencial se había declarado admirador del portal. Su excontendiente, la demócrata Hillary Clinton, resultó muy golpeada por las filtraciones que revelaron los métodos poco limpios utilizados en las primarias demócratas para sacar de la carrera a Bernie Sanders, su posición favorable a intervenir secretamente en Siria, los elogios proferidos a los banqueros de Wall Street en una conferencia por la que recibió un pago de USD 225.000, entre otros puntos. Clinton había apuntado a Rusia de estar detrás del robo de información para beneficiar a Trump.

Entretanto, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, acusó a WikiLeaks de ser una agencia de inteligencia no estatal hostil y que opera fuera de las protecciones de la primera enmienda de la Constitución norteamericana, que en uno de sus puntos prohíbe la creación de leyes que restrinjan la libertad de prensa y de expresión.

Por su parte, Google alegó que la entrega de datos se efectivizó en cumplimiento de una orden oficial del Gobierno, que además incluyó una orden judicial de no hacer público el pedido. En tanto, desde Wikileaks cuestionaron que no se haya dado un aviso previo a fin de preparar la defensa para un litigio donde se discuta y se garanticen los derechos a la privacidad, asociación y libertad contra posibles pesquisas ilegales. El equipo legal del sitio sostuvo que la orden de “tomar todo” es inconstitucional y que Google entregó los datos sin dar tiempo a los afectados para ejercer el derecho a la defensa de su privacidad.

El complejo militar-industrial

En un artículo publicado en el Washington Post, Assange salió al paso de los ataques contra su equipo, pero que lo tienen a él como principal objetivo. En un pasaje recordó un discurso pronunciado por Dwight D. Eisenhower durante el último día de su mandato como presidente, el 17 de enero de 1961. “«Ike » famosamente había advertido a la nación de «ponerse en guardia contra la adquisición de una influencia injustificada, sea deseada o no, por parte del complejo militar-industrial. El potencial de un desastre por el ascenso de un poder fuera de lugar existe y persistirá«”, recordó Assange.

A renglón seguido comparó el discurso de Eisenhower con la misión de WikiLeaks resaltando que su actividad es publicar verdades sobre los excesos y abusos cometidos en secreto por los poderosos. Enfatizó que está convencido de que su labor no conviene a quienes pretenden evitar uno de los principales valores que caracterizan a la sociedad norteamericana: “el debate público”.

En otro pasaje aseveró que sus motivaciones son las de publicar contenidos de interés periodístico, como lo hacen el New York Times y The Post, verificando previamente su autenticidad y protegiendo la identidad de los agentes que puedan estar en riesgo.

Posteriormente, en clara alusión a las declaraciones del director de la CIA, Assange respondió que “somos caracterizados erróneamente como servidores de potencias extranjeras hostiles que odian a Estados Unidos. Sin embargo, tengo una gran admiración por América y por la idea de América. El único interés de WikiLeaks es expresar verdades constitucionalmente protegidas, las cuales sigo convencido de que son la piedra angular de la extraordinaria libertad, éxito y grandeza de los Estados Unidos”. El cambio de estrategia

El Gobierno de EEUU habría estado expectante respecto a una eventual victoria de la oposición en las elecciones presidenciales de Ecuador realizadas a principios de este abril. De esta manera, estaban a la espera de que un gobierno contrario a la línea de Rafael Correa expulse a Assange de la Embajada y facilite su arresto. En cambio, en los comicios resultó ganador el oficialista Lenin Moreno, quien garantizó que seguiría brindando refugio al periodista australiano. Las presiones serían tales que el gobierno de Rafael Correa terminó cediendo en parte, pues en noviembre pasado, una semana antes de las elecciones en EEUU, la Embajada cortó la conexión de internet a Assange con el supuesto fin de evitar posibles injerencias en los comicios.

El “perdón”

Entre sus últimas medidas antes de abandonar la Casa Blanca, el 17 de enero pasado Barack Obama concedió el “perdón” a Bradley Manning, un exagente de la inteligencia militar que filtró en 2010 miles de documentos clasificados sobre la guerra de Irak y Afganistán, entre ellos un video llamado “asesinato colateral”. El material es una grabación tomada desde la cámara de un helicóptero del Ejército norteamericano y registra un ataque contra civiles ocurrido en Irak en 2007, que provocó la muerte de doce personas, entre ellas dos corresponsales de la agencia de noticias Reuters.

Manning, quien se sometió a una operación para cambiar de sexo y adoptó el nombre de Chelsea, fue condenado a 35 años de prisión e intentó suicidarse en dos ocasiones en su lugar de reclusión, una cárcel militar de Kansas. El exsoldado tenía 23 años cuando filtró los reportes y durante el juicio se comprobó que presentaba trastornos de identidad sexual y que quedó muy afectado por la guerra durante el tiempo que prestó servicios en Irak. Su liberación debe hacerse efectiva el 17 de mayo.

Por último, cabe recordar que en 2013 el Gobierno de EEUU se vio afectado por otro escándalo por las filtraciones de Edward Snowden, un excontratista de la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) que reveló las operaciones de espionaje contra ciudadanos norteamericanos y gobiernos extranjeros. Snowden se encuentra actualmente en Rusia, donde en primer lugar se le concedió un asilo temporal y luego un permiso de residencia por tres años. El plazo vencía en agosto de este 2017, pero el Gobierno ruso otorgó una prórroga por el término de “un par de años más”.

 

Fuente: es.rodexo.com

Hay muchos ciudadanos estadounidenses que ahora están animando a la represión de las manifestaciones en los Estados Unidos, y nos gustaría recordarles a estas personas que existe el derecho a reunirse por cualquier razón. Si ese derecho fuera despojado del pueblo, habría muy poco para impedir que el gobierno despojara lentamente a los ciudadanos de otras libertades, ya que muy pocas personas podrían legalmente denunciar tales acciones.

LWS112 FERGUSON (MISURI, ESTADOS UNIDOS). 20/11/2014 Un manifestante permanece ante los agentes que custodian el Departamento de Policía de Ferguson, en Misuri, en la madrugada del 20 de noviembre de 2014. El gobernador de Misuri (EEUU), Jay Nixon, declaró el estado de emergencia ante la posibilidad de que se produzcan disturbios tras el fallo de un jurado en el caso de la muerte del joven negro Michael Brown a manos del policía blanco Darren Wilson, que se espera para antes de que concluya el mes.La declaración del gobernador tiene una vigencia de 30 días y activa el despliegue de la Guardia Nacional para asistir a la policía estatal y local en caso de que se desate la violencia en Ferguson, un barrio a las afueras de la ciudad de San Luis donde falleció Brown el pasado 9 de agosto.

EFE/LARRY W.SMITH

Con lo que parece ser el comienzo de una nueva guerra contra la Primera Enmienda, varios estados están tomando medidas para detener las manifestaciones públicas, como el estado de Minnesota que promueve un proyecto de ley que haría a los manifestantes responsables de los costos de la policía. Al mismo tiempo, los periodistas están siendo arrestados por cubrir las protestas.

En el caso “De Jonge (de 1937) contra el estado de Oregon”, la Corte Suprema de los Estados Unidos escribió que “el derecho a la asamblea pacífica es un derecho afín a los de la libertad de expresión y de la prensa libre y es igualmente fundamental”.

Aunque ninguno puede negar que la violencia puede y tiene lugar en las protestas, la mayoría de los manifestantes son pacíficos, y esta información viene directamente del Jefe de Policía de DC. Y sin embargo, desde las manifestaciones de Occupy a Standing Rock, vemos secuencias de video de la policía atacando a manifestantes pacíficos, que más tarde reclaman la violencia en nombre de los manifestantes a pesar de la evidencia en video.

Un problema inmediato para los manifestantes con el proyecto de ley sucede en Minnesota, en cualquier momento la policía puede afirmar que se sienten amenazados sea verdad o no. En un país en el que simplemente tener un cigarrillo electrónico puede hacer que te maten, cualquier número de gestos modestos se pueden considerar una “amenaza”. El proyecto de ley de Minnesota tiene la intención de reprimir fácilmente a las manifestaciones.

Este defecto ya ha sido reconocido por el representante demócrata John Lesch, quien calificó el proyecto de ley de “demasiado vago”.

“El proyecto de ley en sí no se piensa realmente en cómo se aplicaría. Realmente estaba lanzando carne roja a los grandes fanáticos de Trump a quienes realmente no les gustan las protestas, a menos que por supuesto sea su protesta “.

La directora legal de la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles) de Minnesota, Teresa Nelson, se hizo eco de estas preocupaciones y advirtió que el proyecto de ley podría habilitar al gobierno para elegir los tipos de manifestantes que perseguirán hasta en un tribunal civil. Nelson continúa:

“Mucha gente puede tener la capacidad de sentarse en la cárcel por un par de días, pero no la capacidad de gastar cientos de miles de dólares en respuesta a un acto de desobediencia civil. Así que creo que disminuiría significativamente el número de personas que están dispuestas a protestar, porque simplemente no pueden pagar la deuda aplastante que generaría “.

Según el autor del proyecto de ley, el representante Nick Zerwas, ese es precisamente el punto:

“Es una táctica, pero tiene un costo. Usted viola la ley para demostrar algo y entonces usted paga la pena. ”

El proyecto de ley de Minnesota se denomina “altamente racializado” debido al hecho de que está dirigido al movimiento BLM (Blacks Lives Matter), que ni los partidarios ni los críticos del proyecto de ley niegan. En un comunicado del presidente de NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) de Minneapolis, Jason Sole, dijo:

“Es sólo otra manera de decir, OK, si no se detienen y nos permiten ejecutarlo como queremos ejecutarlo, vamos a seguir penalizándolos. Siempre ha sido la respuesta cuando la gente quiere levantarse. Si nos fijamos en el movimiento por los derechos civiles, la gente fue golpeada, tenía perros. Esta es otra manera de decirnos que nos quedemos en nuestro lugar.

Mientras tanto, al menos seis periodistas fueron arrestados mientras cubrían las protestas que tuvieron lugar durante la toma de posesión de Trump en Washington (otros informes indican que había siete). Evan Engel, Alexander Rubinstein, Jack Keller, Matthew Hopard, Shay Horse y Aaron Cantu fueron arrestados junto con otros 230, aunque niegan participar en la violencia. Suzanne Nossel, la directora ejecutiva de Pen America, hizo la siguiente declaración:

“Estas acusaciones de delitos son extrañas y esencialmente inéditas cuando se trata de periodistas aquí en Estados Unidos que simplemente estaban haciendo su trabajo. Ni siquiera estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado. Estaban en el lugar correcto.

Para añadir a las circunstancias “extrañas” de la situación, el jefe de policía provisional Peter Newsham declinó abordar los detalles de la detención masiva, ni comentaría por qué los periodistas fueron acusados. Lo siguiente es un extracto de US News:

Peter Newsham dijo a USNews que no podía confirmar que ordenó la detención en masa y dijo que no podía comentar por qué algunos periodistas fueron acusados mientras que al menos otros cuatro se les permitió retirarse.

Si continúan apoyando el hecho de que estos periodistas fueron arrestados, considere esto: según USA Today, los otros cuatro que se les permitió salir eran representantes de los medios de comunicación, y ninguno de ellos fue acusado. Incluso si usted siente que la policía estaba justificada en arrestar a los periodistas arriba mencionados, usted todavía debería estar enojado con los dobles estándares cuando se trata del tratamiento de los principales medios de comunicación.

Hay muchos ciudadanos estadounidenses que ahora están animando a la represión de las manifestaciones en los Estados Unidos, y nos gustaría recordarles a estas personas que existe el derecho a reunirse por una razón. Si ese derecho fuera despojado del pueblo, habría muy poco para impedir que el gobierno despojara lentamente a los ciudadanos de otras libertades, ya que muy pocas personas podrían legalmente denunciar tales acciones.

 

Fuente: anonhq.com

Traducción y adaptación: Luciano Salellas

Espionaje electrónico

Los rusos le dicen “kompromat”: usar información política en contra de una persona para dañar su imagen o chantajearla.

“Material comprometedor” es lo que significa esa composición de palabras en ruso y que se usa como táctica en contra de figuras públicas nacionales y extranjeras.

Para las agencias de inteligencia de Estados Unidos, una suerte de “kompromat” es lo que está en investigación.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) concluyó que hubo una inferencia ilegal vía ataques cibernéticosen la elección presidencial de este año.

  • ¿El origen? Rusia, presuntamente con un grupo de hackers llamados The Dukes.
  • ¿El responsable? El presidente ruso Vladimir Putin, o al menos eso dice el gobierno de EE.UU.
  • ¿El objetivo? La campaña presidencial del Partido Demócrata y su candidata, Hillary Clinton.
  • ¿El efecto? Un golpe en la campaña de los demócratas.

Pero hay otra duda que, a falta de la publicación de investigaciones de inteligencia, se ha podido conocer poco a poco conforme se revela parte de la trama que vivió el Partido Demócrata este año: cómo ocurrió la interferencia vía ataques informáticos supuestamente orquestados desde Moscú.

El email que causó todo

“Robar información con propósitos políticos o económicos es tan viejo como la humanidad”, apunta Ciaran Martin, el jefe del Centro Nacional de Ciberseguridad de Reino Unido.

Pero lo nuevo es la forma en que se está haciendo, y en todo ello internet “da la oportunidad a la gente a hacerlo en una escala diferente”, advierte Martin a la BBC.

La campaña de Clinton y el Partido Demócrata fueron objeto de múltiples ataques que causaron el robo de información, pero uno fue el de mayor relevancia.

John Podesta era el jefe de la campaña de Hillary Clinton, un antiguo asesor del presidente Barack Obama y parte del equipo de la Casa Blanca.

En marzo pasado, cuando estaba en marcha la campaña de las primarias demócratas, Podesta recibió una alerta de correo electrónico.

Era una como la que recibe cualquier persona que usa el servicio de Gmail y que dice en letras grandes sobre un fondo rojo “Alguien tiene tu contraseña”.

Imagen del correo de

“Es legítimo”

Ese correo es el que cualquier usuario del correo de Google recibe cuando ocurre un inicio de sesión sospechoso, desde un lugar inusual o en un dispositivo desconocido.

Para proteger la seguridad de la cuenta, pide que el usuario cambie la contraseña inmediatamente y de esa manera quede bloqueado cualquier nuevo intento de ingreso cuando la clave fue robada.

Podesta no hizo clic al instante, sino que envió ese mensaje a su equipo de soporte técnico y ciberseguridad para que se encargaran de comprobar la veracidad de la alerta.

“Este es un correo legítimo”, fue el diagnóstico de Charles Delavan, del equipo técnico de Clinton, el 19 de marzo pasado, según una investigación de The New York Times.

Podesta no era el único que había recibido el correo, sino que se trataba de una oleada de correos dirigidos a miembros del Comité Nacional Demócrata y los miembros de la campaña de Clinton.

“Phishing”

Hacer clic en el botón cambiar contraseña” de ese correo fue quizás el error que desencadenó uno de los mayores golpes a la campaña de Hillary Clinton.

John Podesta acababa de entregar su contraseña genuina con un método de hackeo ampliamente conocido llamadophishing” o suplantación de identidad.

La web sobre ciberseguridad Techtarget explica que 80% de los usuarios que reciben este tipo de mensajes fraudulentos caen en el error.

“La fuente ilegítima debe parecer un individuo conocido y de confianza”, Google en el caso de Podesta.

“Hay información dentro del mensaje que apoya su validez“, como las imágenes del buscador, un mensaje bien escrito y lógico.

“Y la petición que el individuo hace parece tener una base lógica“: en este caso mostraba los datos sobre la supuesta entrada ilegal a tu cuenta.

El Comité Nacional Demócrata hizo público en junio el hackeo, pero desde abril el partido tuvo conocimiento de que ordenadores habían sido infiltrados, correos electrónicos intervenidos y los chats espiados.

La entonces directora del CND, Debbie Schultz, calificó como “grave” lo sucedido y dijo que rápidamente se tomaron medidas para “expulsar a los intrusos y asegurar la red”.

Ataques desde Moscú

Desde junio, Schultz denunció la intromisión, pues dijo que la firma de seguridad CrowdStrike, contratada por los demócratas.

La firma identificó dos grupos de atacantes, uno llamado Fancy Bear que acababa de entrar al sistema, y otro que llevaba allí casi un año y se denomina Cozy Bear.

Ambos son nombres utilizados por un grupo de ciberespionaje vinculado al gobierno ruso que los investigadores del FBI han llamado The Dukes (los duques), explica desde Moscú el periodista Andrey Soshnikov, experto en temas de seguridad de BBC Rusia.

Toni Gidwani, exanalista del Pentágono y consultora de la firma de ciberseguridad Threat Connect, dijo que este año el mundo ha detectado “un descarado número” de ataques desde Moscú.

“A los rusos no parece importarles que estas actividades les sean atribuidas. Están dispuestos a descargar una tremenda cantidad de información personal y privada como parte de estos ataques”, dijo Gidwani a la BBC.

Sin embargo, desde Moscú se sigue cuestionando que hasta ahora el gobierno estadounidense no haya presentado las pruebas que tuvo desde hace meses que se dio a conocer la intrusión al Partido Demócrata.

“Este cuento de ‘hackeos’ se parece a una pelea banal entre funcionarios de seguridad estadounidenses sobre sus esferas de influencia”, dijo Maria Zakharova, la portavoz de la cancillería rusa.

Expuestos

Neera Tanden fue una de las asesoras de Hillary Clinton cuyos correos electrónicos fueron publicados en internet.

Dice a la BBC que “era como una humillación diaria” el ver todos los días nuevos correos electrónicos publicados y comentados en la televisión de EE.UU.

¿Fue la diferencia entre el triunfo y la derrota de Clinton? “Absolutamente”, responde.

No solo los correos de Tanden, sino múltiples correos de Podesta y otros demócratas de alto rango mostraron una serie de golpes bajos del partidoen las primarias en contra del otro contendiente, Bernie Sanders.

A eso se sumaron miles de correos publicados por WikiLeaks, antes y después de la Convención Nacional Demócrata que nominó a Clinton, y cuyo origen se ha negado a revelar su fundador, Julian Assange.

“Editores que publican información periodística durante una elección es parte de una elección libre”, dijo Assange a The New York Times en una declaración en la que niega que haya sido la intención de WikiLeaks dañar a Clinton o ayudar a Trump.

“No” era legítimo

Donald Trump ganó la elección presidencial del 8 de noviembre con 305 contra 233 votos del Colegio Electoral, una mayoría más amplia de la que los números optimistas del republicano hubieran previsto.

El presidente electo ha dicho que es “ridículo” presumir que él estaba enterado de cualquier intento de hackeo ruso o que se hubiera coordinado con el gobierno ruso para ganar la presidencia.

Pero para el gobierno de Obama y los demócratas, no es una historia terminada.

En sintonía con la conclusión de una investigación de la CIA, respaldada este viernes por el FBI, el presidente de EE.UU. también ha responsabilizado al gobierno de Rusia de los ciberataques.

“No pasa mucho en Rusia sin Vladimir Putin”, dijo este viernes el presidente estadounidense, pues “esto ocurrió en los niveles más altos del gobierno ruso”.

El jueves adelantó que EE.UU. tomará acciones en respuesta a este golpe cibernético.

Pero quizás este “kompromat” pudo haberse evitado si el asesor de seguridad de los demócratas no hubiera cometido el errorque le reconoció en entrevista a The New York Times: haber olvidado escribir un “not” en su respuesta en inglés a John Podesta.

Es decir, no haberle escrito “This is ‘not’ a legitimate email”, en español: “Este no es un correo legítimo”.

 

Fuente: bbc.com

Después de reclamar por la vida de más de un cuarto de millón de personas; causando la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial; y encendiendo las llamas del estado islámico de Irak y Siria (ISIS), la guerra civil en Siria que comenzó en 2011 como una protesta pacífica contra el presidente Bashar al-Assad. Más tarde se convirtió en una guerra de representación internacional, indicando el posible inicio de una Tercera Guerra Mundial. Al menos, eso es lo que el Occidente y los principales medios de comunicación quieren que usted crea.

Sin embargo, la verdad es que Estados Unidos y sus aliados están usando los “crímenes de guerra” y los “crímenes de proporciones históricas” en Siria para prolongar la guerra por poderes, derrocar Assad y anexar a un país independiente. Lamentablemente, las Naciones Unidas, Amnistía Internacional, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y otros “partidos interesados” (incluidos los principales medios de comunicación), apoyan a Occidente en su intención maliciosa.

syria

La demanda occidental

“Rusia y el régimen sirio deben más que una explicación al mundo de por qué siguen atacando hospitales e instalaciones médicas, niños y mujeres”, dijo recientemente el secretario de Estado estadounidense, John Kerry. Kerry pidió una investigación sobre los ataques militares rusos y sirios contra civiles y centros médicos en Aleppo, como crímenes de guerra.

“Existe evidencia clara y abundante de que el régimen de Assad y el gobierno ruso están cometiendo crímenes que incluyen, entre otros, ataques deliberados contra civiles, castigo colectivo, hambre como instrumento de guerra, tortura, asesinato, trato inhumano de prisioneros y uso de armas químicas en el campo de batalla “, afirmó The Washington Post.

“La antigua ciudad de Alepo, un lugar de civilidad y belleza milenaria, es hoy un matadero -un horrible lugar de dolor y miedo, donde los cuerpos sin vida de los niños pequeños están atrapados bajo las calles de escombros y las mujeres embarazadas deliberadamente son eliminadas” observó el Jefe de derechos humanos de la ONU, en busca de una investigación sobre crímenes de guerra.

La evidencia occidental

1. Una comisión para la justicia y la responsabilidad internacional – una organización no lucrativa financiada por los estados occidentales incluyendo Reino Unido, los EEUU, la UE, Alemania, Suiza, Noruega, Canadá y Dinamarca – contrabandeó más de 600.000 documentos sirios TOP SECRET a Europa Occidental.

Un análisis de unos 400 documentos “vinculó la tortura sistemática y el asesinato de decenas de miles de sirios a una política escrita aprobada por el presidente Bashar al-Assad, coordinada entre sus agencias de inteligencia de seguridad e implementada por los agentes del régimen”. Los documentos ni la evidencia se han hecho públicos.

2. Un periodista estadounidense y un ex oficial de la CIA, Adam Ciralsky, escribió sobre las 53,275 fotos que “César” (un fotógrafo militar sirio convertido en denunciante de crímenes de guerra, que huyó del país en agosto de 2013) tomó como evidencia espantosa de la brutalidad de Assad.

“Las imágenes, la mayoría de ellas tomadas en hospitales militares sirios, muestran cadáveres fotografiados a corta distancia – uno a la vez, así como en pequeñas agrupaciones. Prácticamente todos los cuerpos -miles de ellos- muestran signos de tortura: ojos agrietados; Genitales mutilados, magulladuras y sangre seca por golpes; quemaduras ácidas y eléctricas; adelgazamiento; y marcas de estrangulación “, explicó Ciralsky. Estado actual: El tesoro, así como el fotógrafo “César”, está oculto al público.

3. En 2015, Amnistía Internacional documentó las sistemáticas y generalizadas “atrocidades impensables”, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por el régimen de Assad, en un informe de 74 páginas (incluido el uso indiscriminado de armas explosivas, detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones forzadas ). La investigación desgarradora involucró a sólo 78 residentes (en su mayoría antiguos) y 29 profesionales que trabajan en Alepo.

4. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos – el grupo de vigilancia con sede en Londres, a menudo citado como la fuente más autorizada de información sobre el abuso de los derechos humanos en Siria – es una herramienta de propaganda occidental dirigida por un hombre que visitó por última vez a Siria en 2000 (11 Años antes de que comenzara el conflicto armado). Se basa en “inteligencia” que supuestamente reunieron alrededor de 200 “activistas” a los que nunca ha conocido. Estado Actual: Sea cual sea el reclamo de la SOHR, los medios de comunicación convencionales reportan como verdad sin verificar su naturaleza – porque la SOHR no hace referencia a ninguna fuente.

Las mentiras occidentales

¿Por qué el mundo enojado y (hoy en día) preocupado no pregunta a los Estados Unidos y a los principales medios de comunicación algunas preguntas pertinentes? ¿Qué hace Occidente en Siria? ¿Por qué el Occidente amante de la paz prolonga la guerra? ¿Por qué Occidente apoya a los rebeldes en un país extranjero? ¿Por qué está Occidente financiando y armando a ISIS?

¿Por qué las fuerzas occidentales no son responsables por crímenes de guerra como bombardear un hospital? ¿Por qué los principales medios de comunicación, las ONG y las Naciones Unidas no responsabilizan a Occidente por crímenes cometidos en su propia tierra, o en Israel, África o Yemen?

Una razón puede ser debido a la abundancia de gas natural bajo el suelo sirio, y que esto puede muy bien ser otra guerra “petrodolar”. Los Estados Unidos habían mirado durante mucho tiempo a Siria – años antes de la guerra civil y la “revolución” de 2011. Los cables WikiLeaks filtrados muestran al embajador estadounidense en Siria (2004-2007) William Roebuck discutiendo un plan para eliminar a Assad del poder, en diciembre 2006.

Mientras que las fuerzas rusas e iraníes entraron en Siria a petición de Assad para luchar contra ISIS y los rebeldes armados, los militares occidentales invadieron Siria -un país soberano y un estado miembro de las Naciones Unidas- para derrocar violentamente al gobierno sirio.

¿Por qué Occidente no invadió Arabia Saudita para iniciar una “intervención humanitaria” y salvar a ciudadanos inocentes de su brutal dictador? Arabia Saudita sigue siendo miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y un aliado de Estados Unidos, a pesar de su pobre historial de derechos humanos, si se justifica el ataque a un país independiente e inocuo, ¿por qué los Estados Unidos actuaron contra Osama bin Laden?

El esfuerzo occidental para anexionar Siria se ha basado en una serie de mentiras toscamente giradas y puntos de discusión generados por los medios de comunicación. En septiembre, RT se atrevió a exponer las 10 principales mentiras occidentales sobre el conflicto sirio en las que los principales medios de comunicación están negociando, para engañar al público occidental para que respalde otro proyecto fallido de construcción de la nación (después de Yugoslavia, Irak y Libia). Obviamente, los medios de comunicación del miedo no encontraron rentable dar a las publicar estas mentiras.

De calificar el conflicto culpa del malvado Assad (y Assad es un dictador brutal que no gozaba de apoyo popular, de retratarlo como un presidente intransigente interesado sólo en “matar a su propio pueblo) – y no en paz y reconciliación, la lista es interminable. Desde acusar al gobierno sirio ya Rusia por ayudar a ISIS y calificar las intervenciones occidentales en Siria como humanitarias, al afirmar que Rusia estaba actuando por su propio interés y que Occidente estaba del lado de los “buenos” en Siria, ¿puedes estar seguro de la “verdad”? En realidad, Occidente no ha estado luchando contra el ‘terror’ en Siria, lo ha ayudado.

¿Recuerdan a la periodista estadounidense Serena Shim, asesinada en octubre de 2014, después de que revelara el vínculo ISIS-Turquía-Estados Unidos que demostró que Occidente estaba ayudando a ISIS en Siria?

La realidad siria

Henry Lowendorf, miembro de la Junta Ejecutiva de la Delegación para la Paz y la Investigación en Siria, quien regresó de Siria en agosto, señaló: “Lo que vimos en Siria va en contra de todo lo que leemos en Estados Unidos”.

Antes de 2011, el analfabetismo en Siria había sido aniquilado; La esperanza de vida fue de 75,9 años y el gobierno gastó enormes cantidades de dinero para mejorar la nación. Desarrollar proyectos de riego, electricidad, agua y construcción de carreteras, y ampliar los servicios de salud y educación a las áreas rurales; Y China invirtió cientos de millones de dólares para modernizar la antigua infraestructura de petróleo y gas de Siria.

Poco después de que el conflicto comenzara en 2011, el gobierno sirio otorgó autonomía a las regiones kurdas y transfirió la autoridad política a organizaciones izquierdistas nacionalistas kurdas. A diferencia de Arabia Saudita, en Siria, sunitas, cristianos, alauitas, drusos, judíos y otros grupos religiosos pueden practicar libremente su fe religiosa.

En 2012, una nueva constitución -que puso fin al monopolio de poder político del partido socialista árabe Baath- fue puesta al pueblo sirio, que la aprobó con una votación del 89,42%. El artículo 8 de la nueva Constitución establece: “El sistema político del Estado se basará en el principio del pluralismo político y ejercerá el poder democráticamente a través de las urnas”.

En 2014, Assad ganó una victoria aplastante en la primera elección presidencial multipartidista del país, que fue supervisada por observadores internacionales de 14 países. Una encuesta independiente en julio de 2015 encontró que el 47% de los sirios pensaba que Assad tenía una influencia positiva en asuntos en Siria, comparado con el 35% que pensaba lo mismo del Ejército Libre Sirio Libre y 26% de la Coalición de Oposición Siria.

Sputnik News informa: “Los medios de comunicación occidentales retratan a las fuerzas sirias como que han bloqueado las ciudades y el hambre como un arma contra los residentes. Nada mas lejos de la verdad. Las poblaciones han sido mantenidas como rehenes por los grupos terroristas y usadas como escudos humanos para evitar que el ejército sirio avance para liberar a los que son retenidos contra su voluntad “.

¿No actuarán los Estados Unidos sin piedad si se enfrentan a una violenta insurrección de “rebeldes” respaldados por extranjeros que matan a funcionarios del gobierno y explotan edificios del gobierno? ¿El país permitirá que los terroristas ataquen su soberanía? ¿Ningún derecho? Assad fue tan despiadado en 2011, como los Estados Unidos habían estado después del 11-S. ¿Alguien invadió los Estados Unidos, sin embargo?

¿Assad gaseó con armas químicas a su propio pueblo en Ghouta? Occidente no sabe quién llevó a cabo el ataque con armas químicas; Si usted pide la prueba de que Assad lo hizo, es probable que no recibirá una respuesta.

Assad, en julio, pidió a Occidente que ayude a estabilizar Siria al no derrocar al gobierno y al no dar ningún paraguas o apoyo a los terroristas. Dijo a CBS News en 2015:

“Esta intervención en asuntos sirios; no me preocupa ser franco. Nunca me importó, siempre y cuando haya apoyo público del pueblo sirio. Esa es mi legitimidad. La legitimidad proviene de cosas como esas, pero por qué … te diré por qué, porque Occidente está acostumbrado a tener títeres. No son líderes independientes, ni funcionarios, ni ningún otro país, y ese es el problema con Putin; ellos demonizan a Putin porque él puede decir ‘no’, y quiere ser independiente, porque Occidente, y especialmente Estados Unidos, no acepta socios.

“Sólo aceptan seguidores. Incluso Europa no es un socio de los Estados Unidos. Eso es ser muy franco contigo. Así que este es su problema con Siria. Necesitan a alguien que siga diciendo “sí”. Un sí-hombre, un títere, una marioneta, etc.

 

El sentido común

Es importante entender que no todo lo que leemos en los principales medios de comunicación sobre Assad es veraz, sino más bien similar a lo que vimos durante la Guerra del Golfo en Irak. No se olvide de las tácticas del gobierno de EE.UU. utilizadas para invadir Irak – la mentira de las armas de destrucción masiva. Recuerde que nunca se encontró evidencia de que las tropas iraquíes hubieran sacrificado a los niños en Kuwait retirándolos de las incubadoras, una historia falsa distribuida por los hijos del embajador kuwaití a los Estados Unidos, que el gobierno de Bush utilizó posteriormente para anexar Iraq.

Es evidente que los estados árabes occidentales y sunníes mienten mucho sobre Assad, o engañan a todos sobre lo que está sucediendo en Siria. Pero antes de hacer un juicio, pregúntese: ¿Es Siria una amenaza para el mundo? ¿A quién debes apoyar: un gobierno popular (o autoritario si sigues insistiendo) tratando de defender a su nación de dentro y fuera de la invasión, o un gobierno democrático que intenta librar una guerra basada en evidencia plantada para arruinar a una nación rica en gas del Medio Oriente?

 

Fuente: anonhq.com

Traducción y adaptación: Luciano Salellas

Se trata de la muerte de tres periodistas que investigaban el rol del Gobierno estadounidense en los atentados a las Torres Gemelas quienes murieron en la misma semana (dos, el mismo día). El silencio parece ser el sello que, como marca de agua, dejan las agencias de inteligencia

¿Conspiración o casualidad? Mueren los tres autores del documental sobre actuación de EEUU el 11-S

Buenos Aires, 18 jul(PL) La reciente desclasificación de documentos vinculados al11S, puso sobre el tapete otro hecho poco conocido, las sospechosas muertes de tres reporteros que investigaban el rol del gobierno norteamericano en los atentados a las Torres Gemelas.

El Congreso de Estados Unidos desclasificó una serie de documentos que revelan el rol de Arabia Saudita en los atentados del 11 de septiembre de 2001. La monarquía Saudí es una de las principales socias del Gobierno norteamericano y este decidió ocultar la información durante años.

La actual revelación y el valor que los servicios de inteligencia de Estados Unidos le dan a la imposición de “la verdad única” generan una inevitable reminiscencia a un hecho poco conocido que sucedió a principios de 2015.

Se trata de la muerte de tres periodistas que investigaban el rol del Gobierno estadounidense en los atentados a las Torres Gemelas quienes murieron en la misma semana (dos, el mismo día). El silencio parece ser el sello que, como marca de agua, dejan las agencias de inteligencia.

Bob Simon, presentador del programa 60 minutos y corresponsal de la cadena CBS News; Ned Colt, corresponsal de la cadena NBC, y David Carr, periodista del diario The New York Times, murieron el 11 y el 12 de febrero de 2015.

Los tres habían formado una compañía de noticias independiente y estaban haciendo un informe sobre el rol del Gobierno norteamericano en el atentado del 11S.

Simon tuvo un fatal accidente de tránsito el 11 de febrero, al día siguiente David Carr sufrió un infarto y, pocas horas después, Ned Colt tuvo un derrame cerebral. En menos de 48 horas, fallecieron los tres periodistas.

Al analizar este hecho, en dialogo con Contexto, el periodista Carlos Aznarez aseguró: “Lo que queda claro es que a Estados Unidos le interesa dar una versión oficial sobre el atentado a las Torres, no una versión que surja de investigaciones que lleguen al fondo de la cuestión”.

“La CIA ha hecho mil veces este tipo de cosas. No es casualidad que tres periodistas que están investigando al Gobierno norteamericano mueran en menos de 48 horas. Luego los hacen aparecer como accidentes o muertes naturales”, añade el director de Resumen Latinoamericano.

“Incluso ya ni guardan la compostura distanciando un hecho del otro. Seguramente estos periodistas tendrían datos que comprometerían aun más al Gobierno”, afirmó Aznarez.

En la misma línea, la periodista e investigadora Stella Calloni señaló: “En Estados Unidos, cualquier persona que investiga los atentados de septiembre de 2001 termina mal”.

“La realidad es que no quieren que se sepa la verdad sobre lo que pasó en las Torres Gemelas, como en tantos otros atentados de falsa bandera”. “Estos periodistas encontraron los hilos de la verdad, por eso los sacan del medio. Un accidente, un infarto, un asalto en la calle, todas formas de disimular un entramado de guerra sucia que nos hace vivir en una burbuja de mentiras”, concluyó Calloni.

 

Por Héctor Bernardo

Fuente: bohemia.cu

Los dos filtradores de los papeles de LuxLeaks y el periodista que reveló la información se enfrentan estos días a una condena de entre cinco y diez años de cárcel por presuntos delitos de robo de documentos, revelación de información confidencial y violación del secreto profesional. Estas graves acusaciones recaen sobre ellos por desvelar que 350 multinacionales -entre ellas Pepsi, Ikea, AIG, Fiat o Amazon- tenían acuerdos secretos con el Gran Ducado para ahorrarse millones en impuestos.

Mientras los papeles de Panamá siguen desvelando los nombres de políticos, empresarios y personas relevantes con cuentas en el paraíso fiscal centroamericano, en Luxemburgo tiene lugar estos días el juicio contra los dos filtradores y el periodista que destaparon el caso LuxLeaks, que salió a la luz en noviembre de 2014.

El proceso ha levantado las protestas de las organizaciones civiles y de las asociaciones de medios de comunicación que denuncian que con este juicio se busca establecer una nueva doctrina jurídica para redefinir el papel de los denunciantes y poder castigar a los responsables de futuras filtraciones.

“Este juicio supone el primer gran proceso contra los denunciantes, después de la aprobación de la Directiva Trade Secret el pasado 14 de abril por parte de la Comisión Europea”, denuncia en conversación con bez.es el portavoz de Xnet, Sergio Salgado. La plataforma de activistas lleva tiempo advirtiendo sobre las perjudiciales consecuencias de dicha legislación para los alertadores de corrupción y los abusos.

Con esta nueva legislación, la UE permitirá a las multinacionales determinar qué es un secreto comercial y que no. Con este arma legal,las grandes corporaciones podrán denunciar a sus empleados por revelar documentos y alertar sobre presuntos fraudes fiscales o de corrupción, explica Salgado. Un cambio legal que ha llegado diez días después de otro similar aprobado por el Senado de Estados Unidos.

De esta forma, los gobiernos a un lado y al otro del Atlántico se protegen de futuras filtraciones a escala mundial bajo la excusa de aumentar la protección para los denunciantes, avisan los expertos. Casos como el del fundador de Wikileaks, Julian Assange, que sigue refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, el del antiguo empleado de la CIA y la NSA Edward Snowden, que continúa sin poder salir de Rusia donde está asilado, o la orden de detención internacional que las autoridades suizas mantienen contra Hervé Falciani por su famosa lista, contarán con más base legal.

El juicio por LuxLeaks

El mapa de pruebas de esta nueva regulación europea se vive estos días en Luxemburgo, donde dos empleados del gigante de la consultora mundial PricewaterhouseCoopers (PwC), Antoine Deltour y Raphaël Halet, y el periodista francés Edouard Perrin se enfrentan a penas de entre cinco y diez años de cárcel por desvelar que cerca de 350 multinacionales contaban con beneficios fiscales gracias a los acuerdos comerciales secretos -los llamados tax rulings– firmados con el Gran Ducado. El escándalo obligó a la UE a firmar un intercambio de información sobre estos pactos cada seis meses.

Los dos empleados de PwC filtraron cientos de documentos que ponían de manifiesto cómo Luxemburgo funcionaba como un paraíso fiscal dentro de la UE para reducir las facturas fiscales de las grandes corporaciones en miles de millones de euros con estos acuerdos que se firmaron bajo la presidencia del actual presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Un estudio reciente elaborado por el Parlamento Europeo concluyó que la evasión fiscal corporativa cuesta a los países de la UE entre 50.000 y 70.000 millones de euros en ingresos perdidos cada año.

El tercer acusado elaboró un reportaje televisivo con la información y después puso la información en manos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus suglas en inglés), la misma agrupación de periodistas que ha destapado los documentos del caso Swissleaks o los recientes Papeles de Panamá.

La situación judicial de los dos antiguos empleados de la auditora es distinta, ya que Deltour se ha enfrentado de forma directa con PwC y las acusaciones que recaen sobre él, mientras que el segundo ha llegado a un acuerdo con su antigua compañía, cuyo contenido se desconoce, pero que le mantiene alejado de la prensa.

Ataque a la transparencia y a la libertad de prensa

El proceso contra los tres acusados y la aprobación de la directiva ha llevado a 54 organizaciones civiles a lanzar una campaña en contra. Entre ellas se encuentra Transparencia Internacional (TI), que desde el principio del juicio ha denunciado la falta de protección que existe para los denunciantes. “Deltour debería ser protegido y alabado, no perseguido. La información que él reveló es de interés público”, declaró Cobus de Swardt, director general de la organización sin ánimo de lucro con sede en Berlín.

El consorcio de periodistas también ha denunciado la persecución lanzada contra Perrin. “La acusación formulada contra Perrin por hacer su trabajo como periodista es una afrenta a la libertad de prensa y los cargos contra los filtradores muestran el desprecio de las autoridades de Luxemburgo respecto al papel vital que desempeñan los denunciantes para asegurar la transparencia”, señaló el director de ICIJ, Gerard Ryle al comienzo del juicio la pasada semana.

La sentencia por el caso LuxLeaks llegará en los próximos meses y determinará una primera jurisprudencia de un tribunal de un país miembro sobre el papel de los filtradores. El futuro de estas revelaciones está en juego en Luxemburgo.

Por Esperanza Balaguer

Fuente: bez.es

¿Qué intereses y objetivos hay detrás de la megafiltración de los Papeles de Panamá?

Los papeles de Panamá han dejado en evidencia como operan algunas corporaciones y grandes fortunas para legitimar capitales y evitar el pago de impuestos. Billones de dólares se mueven en los paraísos fiscales. Ahora algunos de los mecanismos opacos utilizados para esos movimientos han salido a la luz, con enormes repercusión internacional y efectos inmediatos sobre algunos líderes políticos.

Una filtración tan gigantesca y detallada de información financiera no podía dejar de provocar polémica, como no lo ha dejado en este caso. Trataremos aquí de destacar algunas.

¿EEUU, Rusia, China?

Los comentarios han llamado la atención sobre la ausencia de empresas, empresarios o políticos norteamericanos en las listas. Y si bien no aparecen directamente vinculados con cuentas offshores los presidentes ruso, Vladimir Putin, ni chino, Xi Jinping, sí aparecen mencionados colaboradores cercanos o parientes.

El gobierno chino no se ha referido a las acusaciones, pero el Global Times, diario en inglés que pertenece al Partido Comunista chino, denunció las revelaciones como “nuevos instrumentos de los aliados ideológicos de las naciones occidentales para golpear las élites políticas no occidentales”.

La prensa rusa, por su parte, ha tratado de explicar las filtraciones atribuyéndolas a un intento de redirigir los capitales depositados en las offshores europeas a los Estados Unidos, donde algunos estados –Nevada, Dakota del Sur, Wyoming y Delaware– son identificados como “paraísos fiscales absolutos”.

La agencia rusa RT titula: “Papeles de Panamá’: El escándalo de las offshores redirigirá billones de dólares a EEUU”. “Lo que está sucediendo ahora es que EEUU está tratando de ‘secar’ ciertos paraísos fiscales para presentarse a sí mismo como el nuevo y mayor paraíso fiscal del mundo”, afirma.

Pero realizar una operación de esta magnitud, que afecta el sistema como un todo e involucra a aliados cercanos de Washington, parece un intento de matar moscas a cañonazos.

El presidente ruso reaccionó a las revelaciones recordando, primero, que no aparece involucrado personalmente con ninguna inversión en paraísos fiscales. Pese a eso el diario británico The Guardian afirma que el rastreo de cuentas por dos mil millones de dólares ”conducen a Vladimir Putin”.

El diario menciona el envolvimiento de Bank Rossiya, dirigido por Yuri Kovalchuk, y a Sergei Roldugin, un viejo amigo de Putin, que aparecen involucrados en cuentas de paraísos fiscales.

En declaraciones a RT Putin afirmó, luego de su difusión, que los Papeles de Panamá son, en realidad, un intento de desestabilizar la situación de su país “desde dentro”.

El 5 de abril, Wikileaks, la organización que dirige Julian Assange desde su encarcelamiento en la embajada de Ecuador en Inglaterra, se sumó a la polémica. Wikileaks publicó, en su cuenta de Twitter, que “el ataque de los ‘papeles de Panamá’ contra Putin fue organizado por el Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP), la organización que hackeó los documentos, a la que acusa de estar financiada por la agencia norteamericana USAID y por el millonario húngaro George Soros.

Aunque en otro mensaje, Wikileaks especificó que las “afirmaciones de que los Papeles de Panamá son una trama contra Rusia no tienen sentido”, insistió en que las fuentes de financiamiento de la OCCRP terminaron por  “inclinar la cobertura”.

OCDE

La OCDE, organización dirigida por el mexicano Ángel Gurría, figura clave en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) entre su país, Estados Unidos y Canadá hace ya más de 15 años, desde hace meses viene exigiendo a Panamá mayores controles sobre sus servicios financieros.

Esto ha generado tensiones con las autoridades panameñas, que no ocultaron su desconfianza de que están bajo asedio para que otros ocupen el lugar del país en el sector de servicios, especialmente los bancarios.

El ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, afirmó que su país “aceptar que se use a Panamá como chivo expiatorio de las acciones y responsabilidades de terceros”.

¿Quién financia qué?

El debate se extiende también a quienes están detrás de las organizaciones que participaron en estas filtraciones.

Nuevamente son los medios rusos, especialmente la agencia de noticias RT, las que apuntan al financiamiento norteamericano, especialmente a la Organized Crime And Corruption Reporting Project (OCCRP).

RT cita al portavoz del Departamento de Estado, Mark Tonner, quien habría reconocido que la organización recibió fondos de la agencia de cooperación norteamericana USAID, si bien –afirmó– “EEUU no tuvo constancia de antemano de los resultados de la investigación de los ‘Papeles de Panamá’, ya que no se involucró en su trabajo”.

RT asegura también que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que difundió los papeles a través de decenas de medios de todo el mundo, tiene entre sus donantes la Open Society Foundations, de Soros y otras fundaciones, como la Ford o la Rockefeller.

Julian Assange, desde la embajada de Ecuador, en una videoconferencia organizada por el Partido de la Izquierda en el Parlamento Europeo, el 7 de abril recién pasado. Assange criticó el periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que recibió los millones de documentos y luego los distribuyó a través del ICIJ, por no haber “querido publicar ni un solo papel de Panamá íntegro por el miedo al litigio que ello conlleva”. Pero no apuntó sus críticas al ICIJ sino a la OCCRP, que habría sido efectivamente financiado por Soros y por la USAID.

Afirmaciones que, en todo caso, tampoco permiten deslindar de forma clara los intereses y los objetivos detrás de esta enorme filtración de documentos financieros.

 

Por Gilberto Lopes

Fuente: confencial.com.ni

El escándalo de los llamados papeles de Panamá tiene algo en común con las filtraciones de WikiLeaks en 2010 y las revelaciones de Edward Snowden sobre la NSA en 2013: el poder de un solo individuo de generar una “transparencia forzada” en cualquier institución, gracias a los avances tecnológicos.

Los papeles de Panamá son la mayor filtración de la historia del periodismo en términos de volumen: sus 11,5 millones de documentos superan con creces los 1,7 millones de archivos que Snowden divulgó en 2013 sobre el espionaje a nivel global de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense.

Los 2,6 terabytes de archivos del bufete panameño Mossack Fonseca que una sola fuente anónima entregó al diario alemán “Süddeutsche Zeitung” también eclipsan los 1,7 gigabytes que ocupaban los documentos diplomáticos y militares clasificados de Estados Unidos que el soldado Bradley Manning facilitó en 2010 a WikiLeaks.

“Tanto si hablamos de WikiLeaks como de Snowden o de los papeles de Panamá, estos escándalos implican cada vez más información”, afirmó a Efe Ian Bremmer, un experto en riesgos políticos en la Universidad de Nueva York que preside la consultora Eurasia Group.

“Y eso es porque la cantidad de datos con la que puede hacerse una persona decepcionada, solo una, es absolutamente enorme”, dijo.

Las mejoras tecnológicas “en los discos giratorios” y las “unidades USB han hecho el almacenar grandes cantidades de datos mucho más fácil”, recordó por su parte John L. King, experto en infraestructura cibernética en la Universidad de Michigan, en la página web de ese centro.

Bremmer recordó que “siempre ha habido informantes, periodistas de investigación y escándalos”, pero “la tecnología está cambiando” y con ella aumenta “la capacidad de los individuos de hacer daño, de generar una transparencia forzada” en las instituciones que consideran injustas.

Los tres escándalos se diferencian en el proceso de publicación: WikiLeaks divulgó prácticamente sin ningún filtro los documentos que obtuvo de su fuente y Snowden trabajó con un solo periodista, Glenn Greenwald, para después distribuir el resultado a varios medios.

“En este caso, lo que es notable es que hubiera periodistas de más de cien medios trabajando en ello durante un año, el hecho de que no se filtrara nada (antes de tiempo) con tantos reporteros trabajando y tantos documentos”, destacó Bremmer.

Aunque ese proceso de examen periodístico “cuidadoso” para “minimizar los daños” que puede producir la publicación de datos confidenciales es “obviamente mucho mejor para todos los implicados”, tampoco sienta obligatoriamente un precedente para futuras filtraciones, según Bremmer.

“Las motivaciones de los individuos (que filtran datos) pueden variar radicalmente: algunos pueden estar interesados en hacer justicia, mientras que otros quieren vengarse por algo e incluso puede haber alguien mentalmente trastornado”, indicó.

Pero, si la fuente de los papeles de Panamá logra mantener su anonimato y “hay una percepción de que trabajar con periodistas de medios tradicionales te permite” no ser identificado, “eso crearía un gran incentivo para futuros informantes”, agregó.

Según Cliff Kupchan y Andrew Bishop, analistas de Eurasia Group, los tres escándalos demuestran que “las instituciones ya no están protegidas por la presunción de confidencialidad” y “los bancos centrales y ministerios de Exteriores tendrán que asumir que nada es privado”, lo que “hará menos efectivas las instituciones”.

“WikiLeaks disparó el primer tiro, los papeles de Panamá son mil veces más amplios y es probable que el próximo episodio sea todavía más fuerte”, argumentaron en un artículo conjunto Kupchan y Bishop.

“Paradójicamente, el hecho de que las revelaciones de los papeles de Panamá estén más en el terreno financiero que en el político, los hace mucho menos destructivos que unas revelaciones diplomáticas. Un WikiLeaks 2.0. sí que generaría verdaderos problemas”, añadieron.

Bremmer coincide en que no está claro que esta filtración tenga un impacto mayor que las de WikiLeaks o Snowden, al recordar que esta última “influyó enormemente en la forma en que otros países percibían y trabajaban con Estados Unidos” y generó cambios en la vigilancia de las comunicaciones dentro del Gobierno estadounidense.

“Creo que los papeles de Panamá tendrán consecuencias para muchos líderes del mundo en el sentido de afectar durante un tiempo sus niveles de apoyo popular, pero no creo que produzcan muchos cambios en las políticas” que regulan la evasión fiscal, opinó Bremmer.

Lo que sí harán, a su juicio, es “complicar la posibilidad de acercamiento entre Estados Unidos y Rusia”, cuyo presidente, Vladímir Putin, ha acusado a Washington de estar detrás de las filtraciones que relacionan a su entorno con empresas opacas.

“Los estadounidenses son un chivo expiatorio fácil” para Rusia, afirmó Bremmer, al recordar que George Soros, un multimillonario enemistado con Putin, ha aportado fondos al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que publicó el escándalo.

“Este es un factor que, sumado a otros, hace extremadamente difícil que los dos países vuelvan a trabajar juntos”, concluyó.

Fuente: profesionalespanama.net

El Parlamento Europeo vota sobre una directiva que facilitará a las empresas demandar a periodistas y medios que publiquen “secretos industriales”

El 14 de abril, el Parlamento Europeo votará sobre una nueva directiva de la Comisión Europea que pretende proteger a las empresas del espionaje industrial pero que, en la práctica, podría convertirse en un arma para demandar a periodistas y cualquier persona que revele y difunda información secreta. Medio centenar de organizaciones civiles, como Attac, Corporate Europe Observatory,Lobbycontrol, Transparency International France, Tax Justice Network o Xnet, han hecho un llamamiento a los eurodiputados para frenar un plan que consideran una amenaza para la libertad de expresión y el control democrático del sector privado.

Esta medida también va en línea con los requerimientos del acuerdo de libre comercio entre la UE y EEUU, más conocido con sus siglas en inglés TTIP. Al otro lado del Atlántico se está trabajando en algo parecido.

La “Directiva sobre la protección de conocimiento no revelado e información comercial (secretos industriales) contra su adquisición, uso y revelación ilegal” ya sólo requiere de la luz verde de la Eurocámara. El propósito original de la Comisión Europea era armonizar las diferentes leyes en los países miembros que protegen a las empresas del robo de información sensible, un problema que provoca daños considerables para la industria. Sin embargo, los abogados del lobby industrial que han asesorado a Bruselas para elaborar la directiva han logrado que el texto final sea lo suficientemente ambiguo para que la ley pueda ser usada también contra medios de comunicación, o empleados que revelan secretos, en opinión de los firmantes del documento contra la directiva.

El principal problema para los críticos es que la definición de “secreto industrial” es muy vaga. Las condiciones que se esbozan en la directiva son que la información no sea “conocimiento común o fácil de acceder para personas en los ámbitos donde se suele trabajar con información de este tipo”, que “tenga valor comercial porque es secreta” y que la empresa en cuestión haya tomado “medidas razonables para mantenerla en secreto”. Informes internos sobre abusos o malas prácticas de una compañía, que pueden tener interés general (como por ejemplo el fraude de las emisiones de Volkswagen) se adaptarían perfectamente a esta definición.

La Comisión es consciente del peligro que supone la medida para el llamado Cuarto Poder y, por ello, se especifica que la directiva “no debe afectar al ejercicio del derecho a la libertad de expresión e información tal como está establecido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, incluyendo el respeto para la libertad y la pluralidad de los medios de comunicación”.

Pero en opinión de los críticos esa garantía no es suficiente. “Las empresas tendrán el derecho de demandar a cualquiera que publique informaciones que ellas consideran como secreto industrial y será el juez quien tendrá que ponderar entre este derecho económico y el derecho a informar de los periodistas”, se comenta en el mencionado llamamiento contra la directiva. Los periodistas y sus medios, pues, quedarían expuestos al peligro de acabar atrapados en largos y costosos proceso legales cuyo desenlace depende del criterio del juez o jueza. “El acoso judicial de empresas privadas e individuos adinerados contra los medios con las leyes anti-difamación ya es muy extendido. La protección de secretos industriales será un argumento adicional en los procesos”, razona el documento.

La directiva se dirige también contra los posibles informantes: los famosos whistleblowers –normalmente empleados de una empresa- que se atreven a levantar la alfombra para que se conozcan abusos.  Ahí está el caso de “LuxLeaks” en 2014, cuando un grupo de periodistas de investigación sacó a la luz la colaboración entre el Estado de Luxemburgo y muchas multinacionales para que éstas pudieran eludir el pago de impuesto en los países donde operan. La noticia se basó en documentos secretos filtrados desde la consultora PriceWaterhouseCoopers, que, como sus competidores, obtiene un suculento negocio de diseñar para sus clientes sofisticados sistemas para reducir su carga tributaria gracias a los paraísos fiscales. PwC ha demandado a dos exempleados y al periodista francés Edouard Perrin por el caso LuxLeaks.

Es en Francia donde la campaña contra la directiva sobre secretos industriales es más fuerte -elSindicato Nacional de Periodistas (SNJ) está entre los firmantes de la petición-, porque hay precedentes. A principios del año pasado, la presión de los periodistas y organizaciones civiles logró que el gobierno socialista retirase el plan de castigar la publicación de secretos industriales, conseguidos sin autorización del ente afectado, con multas de hasta tres años de prisión y 375.000 euros. Fue una gran victoria para la libertad de expresión, aunque quizás sólo fuera temporal, en el caso de que el Parlamento Europeo dé el visto bueno a la nueva directiva.

 

Fuente: lamarea.com

MOSCÚ (Sputnik) — El jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de EEUU, almirante Kurt Tidd, acusó a Rusia de transmitir “propaganda antiestadounidense” en América Latina a través de la agencia Sputnik y la televisión RT.

“Rusia (…) regularmente transmite propaganda antiestadounidense en Ecuador, Argentina y Venezuela a través de la televisión estatal RT-TV, que también transmite en EEUU, y a través de noticias online y Sputnik Mundo que se centra en el auditorio latinoamericano”, dijo Tidd.

A su juicio, “Rusia usa estos medios para crear dudas sobre las intenciones de EEUU y criticar su política”.

Rusia, continuó el almirante, buscó mantener su presencia en la región y recoger información sobre América Latina y EEUU durante el año pasado.

“En esta parte del mundo, las acciones rusas están vinculadas directamente con sus mayores esfuerzos globales para mostrar que Rusia es una potencia mundial capaz de retar el liderazgo estadounidense y el sistema internacional establecido”, opinó.

Asimismo Tidd afirmó que “la retórica de altos cargos rusos, las visitas políticas de alto nivel y los compromisos militares y de seguridad se diseñan para desplazar a EEUU como socio predilecto en la región”.

Rusia intensificó la cooperación con países de América Latina durante los últimos meses, mientras que las relaciones entre Moscú y Occidente se deterioran a raíz de la crisis ucraniana.

Sputnik es una agencia de noticias y estación de radio rusa con centros multimedia en decenas de países, sitios web en más de 30 idiomas, transmisión digital y análoga, aplicaciones móviles y páginas en redes sociales.

Las cintas de noticias de Sputnik se publican en inglés, árabe, chino y español.

RT fue lanzada en Moscú el 10 de diciembre de 2005 que en diez años se convirtió en una red de noticias global que funciona 24 horas los siete días de la semana y opera como servicio multilingüe con canales en inglés, árabe, español, alemán y francés.

 

700 millones de espectadores en todo el mundo pueden acceder a RT que también es uno de los canales de TV más visitados en YouTube con más de 3.000 millones de visitas.

La cadena ganó los premios del Festival de Televisión de Monte Carlo a la mejor transmisión en 24 horas, además es el único canal de televisión ruso que ha conseguido obtener tres nominaciones para el prestigioso premio Emmy internacional de noticias.

Fuente: sputniknews.com

Estados Unidos y la UE se refirieron al avasallamiento de la libertad de expresión después de que la policía de Erdogan reprimiera una manifestación en las puertas del mayor periódico opositor del país

Estados Unidos y la Unión Europea expresaron este sábado su preocupación por la libertad de prensa en Turquía, después de que se allanara Zaman un importante diario de oposición, último caso de represión contra los medios en ese país.

La policía turca dispersó este sábado en Estambul con gases lacrimógenos, cañones de agua y balas de goma a cerca de 500 manifestantes que estaban frente a Zaman, intervenido el viernes por justicia, y más tarde por las fuerzas de seguridad, indicó un fotógrafo de la AFP.

El periódico, crítico con el presidente islamoconservador Recep Tayyip Erdogan, fue puesto bajo tutela. Los administradores designados por las autoridades para tomar el control del periódico ya despidieron al redactor jefe, Abdulhamit Bilici, según varios medios.

“NO ES UN PROCESO POLÍTICO SINO JURÍDICO. NO QUIERO INTERFERIR EN ESTE PROCESO. TURQUÍA ES UN ESTADO DE DERECHO”

“No es un proceso político sino jurídico. No quiero interferir en este proceso. Turquía es un Estado de derecho (…) pero no haremos la vista gorda ante las maniobras de una estructura dentro del Estado que intenta utilizar la prensa“, dijo el primer ministro Ahmet Davutoglu.

El sábado un importante dispositivo policial rodeaba la zona y los trabajadores del periódico tenían que identificarse para entrar en el edificio.

Zaman denunció en su número de este sábado un “día de vergüenza” para la libertad de prensa en Turquía.“La Constitución está suspendida” titulaba en primera página en grandes letras blancas sobre fondo negro.

La Unión Europea urgió a Turquía, candidata a la adhesión al bloque, a “respetar y promover” la libertad de prensa.

“Estamos sumamente preocupados por los últimos acontecimientos en torno al diario Zaman, que ponen en peligro los progresos que ha hecho Turquía en otros ámbitos”, dijo el comisario europeo de Ampliación de la UE, Johannes Hahn.

Deploramos “la última serie de acciones judiciales y policiales preocupantes tomadas por el gobierno turco contra los medios y quienes los critican“, dijo por su parte el vocero del Departamento de Estado estadounidense, John Kirby.

“ESTAMOS SUMAMENTE PREOCUPADOS POR LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS EN TORNO AL DIARIO ZAMAN, QUE PONEN EN PELIGRO LOS PROGRESOS QUE HA HECHO TURQUÍA EN OTROS ÁMBITOS”

El grupo Zaman, también dueño de la agencia de prensa Cihan y del diario en inglés Today’s Zaman, es conocido por sus posiciones cercanas al imán Fethullah Gulen, enemigo número uno de Erdogan desde que estalló un escándalo de corrupción que salpicó a las altas esferas del Estado a finales de 2013.

Purgas

El presidente turco acusa a Gulen, de 74 años, de estar detrás de las acusaciones de corrupción que enfrentó hace dos años y de haber creado un “Estado paralelo” para derrocarlo. Los partidarios de Gulen niegan las acusaciones.

Desde este escándalo, las autoridades turcas han multiplicado las purgas, especialmente dentro de la policía y la justicia, y realizado acciones judiciales contra los partidarios de Gulen y sus intereses financieros.

Tras el allanamiento, decenas de periodistas y asalariados de Zaman se congregaron frente a la sede general del diario en Estambul.

“LA PRENSA LIBRE NO DEJARÁ QUE LA CALLEN, SOBREVIVIRÁ INCLUSO SI DEBEMOS ESCRIBIR SOBRE LOS MUROS. NO PUEDEN CALLAR A LOS MEDIOS EN ESTA ERA DIGITAL”

La prensa libre no dejará que la callen, sobrevivirá incluso si debemos escribir sobre los muros. No pueden callar a los medios en esta era digital”, expresó el redactor jefe de Zaman, Abdulhamit Bilici, citado por la agencia de prensa Cihan, unos minutos antes de la intervención policial.

Desde hace varios meses, tanto la oposición turca como ONGs de defensa de medios y otros países han expresado su inquietud frente a la creciente represión de Erdogan y de su gobierno de la prensa.

Dos periodistas del diario opositor Cumhuriyet, Can Dundar y Erdem Gul, serán juzgados a finales de marzo por haber informado sobre suministros de armas de Ankara a rebeldes islamistas en Siria.

Ambos reporteros fueron liberados hace una semana tras pasar tres meses en la cárcel, pero corren el riesgo de ser condenados a cadena perpetua.

Asimismo, el gobierno turco prohibió la semana pasada la cadena de televisión prokurda IMC, acusada de difundir “propaganda terrorista” a favor de los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

La justicia turca puso además en octubre bajo tutela al grupo Koza-Ipek, también cercano al imán Gulen, dueño de dos diarios y dos canales de televisión que actualmente se encuentran cerrados.

 

Fuente: infobae.com

 

 

Han sido días ajetreados aquí en Washington DC, donde me encuentro desde el sábado invitado por el programa especial para periodistas Edward R. Murrow, por parte de la Embajada de Estados Unidos.

Junto a un grupo de colegas latinoamericanos que van desde el cono sur en Chile -en mi caso- hasta la vecina México, hemos tenido la fortuna de sostener una reunión tras otra con periodistas de medios de la talla del Washington Post o el New York Times, con académicos de la historia o las comunicaciones y, desde luego, también con miembros del gobierno estadounidense.

Sin embargo todas ellas han estado centradas en un mismo concepto: la importancia de la libertad de expresión, un derecho que tiene el privilegio de ocupar el primer puesto en la Constitución de la nación norteamericana y sobre el que los representantes de países como Ecuador o Venezuela han manifestado, con justa razón, sus preocupaciones.

Pero… una piedra en el zapato me ha incomodado a cada paso que doy por las imponentes escaleras de mármol de la capital federal. Como recordarán, hace ya casi una década el australiano Julian Assange fundó en internet el sitio WikiLeaks, donde dio a conocer miles de documentos de las embajadas de Estados Unidos en el mundo que durante décadas se habían considerado secretos o clasificados.

Entre ellos muchos tenían relación con Chile, y demostraron de forma fehaciente la influencia que el gobierno de Estados Unidos, en aquel entonces comandado por el presidente Richard Nixon y su secretario de Estado, Henry Kissinger, tuvieron en el derrocamiento de Allende y la posterior dictadura de Pinochet.

Sobra decir que a la Casa Blanca no le pareció divertido ver sus secretos a la vista de todos, y comenzó una feroz persecución legal de Assange, quien lleva más de 3 años asilado (irónicamente) en la Embajada de Ecuador en Londres, bajo amenaza de ser arrestado y extraditado apenas se atreva a poner un pie fuera del edificio.

Lo curioso es que Assange está siendo imputado de delitos de “alta traición” pese a ser australiano, una figura que sólo Estados Unidos tiene el poder diplomático para ejercer (se figurarán ustedes las carcajadas en el Capitolio si pidiéramos la extradición de Kissinger a Chile por “alta traición”).

Pero como si esto no fuera suficiente, en 2013 el ex agente e ingeniero informático de la CIA, Edward Snowden, dio el golpe de gracia al entregar detalles sobre las redes de espionaje que Estados Unidos ha implementado en el mundo, situación que podría llevarlo a enfrentar la pena de muerte si retorna a su país natal, por lo que sabiamente se ha mantenido oculto en Rusia.

Cuando se le preguntó a Snowden por qué había liberado aquella información tan delicada para su país, su respuesta fue simple pero enfática: “No quiero vivir en una sociedad que hace este tipo de cosas. No quiero vivir en un mundo donde todo lo que haga y todo lo que diga sea registrado. Mi única motivación es informar al público sobre lo que se ha hecho en su nombre y lo que se ha hecho en contra de ellos”, aseveró al diario británico The Guardian.

Tanto en el caso de Assange como en el de Snowden, podemos hacernos la misma pregunta: ¿no tenemos el derecho a saber la verdad? ¿no trata de eso la libre expresión?

Qué mejor forma de averiguarlo que preguntarle a Estados Unidos en persona… en la persona de su portavoz de relaciones exteriores y ex almirante, John Kirby, quien nos recibió en una multitudinaria presentación en el complejo de edificios Harry Truman, centro de operaciones del Departamento de Estado en Washington.

¿Cómo iba a imaginar yo que iba a caerle tan mal la pregunta?…

“No voy a debatir el tema contigo”

En un salón de conferencias oval y amplio que me trajo recuerdos del literalmente extinto Diego Portales (aunque con el GAM, ni falta nos hace), nos congregamos un centenar de periodistas de todo el mundo. Y cuando digo todo el mundo es todo el mundo: tras de mí hay un joven reportero de Polonia; a mi derecha, una chica de Georgia; al frente, de Etiopía; un poco más lejos, el representante de Turquía (no, no me quiso contar el final de ‘Sila’).

Sí, igual que la mala hierba, los periodistas venimos en todas las formas y colores.

Tras las presentaciones y paneles de rigor, hace su arribo nuestro anfitrión en el complejo: el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby. Aunque es rubicundo, poco tiene que ver con elregordete personaje de Nintendo. Durante su vida siguió la carrera militar que lo llevó hasta el grado de Almirante, para pasar este año a la arena política y ser el encargado de darle voz a la política exterior en el gobierno de Obama.

El primer presidente afroamericano de Estados Unidos no se equivocó. Kirby tiene un desplante escénico impresionante. Se para frente al podio con seguridad y desde allí, alaba la libertad de expresión, agradece que nos hayamos reunido con él e incluso se da maña para gastar algunas bromas.

Sin embargo cuando debe ser duro en sus postulados, recobra naturalmente su dureza marcial y alza la voz justo lo suficiente para que sepas que él tendrá la última palabra.

Con aquella prestancia, Kirby nos da pábulo a preguntas, instancia que aprovecho para correr hasta el micrófono ubicado en uno de los extremos de la sala. Sé que no tendré otra oportunidad como esta con alguien autorizado a hablar a nombre de Estados Unidos, y en su propia casa.

Señor Kirby -comienzo a exponer lentamente en el mejor inglés que puedo- durante los últimos días aquí en Washington, hemos aprendido la importancia que los Estados Unidos concede a la libertad de expresión. Por esto me gustaría saber por qué su gobierno está empeñado en perseguir a Edward Snowden y Julian Assange, cuando lo que ellos hicieron fue precisamente ejercer este derecho.

Se hace un incómodo silencio en la sala y el rostro del portavoz presidencial cambia de su natural sonrisa a una expresión seria. Le lleva sólo segundos responder.

No me voy a involucrar aquí en temas legales como el del señor Assange ya que no soy un experto en la materia”, indica con firmeza. Seguro en Chile lo habríamos dejado ahí y vamos a la siguiente pregunta, pero Kirby tampoco está para dejar el guante tirado frente a -literalmente- todo el mundo.

“Pero déjame que te diga algo -advierte- Yo era parte del equipo en el Pentágono (el centro de inteligencia militar de los EEUU) cuando estos documentos de WikiLeaks comenzaron a salir a la luz, y no existe ningún otro país en el mundo, ninguno, y estoy muy orgulloso de decirlo, donde se garantice el derecho a la libre expresión como en los Estados Unidos; así como el derecho a manifestarse de forma pacífica, de dar a conocer tu pensamiento. Esos son los principios básicos sobre los que se rigen los Estados Unidos”.

Hace una breve pausa y luego continúa.

“Sin embargo también tenemos una obligación, como la tienen todas las naciones, de protegernos y de defender nuestros intereses, lo que se traduce en tratar de mantener un nivel apropiado de seguridad para que nuestras operaciones puedan llevarse a cabo”.

“La tarea de proteger a nuestros ciudadanos y defendernos -explica- requiere que cierto tipo de información no se haga pública, ni difundirla para que cualquiera pueda verla o analizarla. Lo que el señor Assange hizo fue hacer caso omiso de esto, y nosotros creemos, de hecho yo mismo creo, que él puso no sólo la seguridad de nuestra nación en riesgo sino también la de otras naciones, al difundir de forma totalmente inapropiada información que nunca se tuvo intención de liberar para el escrutinio público, y que jamás debió ser diseminada”.

Y recurriendo a su tono militar, Kirby me da el golpe final.

“Entonces existe una gran diferencia, señor, entre expresar su opinión y difundirla, a filtrar deliberada y maliciosamente información que puso la seguridad de nuestra nación en riesgo. Y no pediré disculpas por decir que es la firme convicción de nuestro gobierno y también la mía que este hombre quebrantó la ley y ahora debe enfrentar las consecuencias”.

Debo reconocer que por algo aquel hombre estaba en el cargo donde lo pusieron. Para aquel momento, las miradas se tornaron hacia mí, y aunque la tentación de irme a sentar, rodar y llorar era fuerte, también había algo que me hacía sentir violentado como chileno, como ciudadano extranjero.

¿Tenía entonces derecho Estados Unidos no sólo a espiar e intervenir en el mundo, sino a reconocer abiertamente que no se le podía pedir explicaciones por ello? ¿A afirmar a la vez que el más importante derecho de las personas es expresarse con libertad, pero al mismo tiempo que tiene el derecho a perseguir a quienes nos otorgan el acceso a la información necesaria para poder hacerlo? (alguien dijo en mi pueblo que “el hombre que no es informado, no puede tener opinión”).

Con las piernas y la voz temblando, además de la moderadora tirándome de la casaca para que me fuera a sentar y dejara de mosquear, decidí improvisar un derecho a contrapregunta.

Discúlpeme -le dije balbuceando al secretario Kirby- pero creo que tengo el derecho a saber por qué mi país fue y está siendo vigilado por los Estados Unidos, especialmente respecto de la época (que condujo) a la dictadura del general Pinochet. Creo que tenemos derecho a saberlo.

Nixon y Kissinger | US State Archives

Dado mi tartamudeo fue un milagro que me entendiera, pero su respuesta fue contundente.

“No voy a debatir contigo lo que tienes derecho a saber o no”.

– Pero…

No voy a discutirlo contigo -zanjó ya irritado- Lo que te estoy diciendo es que cada gobierno, y no sólo los Estados Unidos, señor, sino todos los gobiernos, tienen la obligación de proteger cierta información, ¿correcto? Así como de resguardar información como clasificada o secreta. Es información que no debía ni nunca debió ser vista por el público. Eso es un pilar fundamental de cada nación y es la forma en que nuestro país puede defenderse y proteger sus intereses”.

(Sí. Kirby estaba determinado a ganar esta batalla).

“Y discrepo contigo respecto de si tienes el derecho a saberlo todo. Ni siquiera yo tengo el derecho a saber todo lo que nuestro gobierno considere que deba ser secreto o clasificado. Tengo ciertas atribuciones que me dan acceso a informes clasificados, pero tampoco me dan acceso a todo. Y francamente -añadió con desdén- ni siquiera creo que me interese saberlo”.

“Así que con franqueza, creo que obviamente tienes el derecho a saber cuáles son las políticas que impulsa tu gobierno y también tienes el derecho a saber cómo implementa esas políticas. Pero nadie tiene el derecho a saberlo todo porque eso podría poner en riesgo sus obligaciones con la seguridad nacional, tal como hizo el señor Assange”.

A esas alturas, poco me quedaba más que decir “gracias” y volver a deshilacharme a mi silla mientras otros colegas hacían sus preguntas.

¿No existen secretos?

Para cuando Kirby se retiró e hicimos un receso del almuerzo, ya esperaba que dos oficiales gentilmente me escoltaran hasta el aeropuerto de regreso a Chile. Pero si algo hay que reconocer a Estados Unidos es que en lo que respecta a opiniones, uno sí puede expresarse sin temor a represalias.

Por el contrario: para mi sorpresa, en vez de miradas de reproche, un periodista estadounidense y un veterano profesor universitario local se acercaron a estrecharme la mano por el atrevimiento.“Necesitamos más preguntas como esa”, me dijo afable el primero de ellos, antes de desvanecerse en el río de comunicadores que ya se encaminaban hacia lo que mejor sabemos hacer los periodistas: comer.

Y entonces sucedió algo divertido. Algo que casi habría pasado inadvertido para mí de no ser por mi colega Dimitri Barreto, del diario El Comercio de Ecuador.

De regreso tuvimos un invitado sorpresa: nada menos que el ex combatiente de Vietnam, ex senador, ex candidato presidencial y actual Secretario de Estado del Exterior para el Gobierno de Estados Unidos (equivalente a nuestro Ministro de Relaciones Exteriores), John Kerry.

Puede que Kerry no tenga la empatía de Kirby y, aunque también sirvió en la milicia, su tono carece de aquella impronta de padre amenazante que va a imponerte un castigo. De hecho su ritmo cadencioso -muy criticado durante la carrera presidencial que perdió contra George W. Bush- me recuerda a la vivacidad de nuestro ex presidente Frei.

Pero Kerry tampoco obtuvo el cargo gratuitamente. Con aquel don de la oratoria que sólo tienen los estadistas, apenas comienza a hablar tú prestas atención, como si se tratara de un venerado maestro que viniera a impartir una clase.

En medio de su discurso, era natural que todos los periodistas de la sala (salvo yo que seguía enhebrándome), alzaran sus cámaras o celulares para captar la mejor imagen posible del jefe de la política exterior de Estados Unidos.

Y entonces lo dijo.

“Gracias a esos aparatos que ustedes tienen en sus manos, a las nuevas tecnologías, el mundo está en contacto 365 días al año. Ya no existen los secretos”.

Bueno, entonces… ¿en qué quedamos?

Las otras dos contradicciones de Kerry

Sí. Hasta yo aplaudí a Kerry al concluir. Hay que reconocer cuando alguien hace bien su trabajo. Sin embargo las únicas dos preguntas que pudo aceptar le hicieron caer en incongruencias que aún me dan vueltas.

Consultado por la política de Estados Unidos en Siria respecto del Estado Islámico (o ISIS, o Daesh, , o ISIL, o EI, o como quieras llamar a estos fulanos que se han especializado en matar gente de las formas más crueles posibles para luego difundirlo como un show en internet), Kerry fue particularmente enfático:

“Daesh es odio. Daesh es destrucción. Daesh sólo busca infundir el temor. No hay nada que negociar con ellos… por lo tanto, estas personas deben ser eliminadas”.

Uh.

A continuación, le consultaron a Kerry con qué ojos veía el auge de China como rival militar, económico y de liderazgo en el mundo. El veterano de Vietnam, no perdió el tiempo en ser caballerosamente despectivo:

“Damos la bienvenida a China en su desarrollo, lo que le ha permitido convertirse en la segunda economía del mundo después de nosotros… pero no estamos compitiendo en esto”.

Uuuuh-key.

Terminada aquella breve intervención, Kerry anunció que lamentablemente debía irse pues venía llegando de Medio Oriente y le esperaba otro avión camino hacia Viena.

“Nunca había estado frente a tantos periodistas, de tantos países diferentes del mundo, donde sólo me hicieran dos preguntas”, celebró al marcharse.

Todos nos reímos… y fuimos a ver si quedaba algo de comer.

 

Fuente: biobiochile.cl

 

 

El portal de filtraciones WikiLeaks revela nuevos documentos y correos electrónicos del director de la CIA que desvelan su implicación en la “cacería de periodistas de investigación” que reportaron hechos desfavorables del Gobierno de EE.UU.

WikiLeaks anunció el lunes la publicación de más de 5 millones de correos electrónicos pertenecientes a la empresa privada estadounidense especializada en servicios de inteligencia y espionaje, Stratfor, con sede en Texas (sur de EE.UU.).

“(John Brennan) está detrás de las persecuciones de los periodistas que descubrieron información desde fuentes” del interior del Gobierno, destaca la organización en uno de estos documentos.

Los emails enviados entre julio de 2004 y finales de diciembre de 2011 muestran la red de informantes de Stratfor, además de su estructura de realización de pagos y técnicas de lavado de dinero, además de la utilización de ciertos métodos psicológicos.

Los correos, aseguró anteriormente el portal, revelarán “el funcionamiento interno de una empresa que parece ser una editora de inteligencia, pero que ofrece servicios de inteligencia confidencial a grandes compañías” tales como Lockheed Martin, Raytheon Northrop Grumman, y otras agencias gubernamentales.

Tercer lote de emails del director de la CIA

WikiLeaks publicó el lunes otros dos documentos del correo electrónico personal del director de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés). Uno de ellos contiene una lista de 22 personas, entre ellas el propio Brennan, a quienes WikiLeaks se refiere como “miembros de un grupo actualmente no identificado”.

En la lista aparece el actual secretario de Seguridad Interna de EE.UU., Jeh Johnson, además de cuatro senadores. Los números de teléfono de estos miembros, así como sus empleos anteriores, sueldos, permisos de acceso a información clasificada y números de seguridad social también aparecen.

WikiLeaks empezó a publicar los correos personales de Brennan el pasado 21 de octubre, publicando el viernes la segunda parte. Esto fue después de que un estudiante de secundaria dijo haber pirateado el correo personal del director.

En la primera serie de documentos figuraban temas como las relaciones con Irán, especulaciones sobre quién sería el próximo mandatario de EE.UU., así como temas relacionados con métodos de interrogación.

Esta serie de emails datan entre 2007 y 2009, cuando Brennan había dejado de trabajar para las agencias de inteligencia del Estado y lideraba una empresa privada. Brennan asumió el cargo de director de la CIA en 2013.

 

Fuente: hispantv.ir

wikileaks

Una estudiante de doctorado en los EE.UU. ha revelado que tuvo que quitar todas las referencias a WikiLeaks en su tesis debido a los temores a ser procesada y encarcelada por su utilización. Cynthia McKinney, que ha finalizado ya su doctorado de la Universidad de Antioch en el tema de liderazgo, advierte que podría sentar un peligroso precedente.

McKinney, ex congresista y miembro del Partido Verde, había utilizado originalmente muchos de los mismos documentos de WikiLeaks en su tesis luego de que el periodista estadounidense Barrett Castaño supuestamente los compartiera en su sitio Proyecto PM. Brown, fue sentenciado este año a 63 meses en una prisión federal en relación con el caso de filtraciones de correos electrónicos Stratfor en el 2012, y pudo haber sido sancionado a hasta 45 años en prisión por vincularlo a los datos de WikiLeaks.

McKinney se vio obligada a reescribir gran parte de su tesis y una vez que se eliminaron las referencias de WikiLeaks fue galardonada con el doctorado. En el prefacio de la tesis, McKinney incluyó una declaración de protesta titulada “Barrett Brown, Barack Obama, y Hugo Chávez: Al decir la verdad se convierte en un crimen”. En ella se cuestionó la acusación de Brown y la posterior eliminación de toda la información de WikiLeaks de su investigación de doctorado.

“Lo que esto nos dice, es que la información que se utiliza en WikiLeaks no va a ser investigada adecuadamente”, dijo McKinney. “No ha habido suficiente investigación en las violaciones constitucionales”.

“WikiLeaks es un servicio valioso cuyo contenido merece ser explorado y publicado en el campo académico. [WikiLeaks ofrece] una visión de la conducta del gobierno de Estados Unidos que ellos, los escritores, nunca pensaron que seríamos capaces de ver en nuestra vida” – agregó McKinney.

 

Fuente: cubadebate.cu

21 agosto 2015 – Se cumplen 3 años desde que Ecuador otorgara el asilo político a Julian Assange, pero el activista todavía se refugia en la embajada ecuatoriana en Londres; ahora con la mayor parte de los alegatos en su contra, expirados.

Washington cambia su retórica hacia América Latina por un discurso más amistoso, pero muchos dudan de que abandone sus intenciones intervencionistas.

Se revela la supuesta complicidad de la empresa estadounidense de telecomunicaciones AT&T con la Agencia Nacional de Seguridad.

 

Fuente: aporrea.org

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